jueves, 27 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -27 de junio del 2024

“Fin de semana en la luna, estoy perdido otra vez, fin de semana en la luna, ya no quiero volver”, así dice una canción de los Bombillos Peludos, una banda de punk de Cartago que escuché con gusto en días que ahora parecen lejanos. Me acuerdo de ella hoy porque nos vamos de vacaciones y aunque es solo por un par de semanas le estamos dando la importancia que se merece una conquista astronómica.

Los muchachos reclaman su día de juegos, dicen que siempre el último día de clases antes de irse a vacaciones tienen una jornada deportiva, que incluso no es solo un día, que es una semana completa y que este año nosotros los estamos poniendo a trabajar como si fuera un día normal. Les digo que es un día normal, pero me miran como si fuera un idiota.

También digo que lo que sí importa es que un 27 de junio de 1927 se fundo la federación nacional de caficultores de Colombia y que por eso es el día nacional del café. El dato les parece insuficiente, aunque estemos rodeados de cafetales y ellos estén, aunque no lo crean, permeados por eso que conocemos como cultura cafetera.

Incluso hoy, sin que nadie se lo esperara, aparecieron las encargadas del curso de catación de café que han estado recibiendo los muchachos desde hace algunas semanas, razón por la cual, varios de ellos pasaron después del descanso a la biblioteca a probar diferentes variedades de café y a describir las sensaciones que tienen al entrar en contacto con ellos.

El dato es pertinente porque mientras ellos están en sus clases yo que tenía clases con el grado noveno me dedico a escribir esto porque todos los estudiantes de dicho grado están con sus formatos de catación en mano afirmando empecinados que los cafés de calidad o especialidad son malucos y que no hay nada como el tinto de la casa de ellos que está hervido en aguapanela en un fogón de leña.

Los muchachos se van a vacaciones desde hoy, pero nosotros debemos trabajar mañana porque la rectora cito a reunión desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde, puede que a ella se le hubiera olvidado que es viernes y que la selección Colombia juega a las cinco de la tarde, aunque también puede ser que el fútbol la tenga sin cuidado. No tengo idea del motivo de la reunión, aunque se me hace que es para entregar indicaciones chimbas sobre el trabajo que nos van a dejar para adelantar en vacaciones. Lo positivo es que la reunión será en Tuluá, así que nos vamos de la vereda desde hoy.

Esto también viene a ser un aviso al lector, porque a parte de la entrada de mañana viernes estas entradas quedaran suspendidas por dos semanas.

miércoles, 26 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -26 de junio del 2024

Es miércoles 26 de junio y estamos a un día de irnos de vacaciones durante dos semanas. Se siente ya en el ambiente que murió la primera mitad del año y que muchas actividades quedarán pospuestas para la semana en la que volvamos del receso. 

Espero mi turno para usar la fotocopiadora y detrás de mí también una compañera espera, le digo que no hay afán y me dice que su único afán es que llegue el jueves para dejar la vereda y volver a Tuluá. 

Me da risa que sea tan evidente, que no intente disimular ni por un minuto que es para ella un fastidio permanecer en la vereda, que cumple con su trabajo, aunque la idea de permanecer en la zona de lunes a viernes le disguste. Yo me siento bien acá, me gusta; que nos vayamos también me gusta, porque a las vacaciones no de les hace nunca el feo aunque uno solo las vaya a usar para aburrirse. 

Además de las vacaciones también hay nostalgia porque una de las señoras que lleva más de doce años trabajando en el restaurante del colegio se va y no les cocina más a los pelaos. Reunieron unas monedas y consiguieron una torta y gaseosa y le hicieron la despedida a la señora, hubo foto y palabras de adiós. Teniendo en cuenta que los estudiantes vienen al colegio por la comida y no por la educación, para ellos esto debe ser un momento difícil, pero como digo, la vacaciones ya vienen y eso es lo que me importa. 


martes, 25 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -25 de junio del 2024

Necesitamos una respuesta concreta, puntual, creíble, tramadora, casi violamentes, para los estudiantes cuando preguntan para que sirven las ecuaciones, la suma de binomios, la historia de la Nueva Granada, el uso de los conectores o de los sufijos y prefijos para la vida. Necesitamos preguntarnos todos los que andamos metidos en esto de trabajar como profesores para qué estamos educando y unificar una respuesta a esa pregunta. Yo no sé cómo responderla, yo le pregunto al pelao que quiere y él me dice que tener plata como un malparido y entonces ahí yo que sé que la plata no se consigue sabiendo todas esas maricaditas porque yo también las estudié y algunas de esas hasta las entendí y vivo sin un peso, le digo que ningún conocimiento sobra, que entre saber y no saber es mejor saber. También digo otras bobadas más del estilo de esos profesores de toda la vida que se masturban con las fabulas, pero sé que los pelaos no se la cree, aunque eso me gusta, nada mejor para comprobar lo inteligentes que son que eso, no dejarse enredar, porque es verdad, en este mundo de capitalista de mierda (el tipo de sociales, echándole la culpa al capitalismo, que novedad), lo único que sirve es tener plata y en nuestros planeas de área no está escrito en ninguna parte que ese sea nuestro propósito. La educación no genera la movilidad social esperada y en la zona rural mucho menos. La respuesta ya la quise responder con una pregunta, el estudiante quiso saber para que le servía saber quién había sido Rafael Uribe Uribe y yo le pregunte para que le servía a él venir al colegio, me dijo que él venía por la comida y pa parchar con los otros. Yo me reí y él también se rio. Así es amigo de derecha que se leyó un par de libros de periodistas que habla de educación y se cree conocedor de las soluciones que él país necesita, claro que sí, Colombia y Singapur son mega comparables y el pobre es pobre porque quiere. Me jugue la carta de cliché al final porque tengo pereza de pensar y que un tipo metido en esto de trabajar de profesor diga que le da pereza sirve como argumento fundacional para mi amigo el de las soluciones. 


Diario de campo para un segundo periodo -24 de junio del 2024

Le voy a hablar al lector como si lo tuviera. Usted al leer esto da por hecho que yo le estoy diciendo la verdad, que yo estoy partiendo de la realidad y que esto es un testimonio, aunque usted no conozca mi nombre ni sepa quién soy yo, usted cree que es verdad que yo estoy metido en esto de la docencia y que lo que le comento en realidad pasa, y yo no estoy jugando con su credulidad, claro que pasan, pero son apenas una parte, yo cuento lo que quiero contar y sobre todo, decido no decir, y es en esa segunda parte donde esta el centro del asunto, yo decido no hablar de mí, de la persona que soy por fuera de lo que se relaciona con el rol de profesor que asumo porque estoy metido en esto de trabajar dando clases. Qué pasa si yo escribo esto en medio de la profunda tristeza, un sentimiento que no tiene nada que ver con que los estudiantes aprendan y tengan un futuro sino con algo más, con un hecho ajeno a esta realidad del gremio y del colegio y de la vereda y de los muchachos y de los compañeros y de los grupos violentos que operan en la zona. Esa tristeza permea todo lo que hago y digo y pienso, pero igual no estoy hablando de esa tristeza sino de otras cosas, no estoy escribiendo desde ese sentimiento, aunque tampoco lo puedo evitar, entonces qué queda, si lo real es la tristeza, todo lo demás es elaboración, postura, evasión, fingimiento, y al final otra vez termino en el punto de partida, que soy un impostor. Luego está lo otro, que los muchachos también están tristes y que yo no sé cómo ayudarlos, que me paro en mi precariedad emocional sin herramienta alguna para lidiar con lo que sienten ellos y peor aún con lo que sienten las otras personas que me rodean. 

Ahora, el lector, (que no existe) debe estar preguntándose qué pasó, por qué después de un paro que se supone terminó bien, que según los sindicalistas fue gracias al paro que se hundió la reforma, yo vengo a comenzar la semana hablando de congojas y penas, cómo voy a estar escribiendo sobre esto cuando es esta la última semana de trabajo antes de irnos a las vacaciones de mitad de año, pues bueno, resulta que llegué a dar clases y me encontré conque uno de los estudiantes con el que solía conversar bastante y que me cae muy bien ya no va a estar en el colegio porque se fue a vivir a otra parte. No es tan trágico. Sus compañeros de clase hicieron un video bonito para despedirlo y verlo me hizo llorar, imagen bastante ridícula, en mayor modo porque yo no estaba llorando ni por el video ni por que el muchacho se fue. 


sábado, 22 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -21 de junio del 2024

Día de solsticio. Viernes. Fin de semana a la vista. Alegría de los otros en el aire. Nos reunimos en el coliseo de un colegio y el dirigente sindical con el micrófono en el aire y los gritos nasales desgarrados le da las gracias al rector por poner el coliseo a disposición y por participar de la lucha sindical porque los derechos no se mendigan, se conquistan en las calles con movilización. Los asistentes aplaudimos y el dirigente continua con su intervención, es una celebración, la reforma se hundió y según su narración y su elaboración de los hechos, esa ley no tuvo su tramite en el proceso gracias al paro, es decir, los del magisterio la tumbaron. No sé, me quedan mis dudas, pero también, como si ese profesor sindicalista me leyera la mente, habla de los sínicos, de los que criticamos el paro o directamente no lo apoyamos y luego nos usufructuamos de las conquistas sindicales y cobramos felices la prima o disfrutamos de garantías en el trabajo. Me incluyo con ese plural aún sabiendo que esos a los que consideran poco éticos y poco morales por haber trabajando durante el paro, por lo menos fueron serios consigo mismos y trabajaron, en mi caso es peor, porque no creo en el paro ni en la lucha sindical y todavía teniendo eso claro paré porque yo no voy a ir a trabajar si los otros tampoco lo hace. Entonces estoy como un bulto ahí en las manifestaciones sin creer en nada y luego sí, como dijo el señor, disfruto de lo que se pueda disfrutar sin que me importe si alguien lo ganó en la calle. El caso es que el paro se acabó y como perder es maluco se supone que todos ganaron y que la educación pública está viva y que hay que seguir atentos. Hay gente convencida, eso debería ser importante, algo para resaltar, pero es justo eso lo qué me genera duda, estará bien tanto convencimiento. No sé. Deberíamos ir a mejor, aunque lo que creo es que no, cada vez más iremos a peor. Al final del paro me queda claro mi cinismo y que según los códigos de los otros, la ética tampoco es lo mío. 

jueves, 20 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -20 de junio del 2024

No sé quién prepara a los recreacionistas de Tuluá, pero todos hablan con voz nasal, y me vale chimba que la recomendación para escribir sea la de evitar caer en la tentación de totalizar porque yo hablo de los recreacionistas a los que he oído y no hay uno solo que no hable como payaso del siglo pasado. Lo digo porque el día de hoy la concentración de los docentes en paro se realizó en el parque recreacional de una caja de compensación en la que estamos metidas las personas que andamos en esto de dar clases y dizque inspirar el aprendizaje. 

Allá la recreacionista con sus voz horrible invitaba a los profesores a bailar y a gritar y a participar en un montón de tonterías que según ella servían para que nos pusiéramos contentos, la gente no le copiaba mucho a su llamado y ella nos dijo: "no puedo creer que ustedes sean así, gente tan aburrida, yo no sé cómo hacen para dar clase, yo nunca quisiera estar en una clase con ustedes", lo dijo y se rio, bacana esa tipa, no la tiró prendida, una verdad frontal y a los miembros de un sindicato poderoso y se quedó como si nada, si no fuera por la voz nasal hasta me hubiera llegado al corazón. 

Lo bueno es que entre tanta gente siempre resulta el que si se quiere disfrutar esas maricadas y entonces hubo gente que bailó y gente que jugó parques y domino y otros que jugaron fútbol y así. La reforma que motivo el paro ya se hundió en el congreso, podremos volver a los colegios a dar clase y a sentir de nuevo la displicencia de los estudiantes. La verdad, es que yo no sé cómo hace la gente para estar contenta. De dónde saca ganas de estar en el mundo. No lo sé, menos mal que tampoco es algo que tenga que saber porque de eso no se tratan las pruebas de estado ni las pruebas Pisa, a nadie le preguntan si está contento o cree que la vida vale la pena. 

miércoles, 19 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -19 de junio del 2024

Tarde pasada por lluvia en Tuluá. Justo hoy que la actividad organizada por el sindicato tenía que ver con mantener velas encendidas, dizque la luz con el conocimiento y la oscuridad con la ignorancia, originales maridajes con los que compusieron el lema de la jornada. Dicen en los noticieros que la reforma a la educación que tanto disgusta ya se hundió en el congreso, pero los profesores como si viviéramos en un capítulo de juego de tronos en donde reinan las intrigas palaciegas dijeron que debemos seguir en paro porque de pronto hoy a media noche en el congreso pueden modificar la ley y volver a dar la lata con ella y ponernos de nuevo dizque en peligro. Yo no sé. Lo cierto es que el paro sigue no vi velas prendidas porque la lluvia no lo permitió. Hablamos popo entre compañeros. 

martes, 18 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -18 de junio del 2024

Martes de salvar el mundo. La cita es en el colegio Gimnasio del Pacifico, llueve a mares y aunque la cita es las ochos de la mañana no salgo de mi casa hasta que no escampa. Estoy en el punto de encuentro a las nueve y media de la mañana. En la programación emitida por el sindicato docente decía que se realizaría una conferencia y eventos culturales. Me encuentro con mi amigo que trabaja en la parte de servicios generales del colegio y me muestra donde puede dejar bien asegurada mi bicicleta. Hablamos basura un rato y luego me voy al coliseo donde se supone que se concentran todos. Saludo a mis compañeros. Nos hicimos la fotografía que enviamos al grupo de wasap en el que está la rectora para que ella vea que si estamos de paro, aunque asumo que la señora ni siquiera revisa esas imágenes. Me quedo a la espera de una conferencia que nunca llega y cuando me doy cuenta adelante un señor está invitando a los asistentes a participar de una clase de rumba terapia que prefiero ignorar y después al finalizar esa actividad otros profesores juagan microfútbol y voleibol. Hablo con la exnovia de un amigazo y nos podemos al día porque llevamos tiempo sin hablar, compartimos frustraciones y dejamos en claro que esta generación nuestra esta plagada de gente rota y triste y que ambos estamos vacíos pero que seguimos por aquí porque alguien debe alimentar el hambre voraz del capitalismo. Luego me voy, me despido de mis compañeros y sacó mi bicicleta y pedaleo y pienso que sí, que me gusta pedalear y que aunque la palabra disfrutar me resulte cada vez más extraña disfruto andar Tuluá en bici. Llego a mí casa y veo los titulares de las noticias del medio día y lidio con la ansiedad que me produce el paro y esa sensación extraña de estar desperdiciando el tiempo de los pelas que normalmente creo que no quieren nada. Me molesta sentir que esto que estoy haciendo que es participar de un paro no tiene sentido. Veo a Portugal ganarle un partido a República Checa y por la noche un niño en la tienda me pregunta que si me sé todos los países porque como enseño ciencias sociales debo saberme todos los países y le digo que no. Porque así es, no me sé todos los países. Soy un fiasco, pero no se lo digo. Pero el miércoles será otro día para reclamar en las calles y exigir educación de calidad para todos. 

Diario de campo para un segundo periodo -17 de junio del 2024

Lunes en la mañana de: fuerza compañeros, fraternal y combativo saludo, la lucha continua y el paro sigue. Lunes de: abajo la ultraderecha y abajo el coco, que siempre es el mismo viejito marica al que decidieron culpar de todo lo que les resulte incomodo. Lunes de: adelante docentes en pie de lucha que los malos son otros, que la responsabilidad nos pasó por el lado. 

Nos encontramos en las piscinas de Bosque de Maracaibo y después de estorbar y dar lora un rato empezamos a la caravana, carros y motos y bicicletas, gritos y pitos y cornetas y la grabación mal hecha con el mismo discurso rancio reproduciéndose en le vehículo que va encabezando el desfile de gente del magisterio que deja clara su inconformidad con la reforma a la estatuaria de educación y pide que se caiga. 

El sol abrasador a la espalda y yo de parrillero en la moto de uno de mis compañeros de trabajo recorriendo las calles de Tuluá sin gritar y sin pitar atento a la convicción de los otros a la fe en la "lucha" y yo pensando en lo cómodo que debe ser estar muerto en Islandia. 

Eso de sentirme como un impostor no es algo que se me reserve solo para el aula de clase en la montaña, me doy cuenta que también me siento un fingidor en un paro, que también estoy ahí como por la inercia, por la presión de grupo, por no estar trabajando solo. Mi papá nunca en su vida a ha podido dejar de trabajar una semana o más, tiene mucho que reclamar, pero si lo hubiera reclamado a mí se me hubiera perdido la comida. Y yo puedo dizque luchar por mis derechos, cuáles derechos me pregunta mi buen amigo que está a la derecha de la derecha y obvio sé cuáles son los derechos, tampoco es que hubiera terminando estudiando ciencias sociales por nada, algo de mamerto tengo, pero sí, la pregunta también me la hago a veces, cuáles derechos. Cuáles derechos si pase diez años trabajando como contratista sin tener casi ni vacaciones. 

Vamos así, en que pienso menos en lo absurdo que me resulta todo cuando tengo la vista puesta en los estudiantes y en mi interacción con ellos que cuando estoy entre gente que también está metida en esto de dar clases. 

Llegamos a la plaza parque Boyacá a las once de la mañana y ahí hablamos mierda hasta que fueron las doce y luego como si nos picara el culo nos abrimos para nuestras casas a almorzar. Y la causa queda para el día siguiente, martes de salvar al mundo. 

viernes, 14 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -14 de junio del 2024

Un día por completo perdido, podría decirse, en el encuentro de hoy, al que no sé si llamar asamblea y que fue en la calle, bloqueando el paso, la consigna de uno de los directivos fue: "porque cantando y bailando el docente también está enseñando", y pues, está bueno, seguro sí es así, pero tendría más sentido cantar y bailar en otros escenarios.

Supongo que lo bueno de los paros docentes es que no importa que hagan ellos durante ese tiempo de cese de actividades, el daño ya se está haciendo. 

Durante un paro todos los profesores se podrían quedar encerrados en salones de clases aprendiendo a conversar con la IA, sin hacer ruido, sin dar de que hablar en las calles y aún así la gente se vería afectada, porque el daño que el docente le hace a la sociedad cuando para no tiene que ver con que el niño deje de aprender, él sigue aprendiendo, no puede evitar aprender, el problema es que el niño se queda en la casa, que la mamá lo tiene que ver, que él papá lo tiene que ver, que el abuelo lo tiene que cuidar. 

Por eso con toda tranquilidad y ya entrados en paro a tantos profesores les resulta fácil ignorar las actividades propuestas por el sindicato y dedicarse a otras cosas.

Otro directivo dijo que era un viernes cultural, o sea, dentro de un paro un día para la cultura. No sé, me parece bobada. El cuento es que fui y vi poca gente y saludé a mis compañeros y me regresé temprano para mi casa. 

Lo que sí oí fue una opinión de un señor que me divirtió, por razones de seguridad en Tuluá están prohibidos los eventos masivos y las aglomeraciones, por esa razón de canceló la feria de la ciudad y por esa razón de canceló también el desfile de María Auxiliadora que en este pueblo es una guachafa tradicional, pero a pesar de eso, los profesores hoy tenían o teníamos, dos cuadras cerradas porque había un grupo de danza en acción y el señor, dijo, que acá no se pueden hacer eventos masivos y los catrehijueputas del magisterio tienen la vía bloqueada, perros, por eso no los quiere nadie. Lo que me lleva a pensar que lo mío siempre ha sido y será la impopularidad.

Diario de campo para un segundo periodo -13 de junio del 2024

Asamblea en el coliseo de un colegio lleno de profesores a las diez de la mañana en lugar de estudiantes gritando en su descanso, movidos por sus hormonas enloquecidas. Los profesores que integran la junta directiva del sindicato se van rotando el micrófono y explican desde diferentes lugares como la reforma a la ley estatuaria afectada a los docentes, pero también al resto de las personas del país porque pone en peligro la educación pública. 

Unos señores tienen más carisma y más capacidad de oratoria que otros, pero en general las personas no prestan atención, yo me entretuve hablando con mis compañeros de maricadas varias y el resto de profesores andaban en las mismas. Para que quede claro el nivel de desconexión entre los que empuñaban el micrófono y los asistentes a la asamblea, durante un momento una señora representante de una IPS empezó a explicar algunos temas de salud que deberíamos saber y como nadie la oía uno de los directivos tomo el micrófono y nos pidió respeto, regañados como cualquier estudiante excitado.

Vi gente conocida que no quise saludar y gente conocida a la que tuve ganas de abrazar pero a la que ni me acerque porque la ansiedad social me puede más. Vi a una muchacha muy guapa que no saludó a nadie y se sentó sola y se quedó sola toda la mañana, a esa tampoco me le acerqué. 

No sé que pasará con el tal paro, no confió, no conozco el final, pero no conozco ningún final y creo que ninguno será bonito, así que mañana viernes también asistiré a la asamblea y seguro tampoco seré capaz de hablar con gente distinta a mis compañeros y luego iré a cine aprovechando que estoy en Tuluá y no en la vereda y luego vendrá el fin de semana y el lunes estaremos de nuevo en el colegio trabajando con los muchachos. Es raro, pero no estoy para explicarlo. 



jueves, 13 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -12 de junio del 2024

El punto de encuentro para marchar estaba cerca de mi casa, llegué a las 8:30 de la mañana y me encontré con mis compañeros de trabajo. 

No sé cuantos profesores tendrá Tuluá, pero a simple vista me pareció que la asistencia pudo haber sido mayor. 

La mayoría andaba de camisetas blancas marcadas con el nombre de las organizaciones sindicales, algunos llevaban pitos y otros cornetas. 

Otros llevaban megáfonos y descargaban pilas al son de sus tonterías, porque para cualquier que diga ser profesor debería estar más que claro que el discurso ranció de sindicalista de los años setenta está caduco y es engañoso y tramposo y miope. 

Está muy loco que en su discurso estos señores entiendan al país como una película de Disney donde hay un personaje bueno y uno malo. Olvidando de todas las maneras posibles la consideración de los matices. Según ellos, de manera automática uno deba estar del lado del bueno. Aunque yo no sepa cuál es el bueno. Aunque no entienda debido a que delirio enfermo uno asume que es el bueno. 

Sus retahílas toman aire con un fuerte grito de viva el uno y luego otro fuerte grito de fuera el otro. Aunque los seres humanos sean complejos y lo sea todavía más el país que está habitando por humanos, la manera de ordenar la realidad colombiana desde las palabras de esos viejos es que todo es culpa de un viejito de ultra derecha. 

Lo supongo es que los profesores, varios son también conscientes de la patraña en a que eligen creer y que por esa razón prefieren ignorar a los colegas de los megáfonos y se dedican a marchar hablando de otras cosas. Eso fue lo que observe y eso fue también lo que hice, camine y hable de camisetas de equipos de fútbol y de chismes y de ciclismo y de la rectora y de los planes de área que toca arreglar. 

Hizo calor y cuando llegamos al parque que está al frente de la alcaldía de la ciudad, el sitio tradicional para los plantones me senté a comer paleta y mirar culos y hablar más basura y a quejarme de que me había quemado el cuello y los brazos. 

Una gente guapa me explicó cómo funcionaba su cooperativa y lo bueno que sería que me afiliará y ahorrará y aprovechara los créditos ceros. Recibí en volante informativo y lo guardé en el bolsillo y les días la gracias y me comí otra paleta. 

No leímos a Pessoa, ni escuchamos a Paganini, ni reflexionamos sobre los imperativos categóricos de Kant, ni nos detuvimos a discutir en que consiste la teoría de las cuerdas, ni opinamos sobre las novelas del nuevo nobel de literatura Jon Fosse, ni hablamos en ingles, ni recogimos plata para comprarle un mercado a una señora llevada del putas, ni gritamos Palestina libre, ni expresamos nuestra solidaridad con la comunidad LGBTIQ+ en el mes del orgullo, ni mucho menos hablamos de Godard o Antonioni o Jairo Pinilla. 

Se puede decir que después de las diez de la mañana la gente empezó a marcharse y que poco a poco el parque se fue quedando vacío. Yo me fui para mi casa a las doce bien informado de que el jueves a las ocho de la mañana retomábamos actividades de paro. De momento me parece que los paros son una integración sin música de balneario a todo volumen. 

miércoles, 12 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -11 de junio del 2024

Comenzamos la semana con el anuncio de un paro nacional de profesores que busca hacerle frente a una ley de reforma estatuaria de la educación que cursa en el congreso y que según mis compañeros y los señores del sindicato y los expertos que escriben en revistas y periódicos, pone en peligro la educación pública gratuita y afecta al gremio docente porque pondría en practica la evaluación punitiva. 

Según la rectora solo podían ir a la marcha y las asambleas convocadas, los docentes sindicalizados, y que como yo andaba sin sindicalizarme debía quedarme en el colegio dando clase. Aunque la señora expresó la situación de buena manera igual sonó a intimidación y por esa razón mis compañeros de trabajo agilizaron el tramite por mí y me sindicalizaron esta misma tarde. 

Para hablar sin engaños estoy desinformado del motivo porque el que vamos a marchar, pero tampoco me daban ganas de ser el único que se quedaba en la vereda. Me gustaría creer más en el éxito de la movilización social, pero soy más bien un descreído. 

Todo esto quiere decir que está semana escribiré desde Tuluá y no desde la vereda y que por un pequeño momento voy a tener los ojos puestos en los docentes y no en los estudiantes y que lo que vaya a escribir del miércoles, el jueves y el viernes tendrá que ver más con los colegas y con la forma en que ellos ven las cosas. 

viernes, 7 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -7 de junio del 2024

A las diez de la mañana reunimos a los pocos estudiantes que asistieron al colegio este viernes y los llevamos a la biblioteca donde un señor de la federación nacional de cafeteros les dicto una charla sobre las técnicas y procedimientos que se deben poner en practica en los cafetales para prevenir la propagación de la broca.

Todos estábamos invitados a la charla y por eso algunos profesores nos quedamos en la biblioteca oyendo lo que resultó ser una descripción detallada de la biología de la broca porque según el experto, la mejor manera de combatir al animal es conociéndolo a profundidad, si sabemos como se comporta, que le gusta y que le molesta podemos conseguir mejores resultados a la hora de combatirlo, algo así dijo el hombre uniformado de amarillo con acento de caficultor de las empinadas montañas del viejo Caldas.

La broca existe para alimentarse del café, para vivir en él, para arruinar al grano con el que se prepara la bebida que disfruto. Es imposible no sentir con ese bicho cierta cercanía, compartimos gustos en común. La cafeína que a un gordo tetón como yo lo pone activo a los bichitos del tamaño de una broca los puede matar, por esa razón, las brocas en su proceso de transformación permanente consiguieron una bacteria que vive en sus panzas y procesa la cafeína para que la broca no se vea afectada. 

Sería bueno que los muchachos desarrollaran una bacteria parecida que se pudiera alimentar su desesperanza y de su falta de ganas y de pronto así tendrían más ganas de aprender y de construir algo. 



jueves, 6 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -6 de junio del 2024

Sabemos todos que los planes de área son mentira y que es una mentira aceptada por todos. Escribimos en esas hojas que esos muchachos prácticamente están en la capacidad de prender un avión rodado y poner en ridículo a las doctoras del museo británico, cuando en los salones de clase los vemos a duras penas leer y desconocer las palabras que por alguna extraña razón no aparecen en las canciones de reguetón. 

Ojalá fueran esos planes de área los que se gradúan, con gente así este país ya estaría al nivel de Japón. También debe estar pensando el lector que el responsable de que los estudiantes aprendan soy justamente yo y que lo único que hago es criticarlo, y bueno créame lector, hago el intento, hacemos el intento, pero al eterno tonto error de decir haiga en lugar de haya los estudiantes dicen que ellos van a hablar como se les de la puta gana. 

Yo ahora estoy del lado de los que trabajan de profesores, pero estuve también del lado de los que les echaban la culpa de todo y sí, tampoco voy a decir que no, podría hacer mucho mejor las cosas, podría ser más efectivo el sistema de enseñanza que se les ofrece a los niños y adolescentes, pero sé que aún haciendo eso, el panorama es negativo, aunque no para los jóvenes hijos de la elite o de los millonarios, esos no, esos pueden ser torpe y nadie los va desheredar por eso, pero estos pelaos, los que no tienen nada, lo que seguro no lo podrán tener, los que no consideran importante valorar el arte porque tienen agotada la curiosidad y la sensibilidad, esos qué esperan de está vida que a duras penas da una que otra satisfacción solo en el que goce estético que el arte ofrece. Nos quedamos siendo básicos y primitivos, esos nos gusta, eso nos funciona bien, a ellos y a mí. 

Diario de campo para un segundo periodo - 5 de junio del 2024

Me compré un café que me dice el estudiante es de calidad, según él, es tipo exportación y lo cultiva el papá y él también ayuda y aunque no tenga una etiqueta chimba o el logo de la federación de cafeteros es una grano de primera calidad, el muchacho habla con propiedad, se nota que el asunto del café le gusta y que no le da pereza aprender de conceptos específicos y formas de preparación. 

Me dice que vale 25 la libra y de inmediato me señala cuanto vale una de Juan Valdez y que es mas barato el de él y pero mucho mejor. 

Me quedé contento con mi café y ahora espero volver pronto a mi casa en Tuluá a meterme en la cocina a preparar un poquito y tomármelo sin pensar en el colegio ni en los estudiantes ni en la educación ni en el futuro de esos pelaos ni en la generación desastrosa a la que pertenezco y que a su vez engendro a esta generación rota de fanáticos de tiktok.

Diario de campo para un segundo periodo -4 de junio del 2024

Dice un estudiante que no tiene sentido celebrar el día de la bicicleta porque en la montaña no hay bicicletas y porque las bicicletas no le han aportado nada a este país. 

Obvio pregunté por Parra y Patrocinio y Niño y Botero y Bernal y Quintana y Rigo y Cochise y todos esos grandes deportistas que desde los ochenta han estado metidos en las carreras extranjeras poniendo a sonar el nombre de Colombia durante la transmisión internacional de cada etapa; quise saber dónde queda eso de que el Colombia tenemos escarabajos y eso otro de que la movilidad limpia va a salvar el planeta del calentamiento. 

Nada de eso le importa al estudiante porque él lo que quiere es tener una moto y un carro y no le interesa dar pedal en una ciudad apestada de hubo y en una montaña menos y saber de historia del deporte no le sirve ni para atrancar puertas. 

Aunque eso no es para llenarse de esperanza y creer que los jóvenes se quieren quedar en el campo, no, no se quieren quedar, quieren estar en otra parte, pero en moto y en carro. Así funciona la vuelta, porque una cosas es celebrar días y otra hablar de aspiraciones y otra de como lograr las aspiraciones si querer estudiar. 

Vale huevo el bachillerato, todos sabemos que sirve para poco pero, la universidad, esas es la que me pone a pensar, porque, no quieren ir a la universidad, eso es respetable, se pueden formar en carreras técnicas para el trabajo, cosa que tampoco les interesa mucho. Uno que otro quiere hacer una carrera, esa parte me parece todavía más triste, porque uno sabe, al evaluarlos, que no van a pasar del primer semestre, como digo, es raro esto de estar constantemente jugando a apagarnos la fe.  


Diario de campo para un segundo periodo -30 mayo del 2024

Llega el momento de posar de ocupado y decir que no he podido actualizar en diario porque estoy muy ocupado, porque el trabajo no me deja avanzar con esta actividad, con este pase de salida a la ilusión, con esta forma de lucha constante por el cumplimiento de mis compromisos con la escritura de algo, cualquier cosa. 

La oportunidad soñada de lucirme, de por fin ser lamparoso como mis conocidos cercanos que siempre me han señalado de desocupado porque le hago el quite por gusto a esa excusa tonta de no tener tiempo. porque todo el mundo sabe que uno saca tiempo para todo si quiere y le provoca. 

Nos dijeron en secretaría de educación que los planes de área de la institución están malos y que los tenemos que arreglar y que hace falta mucho y que somos vagos y no conocernos nuestras áreas y que prácticamente estamos perdidos, según me dicen los que saben, ninguna novedad, porque eso es lo que le dicen a todos los profesores de todas las instituciones del municipio y que por eso muchos andamos dizque ajustando planes de área, aunque Instagram este lleno de profesores mostrando fotografías de sus planes personales divertidos de puente festivo. 

Pero me pongo al día con el diario porque pienso en los lectores, en todas esas decenas de miles de personas que a diario vienen a este sitio urgidos de refugio y necesitados de saber como viene funcionando le proyecto de escritura y cuáles son las novedades en la montaña. Cabe decir que las novedades son ninguna, no ha pasado nada notable o de destacar, esto sigue siendo el reino de la desesperanza y del hastió y de la rendición, acá seguimos apagando la fe, de la ruralidad para el mundo diciéndole no al futuro. 

miércoles, 29 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -29 mayo del 2024

Empezó a llover después del medio día y eso no les impidió a los estudiantes pedir prestada la pelota para jugar. 

Los vi mojándose felices desde la caseta en la que me escampé, casi realizados. 

Un momento para quedarse a vivir. 

La pura acción de contemplarlos me llenó. 

Está claro para mí que el colegio más que generar experiencias de aprendizaje o escenificar métodos de control y alienación está hecho para construir recuerdos. 

Desde ese supuesto entiendo mi rol en el colegio. No buscó interferir en la construcción de esos recuerdos. 


martes, 28 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -28 mayo del 2024

Cortico hoy porque la congoja me gana y porque a veces me parece que este proyecto es un desperdicio de energía el hijueputa. A eso de las once de la mañana entré a grado octavo a seguir hablando de Antonio Nariño y de la declaración de los derechos del hombre cuando una estudiante me dice que no va a estar en mi clase porque tienen mucha rabia. Inmediatamente después, en efecto, se fue. Pude haberle dicho que fue justo la rabia lo que movió la revolución francesa que terminó entre otras cosas regalándonos el documento ese de la declaración de los derechos del hombre, pero no, no siempre y no todo se puede usar a favor del tema de la clase o de la posibilidad del aprendizaje, a veces, así como ella, uno está puto y lo único que quiere es transitar esa ira en paz, bacano por ella que lo hizo, que lo puede hacer, no sé si yo tal vez pueda en algún momento escribirle a la rectora que no voy a trabajar un lunes porque ando muy puto. 

Diario de campo para un segundo periodo -27 mayo del 2024

En lugar de subir a la vereda y comenzar la semana laboral en la institución educativa como con normalidad se suele hacer, el día de ayer lo que hicimos fue quedarnos en Tuluá y asistir a una capacitación en la que una gente muy amable y querida nos habló de la educación emocional y de la resiliencia y de las aulas compasivas, todas palabras hermosas que con tristeza no soportan un enfrentamiento con el cruel contexto de los estudiantes de zona rural. 

Resulta muy curioso que todas esas charlas sobre las emociones y la salud mental le terminen haciendo el quite a cualquier posibilidad de reflexión política, no se mencionan los estratos ni la conciencia social ni la solidaridad de género. Se habla de resiliencia, pero cuál resistir en una zona donde el punto de partida es la derrota. Pienso en las redes de contacto que los estudiantes tejen desde los colegios privados, los hijos de las elites que cierran el mundo para ellos y en esos otros colegios públicos o privados en los que a falta de una elite los que cierran el mundo para ellos son los más acomodados y luego quedan esas redes de contactos a la que tienen alcance en los colegios públicos de la zona urbana que deben ser frágiles y luego los de la zona rural, donde entre jornaleros se entienden. 

No hablamos de esos asuntos en las charlas de educación emocional ni hablamos del poder y de quienes lo ejercen en la zona rural y no hablamos de la enorme fuerza de atracción que tienen los adolescentes por el poder, resiliencia, educación emocional para formar guerrilleros más sensibles quién sabe. 

Tampoco se habla de la lucha armada y de su casi tradición en algunos sectores, de la forma en que está arraigada en las personas esa manera de entender al mundo y reconocer la autoridad, no hablamos de la equivalencias en las zonas afectadas por la guerra en las que un grupo armado estatal genera más miedo que uno ilegal. 

Luego viene el rol del docente en la institución que no se cuál pueda ser si cuando llega a laborar parte del miedo y la angustia que le pueda generar dicho contexto. Se supone que yo no debería escribir esto porque me estoy arriesgando, porque no estoy siendo lo suficientemente discreto, aunque también dijeron en la charla de las emociones que escribir sirve, entonces ya puedo decir que el diario no tiene que ver con el deseo de publicar y con la ilusión boba de ser escritor sino solo con el autocuidado y la salud. 

A partir de sus capacidades los jóvenes de la zona rural pueden conseguir mucho más de lo que creen, de lo que su contexto les ofrece, eso es evidente, que el apoyo emocional es importante y que volver a la sensibilidad después de normalizar la crueldad es también fundamental y que todo esto se puede hacer sin negar o ignorar que se tendrán que esforzar más que el resto, que la tendrán más difícil y que en la competencia natural de un mundo capitalista (profesor pendejo de ciencias sociales echándole la culpa de todo al capitalismo, presente) parte con una gran desventaja. 

Diario de campo para un segundo periodo -24 mayo del 2024

Escribo esto con algo de distancia, corresponde al pasado viernes 24 de mayo y lo estoy poniendo en palabras el martes 27, no es que ese día hubiera sucedió algo impactante como para necesitar el paso de las horas, el tiempo que me ayude a asimilar, nada eso, es mucho más simple, como tantas de las cosas que me pasan y que le pasan a otros, no tuve acceso al computador desde el viernes y hasta hoy. 

Ese viernes se celebró en el colegio el día de la familia y también el día del árbol y también el día del idioma y también se entregaron boletines y también hubo una reunión entre la rectora y los padres de familia en la que se hablaron algunas cosas que cualquier incauto podría decir que sonaron a regaño, porque o era ahí en ese momento en el que se aprovechaba la asistencia de los padres para discutir esos temas o no se discutían.

Lo otro hubiera sido dejar pasar la oportunidad y planear una reunión para luego, pero ya sabemos que no vienen, así que era ahí o nunca. así la celebración tuvo el ingrediente incomodo, como si nuestra realidad fuera una película danesa del dogma 95. Profesores defendieron sus puntos, padres de familia defendieron los suyos, la rectora se tambaleo en la cuerda floja sin tener muy claro de parte de quién debía estar y al final quedaron plasmados unos compromisos que desde ya me aventuro a creer, se perderán en el olvido. 

Hubo torta y gaseosa y hubo helado y la rectora cantó y los niños bailaron y cantaron y presentaron dramatizados, sonó una de esas mediocres piezas de audio a la que yo le llamó podcast y agotada la programación del día también hubo micrófono abierto y a una mamá le dio por cantar una alabanza a jesuscristo y claro, yo pensé, pero por qué eso y no un vallenato, por qué siempre la propaganda que llaman evangelización, debí haberme aventurado a sostener el micrófono y cantarme una canción satanista de esas de Hello Kitty o Pokémon o Peppa Pig, como para hacerle el contrapeso, pero bueno, lo deje pasar. 

El que no dejó pasar ni media fue un perro loco que bajó desde la puta mierda detrás de una madre de familia y les pegó su zarandeada a todos los perros que se amontonan en el colegio y al resto de perros vecinos. La rectora intentaba hablar y los perros la interrumpía con la gazapera y como era de esperarse en algún momento se terminó tocando ese tema de que los perros son un problema en la institución. 

Tal vez el lector crea o se imagine que asistió mucha gente, y no, no fue así, la situación sigue siendo preocupante, a los estudiantes parece importarles poco estudiar y a los padres de familia o asistentes un poco menos. Eso sí, ese día me sirvió para darme cuenta que hay estudiantes con mamás bonitas, hecho que de poco me sirve, pero que desde la frivolidad que no me puedo negar, es un punto que debo destacar. 


jueves, 23 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -23 mayo del 2024

Me niego a buscar estudiantes. Creo que, aunque sea un baboso que están apenas comenzando en esto de dar clases y pasarse el día completo en un colegio acompañado de estudiantes adolescentes que se comportan de la misma manera que me comporté yo a sus edades, no me corresponder buscar a nadie. 

Claro que es bien sabido por los bien pensantes de este gremio que la experiencia de aprendizaje enseñanza es bidireccional, no tengo nada en contra de eso, sin embargo sigo creyendo que si preparo la clase, soy puntual, integro diferentes recursos o insumos para el aprendizaje y voy del video al audio y a la lectura y a la redacción y el ejercicio y además le sumo la explicación paciente, el problema o la interrupción en esa relación bidireccional ya no depende de mí. 

Yo entro al salón de clases con el computador y unas cuantas copias de material para la clase y la novela que esté leyendo durante esta semana, busco el escritorio y dejó mis cosas y me siento.

Doy la clase a quienes estén ahí, si en ese salón no hay nadie no me voy a andar el colegio buscándolos, nada de eso, el que no entra no se obliga, si no tiene ganas no las tiene y ganas no se le dan a nadie. 

Si la teoría dice que los estudiantes pueden construir su propio conocimiento entonces también pueden saber a que horas y con quien tiene clase. Eso creo yo, supongo que deben funcionar de otro modo. No sé, igual no voy a buscar a nadie.

Lo comento porque hoy entre al salón de grado Once y estaba vació. Los estudiantes andaban en otro lado y como ya dije que no busco a nadie.  Lo que hice fue sentarme a leer y a escribir este diario y a cumplir el tiempo hasta que terminara la hora.

Una compañera habla de la desmotivación de los muchachos y me gusta como ella usa la palabra, lo hace en serio, cree en eso, en que a los chicos le falta motivación. A mí me gustaría creerlo, pero no puedo, yo creo que los muchachos son perezosos, que son insensibles y que perdieron la curiosidad, luego creo también que mi generación le hizo un daño enorme al mundo trayendo niños al mundo, estos tipos y tipas que nacimos después de los ochenta no debimos tener hijos.

Hablo en plural porque me refiero a la generación, pero no niego que si pasados los veinte años me hubiera dado por tener un hijo, ese muchacho sería igual a estos estudiantes con los que comparto a diario, no ganaron las redes sociales, nos ganó la velocidad del internet, nos ganó la ansiedad y la culpa, gente vencida criando muchachos que van al colegio dizque  los inspire un docente que siente la misma derrota que no asumen sus padres.

Si los muchachos hubieran entrado a clase hubiera escrito algo muy distinto, o eso creo, aunque lo importante es que aproveche el tiempo para escribir y ellos seguro aprovecharon la hora para perderla y para eso es también el tiempo, para dejarlo ir, ya vendrá luego el arrepentimiento, pero como digo, vendrá, para eso hace falta un poco más.

miércoles, 22 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -22 mayo del 2024

Me parece que hay una gran diferencia entre el anónimo y el seudónimo. El que escribe bajo seudónimo no quiere dar a conocer su nombre real, pero quiere que sepan que fue él quien escribió. Cuida su identidad asumiendo un nuevo nombre.


En el caso del que escribe bajo anónimo, ese sujeto o persona busca que no sepan que fue él, escribe pero no responder por lo que escribió, no quieren que sepan que fue él, tal vez algo de cobardía hay en el anónimo, cierta falta de agallas, aunque en este país que es violento desde siempre, terminan diciendo que el anonimato como la capucha está justificado porque lo que peligra es la vida. 


En mi caso con este diario, no he dicho mi nombre, pero está claro que lo escribe un señor que trabaja de profesor, he hablado del área a mi cargo, pero sobre todo he mencionado el nombre y la ubicación del dichoso colegio, más que un anónimo lo que vengo a ser es un señor con un diario que todavía no se ha identificado, pero como este diario está escrito por un pretensioso que asegura que cualquier cosa puede ser publicada, la usencia de mi nombre tiene más que ver con mi propuesta de lo que considero a veces literatura. 


Dicho lo anterior paso a lo que importa y es que una persona actuando de forma anónima escribió una queja que dirigió a secretaría de educación y en la que acusó a un par de profesoras.


No soy muy avezado en esto del tejemaneje administrativo porque supongo que ya lo dije antes, y si no lo dije pues lo digo ahora, yo estoy recién metido en esto de trabajar de profesor y soy nuevo en esto de pasar horas en un colegio como una autoridad ignorada que más o menos es lo que viene a ser un profesor; un pobre tipo que desea que unos pelaos que no quieren aprender aprendan y que a su disposición tiene la ridícula herramienta de la calificación para ejercer presión en unos pelaos a los que tampoco les importan las calificaciones. 


Me desvió un poco de lo que intento decir, ofrezco disculpas, aunque desprovistas de toda sinceridad porque eso es justo lo que estoy buscando con la entrada de hoy, darle largas, ensayar la digresión. 


Retomo, aunque me falta aprender mucho puedo entender sin ser experto que la persona anónima que se quejó de las profesoras se saltó todo el procedimiento al que en esto de la burocracia le llaman conducto regular, la inconformidad de la persona anónima debió ser expresada primero en el colegio y conversada con las profesoras implicadas y la rectora, pero supongo que el problema ahí radicaba en que la persona anónima al llegar al colegio a quejarse se hubiera puesto en evidencia, uno no puede ser anónimo en persona, podría cubrirse el rostro, pero luego queda la voz que se puede reconocer con facilidad en una comunidad tan pequeña como esta. 


El problema de la persona anónima es que según lo escrito en su queja las profesoras faltan mucho y enseñan poco y son muy regañonas y también cuidan perros que no tendría por qué cuidar, porque tampoco sé si ya lo dije, pero si no lo hice entonces lo digo de una vez, esta vereda está podrida en perros sin dueño que por puro instinto de perros saben que tal vez en el colegio alguien les pueda dar comida. 


Y si, ahí entre todos, unos más que otros, algo de comer le damos a los perros, lo otro sería que hagamos una vaca entre todos los que habitamos la vereda para matarlos a todo, pero ese sería un entretenido dilema ético para la educación pública: inspiramos experiencias de aprendizaje que valoren y cuiden la vida de todos los seres sintientes o por el contrario dirigimos esas experiencias de aprendizaje hacía la eliminación de todo lo que nos resulte molesto, diferente o pequeño, en últimas enseñamos a matar.  No sé, supongo que no vamos a llegar a eso.


Sucedió eso y todo maluco porque el clima laboral se va al caño y la tensión a la que yo llamo calma chicha queda ahí haciendo su mella silenciosa. Y listo eso fue lo que hubo para hoy, vamos a ver que puedo traer para mañana. 


martes, 21 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -21 mayo del 2024

Varios estudiantes comenzaron hoy con un curso sobre cría de pollos de engorde. Una instructora del Sena vino desde Tuluá para darles la inducción. Se reunieron en la biblioteca del colegio que es al mismo tiempo, biblioteca, sala de profesores, aula máxima y bodega. Me gustaría decir que los estudiantes se mostraron animados y receptivos, que participaron y compartieron sus impresiones sobre el mercado avícola, pero no, no puedo decir algo así sin estar por completo incurriendo en la ficción y en la novela. 

Me impresionó saber que los pollos se deshidratan con facilidad, eso lo oí justo en la biblioteca cuando entré a sacar un libro que me hacía falta para mi clase con grado sexto. Según la instructora, un pollo después de 15 minutos de deshidratación empieza a perder peso y en dos horas sin tomar agua puede perder el peso ganado en dos días, luego, dijo lapidaría, es mejor que pongan a sus pollos a aguantar hambre, pero que nunca les falte el agua. Me impresionó saber que nunca en todos mis años de vida se me ocurrió pensar en la hidratación de un pollo. 

No sé si los estudiantes se habrán impresionado, seguro no, cuando uno es adolescente los datos que le pueden resultar estimulantes suele ser muy diferentes. El sueldo de un futbolista o la letra de una canción de reguetón, cosas así, por ejemplo una estudiante me dijo que me aprendiera el siguiente trozo de una canción que a ella le gusta: 

"Ella es mi prepago
Y a punta de chimbo yo le pago
En la cara mi leche le derramo (Prrrrr)
Ese culo se lo mamo
Creo que siento que la amo"

Y pues que puedo decir, no hizo falta que me repitiera la parte dos veces, las bobadas así se aprenden rápido, la pelada cree que una letra así debe ser disruptiva o escandalosa y que devoción tiene uno por el escandalo y la irreverencia en la adolescencia, en este caso si a algún adulto le da por decir que esa canción es denigrante y vulgar oír la canción tiene todavía más sentido; le conté a la estudiante que dentro del metal, la música que yo oigo, hay un subgénero que se llama grindcore y que a su vez ese tiene una variante o subcategoría que se conoce como pornogrind y que al lado de las letras del pornogrind la letra de esa canción que le gustaba no llegaba ni a canción de cuna. 

Sí, a veces me las doy de lamparoso con esos muchachos, porque la chimba, pues, tampoco me voy a quedar atrás, que me haga falta cocimiento duro, pero calle y datos idiotas nunca. 


lunes, 20 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -20 mayo del 2024

Bien, a esta altura del mes hagamos un pequeño resumen para que sintamos que todos estamos en sintonía. Esto es un diario, lo escribe un señor que trabaja de profesor en la zona rural, en una vereda de la alta montaña de Tuluá a la que se llega después de andar más de dos horas atravesando trochas. 

La última vez que escribí en el tal diario fuel el 15 de mayo, el día que celebraban el día del maestro, un miércoles y luego nos fuimos de días libres el jueves y el viernes y el sábado y el domingo y hoy es lunes otra vez, un 20 de mayo que es el día mundial de las abejas, día que dejamos pasar sin celebrar, no sé por qué razón. 

Lo cierto es que todos sabemos que las abejas son fundamentales para garantizar la vida en la tierra, polinizan y hacen posible la reproducción de las plantas, además, según un dato que oí en la radio, sin las abejas cerca del 33% de los alimentos del mundo desaparecerían, ahora que eso sea cierto o no, yo no lo sé, el tal diario no está pensando para hacerse responsable de lo que es cierto, solo sirve para comunicar que eso oí yo. 

A mí me gusta la miel y me gusta saber que aunque viejo todavía no me he encontrado con ninguna persona que se atreva a decirme que la miel le parece fea o no le gusta. Hoy por ejemplo me dijeron que estudiar es un fastidio, que aprender es una mierda, que la constitución es mera mierda, pero ninguno de esos estudiantes me dijo que la miel le desagrade. 

miércoles, 15 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -15 mayo del 2024

Es día del profesor y antes de estar metido en esto de trabajar de profesor me parecía que no existe gremio más sobreactuado y tremendista y autocomplaciente que el de los profesores. Celebran su día compartiendo en redes sociales imágenes con textos melosos de mierda en los que se coronan de héroes imprescindibles de la sociedad y salvadores del futuro y constructores de la transformación de la sociedad, todo eso una pura exageración, una mentira, un moco mal limpiado. Ahora que ya estoy metido en esto, sigo creyendo lo mismo. Mi idea de lo que es ético me obliga a ejercer cualquier labor o actividad con honestidad y dentro de lo que el protocolo o la norma indica, tanto si me dedico a lavar cocheras como si lo que hago es hablarle de Simón Bolívar y de Santander a unos estudiantes que lo único que quieren es estar detrás de un árbol metiéndose mano. Yo no soy ningún héroe, no quiero transformar el mundo ni mejorar el futuro, quiero hacer mi trabajo como se debe, sin robarle un peso a nadie y sin fallarme a mí. Tampoco se trata de pasión, porque lo que menos me genera pasión es el trabajo, con pasión, escribo y leo, pero por eso no me celebran un día, por eso no me dan dos días libres, porque además de andar alardeando patrañas hay dos días libres, no uno, dos, a qué otro profesional del país le regalan dos días por hacer lo que le corresponde hacer, no sé. Tampoco es que esté diciendo que quiero trabajar, ya dije que no me apasiona eso, cualquier día libre es bien recibido, solo digo que hace falta mermarle al relato de mártires, de mal pagos, de víctimas del gobierno. 

Como adenda destaco la actitud de los estudiantes que muy consecuentes, con su único propósito de estar en el colegio, por la comida y el descanso, se negaron a estar deseándoles feliz día a los profesores, aunque acá debo ser más puntual, se negaron a decirme a mí, feliz día del profesor, aparte de un par de niñas el resto de los estudiantes omitió ese detalle y yo los respeto por eso. No me gusta el día del profesor, así como no me gusta cumplir años, ni me gusta el Día de la Madre, en este caso que ese desinterés por todo lo que tenga que ver con el colegio les impidiera desearme un feliz día me hizo Feliz y ellos y yo podemos celebrar esa felicidad con un jueves y un viernes en el que no nos veremos las caras ni nos oiremos las voces ni perderemos el tiempo los unos con los otros.



Diario de campo para un segundo periodo -14 mayo del 2024

Martes 14 de mayo, la única persona que se acuerda de leer estas publicaciones mostró cierta preocupación por la continuidad de este diario, qué como así que solo de lunes a viernes, qué dónde quedaban el sábado y domingo, a ella le dije lo que voy a poner por escrito en este momento, todo por una razón simple, hoy fue un día aburrido, los estudiantes anduvieron con la misma desidia que los caracteriza, el día estuvo lluvioso, hizo frío, me dolió la cintura porque la carretera para llegar al colegio, que es tremendo camino de herradura hace que el carro brinque así como brincan los carros en los caminos de herradura. Está claro, eso sí, que comenzar la semana en martes es mucho mejor que comenzarla en lunes, pero a veces esos fines de semana con puente festivo no resultan como uno los imagina y esa tristeza o esa desilusión de ese fin de semana ido inevitablemente termina haciendo eco en la semana laboral que comienza, pero tampoco voy a hablar de esa otra capa de mi vida que puede resultar más íntima porque este es un diario de colegio. En fin, que lo que le dije a mi lectora fue que como este es justo un diario escrito por un tipo que trabaja de profesor lo lógico es que los días escritos correspondan a los días hábiles de trabajo, porque todos sabemos que los profesores no regalan ni un minuto y mucho menos un día completo, por esa razón no sería un ejercicio apegado a la realidad si me dedicara a escribir los fines de semana y festivos. 


viernes, 10 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -10 mayo del 2024

 

Teniendo en cuenta que es viernes y que pocos quieren hacer algo y que está ahí el puente festivo respirando en la nuca y que varios profesores pidieron permiso para quedarse en Tuluá haciendo sus vueltas personales, terminamos usando un par de horas del día de clases para ver una película. 

Cualquiera creería que los adolescentes les gusta ver películas, o bueno, cualquiera no, eso creía yo porque como a mí siempre me gustó ver películas, pensé que a los otros también. 

Para mi sorpresa deslumbró por acá en medio del monte que a estos pelaos no les gusta ver pelís, que les da igual, que no se sorprenden ni se entusiasman, que no consiguen concentrarse en la trama, que le resulta imposible aguantar hora y media sentados en una silla mirando a una pantalla. No entiendo todavía la relación tan extraña que tienen estos muchachos con la ficción. Por qué la ficción les repele. Qué pasa con la imaginación, por qué les cuesta tanto disfrutar de una película o una novela. 

No sé si ponerme en plan de repartir culpas y decir que es culpa de los creadores de contenidos que se hacen llamar influenciadores o si es culpa de TikTok y su exitoso formato de videos cortos con un algoritmo adictivo. No sé. Tal vez estamos presenciando la muerte de la ficción y para estos muchachos resulten más atractivas diez videos de TikTok en los que una muchacha cuenta como rompió con su novio que sentarse a ver una adaptación de Drácula. 

Una entrada muy aburridora para un viernes, también lo sé yo, nada de esto debería importarme. Con que yo pueda disfrutar todavía de la ficción me basta. 

jueves, 9 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -09 mayo del 2024

Llovió todo el día. No hubo más. Horas y horas de una brisa menuda y constante que cesaba solo para darle paso a un aguacero que de nuevo se dejaba relevar tranquilo por esa brisa. Botas plásticas, ruana, gafas como parabrisas de automóvil. Esta zona en la que se encuentra ubicado el colegio carece por completo de atractivo, pero cuando llueve, ay cuando llueve. 

Ahora, además de poner en práctica el performance educativo con los grados de bachillerato, también debo hacerlo con los grados de cuarto y quinto. Antes de seguir explico lo del performance, que seguro ya lo dije en una de las entradas anteriores y que comprendí muy bien hace un par de meses mientras trabaja con octavo grado.

Ese día llegamos a la conclusión de que todos en ese grupo están en clase porque les toca, los obligan en sus casas. Otros están por el desayuno y el almuerzo, o sea, ninguno está por el deseo de aprender, lo que me llevo a pensar que si ellos no están ahí por la posibilidad de que se pueda construir conocimiento, yo tampoco lo estoy, los estudiantes están en el colegio por la comida y el descanso y yo estoy por el sueldo, en el salón de clases ellos hacen como que les interesan las ciencias sociales, intentan interpretar ese rol y por supuesto yo intento interpretar el rol de profesor interesado y dedicado y empático y comprensivo, pero sobre todo interpreto ese rol de soñador que cree que con su trabajo transformara la educación y cambiara vidas y construirá un mejor futuro. 

Hablo mucha mierda, en resumen el performance educativos es que yo hago como que enseño y ellos como que les importa, ellos comen y se dan picos y yo cobro mi sueldo y compro libros que acumulo porque no me dan ni el tiempo ni los ojos para leerlos. Así, entre todos nos evitamos desilusiones futuras. 

Ahora sí, regreso al asunto de los niños de cuarto y quinto a los que todos los profesores de bachillerato les empezamos a dar clase esta semana, hay dos explicaciones para eso y los que leen, que por supuesto no existen, pueden elegir la que prefieran, la primera es que a la profesora de primaria le quedaron grandes esos niños o la segunda que como en el colegio no hay grado décimo y sobran profesores una manera de solucionar ese desface es trasladar esas horas que tendríamos con décimo a los niños de cuarto y quinto. Como decía antes, pueden elegir la que prefieran, obvio yo ya elegí. 

Pero de nuevo, estoy hablando mucha mierda, el punto de todo esto es que me sorprendí en mi segunda clase con los niños porque hablamos de límites y fronteras y por alguna razón que no conozco, todos están muy bien informados sobre los métodos usados por los colombianos para ingresar ilegalmente a Estados Unidos, hasta me explicaron que es un coyote, y lo que es todavía más curioso, uno de ellos no sabía que un coyote es un animal, y me dio mucho pesar de ese niño porque por alguna otra razón que tampoco comprendo, nunca ha visto el correcaminos. Triste porque cualquiera saber que ver el correcaminos enseña más que cualquier escuela, uno por ejemplo aprende viendo el correcaminos que la marca ACME vende casi de todo y que si lo que uno necesita es un cartón de bachiller lo puede comprar. 

Después de oír a los niños, que más o menos eso es lo que yo hago, dejar que los estudiantes hablen y oírlos con interés y opinar sobre lo que me dicen, es que no sé qué pensar, no sé si lo mejor sería que en algún momento esos niños puedan poner en práctica ese conocimiento y salir de este país o si, por el contrario, deberían permanecer en este lugar olvidado de la mano de dios, no sé. Lo que sé es que el editor podría decirme que este último párrafo sobra, aunque considerando mi talento a ojos de un editor, todo el diario sobra. 

miércoles, 8 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -08 mayo del 2024

Fui a trabajar sin bañarme, no es la primera vez que lo hago en la vida, pero sí la primera vez que lo hago en este lugar. Aunque no había agua, resultó que el único que no se bañó fui yo porque según los estudiantes todos tenían agua recogida y se bañaron a cocadas. No voy a decir que lo pongo en duda porque no me corresponde hacer ese juicio. Lo cierto es que a mí me tocó recurrir a los pañitos húmedos que suelo tener a la mano. 

En mi casa hubiera sido de otro modo, pero no hay que olvidar que aunque viva por acá de lunes a viernes no dejó de ser un tipo que juega de visitante. Pago el alquiler de un cuarto que como saben todos los que alquilan no ofrece las mismas comodidades que pagar por el alquiler de toda una casa o todo un apartamento, ventajas mucho más reducidas si hablamos de un cuarto sin baño. 

Uno de los profesores, el que pertenece a la comunidad indígena que habita la vereda, me contó que en temporada de lluvias el servicio de agua siempre se ve afectado porque hay mucho barro en la bocatoma. A diferencia de ese viernes en el que los estudiantes fueron devueltos para sus casas, esta vez sí se dictaron clases porque la rectora dijo que así debía ser. 

Estaría bueno decir que durante la temporada de lluvias solo presenta fallas el acueducto, pero eso sería mentir, en la zona rural, cuando la lluvia arrecia, también falla el servicio de energía y también el del internet y no hay como secar la ropa y las botas plásticas se vuelven el calzado habitual y las carreteras quedan intransitables. Aunque lo cierto es que todo esto que he dicho es una minucia boba al lado de tener a dos hijos con dengue hospitalizados al mismo tiempo. Lo digo porque justo eso es lo que le está pasando a una de mis compañeras de trabajo que durante esta semana cambió los salones de clase por los pasillos y cuartos de los hospitales. 

Ahora, que esto no suene como una actitud mía de baboso interesado, que solo estoy señalando un hecho, justo la compañera profesora que anda pasando por ese momento maluco es la que acostumbra llegar todas las mañas con un termo lleno de café, o sea que al hecho de no haberme bañado debo sumarle que no he podido tomarme la cantidad de café que necesito para sentirme despierto. 

Hablo de cantidad de café porque un café si me tomé, uno que me gestionó otra compañera en la cocina del colegio y para dejarlo claro de una vez, sin ese café no me hubiera sentado a escribir la entrada de hoy. 

Ya entrados en el tema del café, hoy varios estudiantes empezaron un curso de catación de café, por ahí vino una señora, no sé de qué entidad y los tuvo oliendo frasquitos con esencias, digamos que los muchachos estuvieron entrenando sus sentidos. Les llamó la atención saber que uno de esos frasquitos olía a humo, humo de fogón de leña, mejor puntualizar que tipo de humo. 

Otro día en el colegio, otro día alimentando el diario, escribiendo más como un vendedor de humo que como un profesor en ejercicio. Un miércoles cualquiera para que los estudiantes digan a cada tanto, pero qué es esta mierda, profesor, y uno responda que es la clase y que es la vida y como lo mío es con las ciencias sociales, también podría decir que es el capitalismo, aunque eso sí sería graduarme de vendedor de humo. 


martes, 7 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -07 mayo del 2024

En la biblioteca del colegio hay un televisor. El único. Cada que lo encendemos funciona menos, primero aparecían unas líneas en la parte baja de la pantalla que se iban y volvían. 

Era molesto, pero se podía trabajar con él así, luego empezó a dividir la pantalla, media se podía ver y la otra media no, ahora combina esos dos síntomas y sumó un tercero, por momentos, un intervalo de ocho segundos, como por dar una cifra, se queda en blanco, pero no un blanco liso, más bien parece que uno estuviera viendo un primerísimo primer plano de una guanábana madura. 

Aunque en este caso esa imagen no genera que la boca se me haga agua, sino que, por el contrario, me amarga el momento. 

Hoy quise ver el final de la cuarta etapa del giro de Italia y bueno, supongo que tendría más sentido la narración si digo que no la pude ver, aunque lo cierto es que sí la vi, pero la vi irritado porque el televisor estaba presentando sus fallas. 

Se está despidiendo, no sabe como más decirnos que está en las últimas. Un televisor que se va, un televisor que muere. 

La idea de quedarme sin televisor me molesta más porque la cercanía de la copa América que por la falta de herramientas para trabajar con los estudiantes. 

Claro que sería bueno poder mostrarles material audiovisual en un televisor de calidad, pero sería mucho mejor saber que voy a poder los partidos en una pantalla más grande que la de mi celular. 

Ahora, para que no haya lugar a malentendidos, el final de la etapa coincidió justo con la hora del descanso, que luego no salga a decir que los profesores no trabajar porque se la pasan viendo deportes en la TV, porque eso dicen, aun sabiendo que no hay TV. 



lunes, 6 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -06 mayo del 2024

 Como se supone que este diario es para escribir sobre lo que pasa en el colegio y lo que me pasa a mí con el trabajo y lo que le pasa a los estudiantes con las clases y lo que le pasa a la educación con esos estudiantes y lo que le pasa al futuro del país con el sistema educativo y lo que hay entre un fin de semana y otro, se me había pasado comentar una que otra cosa sobre el entorno, aunque más que comentar es señalar que un poco más abajo del colegio, póngale cien metros, hay una casa pequeña y vieja llena de flores de colores, en esa casa vive una viejita sola, o vivía una viejita sola porque hoy vi un muchacho, un tipo de unos 24 o 25 años, estaba sentado en el corredor trenzando una cabuya. Lo saludé, pero no respondió. Pregunté por él en el colegio y uno de los estudiantes me dijo que es el hijo de la viejita, que vivía en cali y estudiaba en la universidad, no pregunté más, pero me quedó la duda, el tipo estaba sin camisa y le alcancé a ver un tatuaje que no imaginé encontrarme por estos lares, supongo que ese tatuaje a la gente por acá no le dice nada. Pensé en eso un rato y luego me distraje con los estudiantes hablando de perforaciones y de fiestas y del jeanday del pasado viernes, pero ahora que saqué unos minutos para escribir el registro correspondiente a este día me volví a acordar del tipo y del tatuaje. 


viernes, 3 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -03 mayo del 2024

Es viernes tres de mayo, día de la santa cruz, en el colegio nadie va a cortar madera para hacer una cruz y nadie va a invocar el nombre de jesús mil veces. 

Lo más parecido a la tortura que esa cruz representan es que también hoy hay un convite en la vereda y las personas de la comunidad se amontonan en la caceta comunal con picas, palas, machetes y azadones, todos listos para regalar el jornal y doblar la espalda el día completo en la trocha que tienen por carretera. 

Cuando iba entrando uno de los señores me dijo que si iba a trabajar con ellos, esa parte siempre me resulta incómoda, esa diferencia entre la actividad ruda que realizan ellos y la que mía, que a ojos de ellos es simple, qué bueno, tampoco es que yo les vaya a llevar la contraria. 

Para complementar la jornada en la que ya llevamos día de la cruz y convite, sumamos un Jeanday planeado por el grado Once que anda recolectando fondos para irse de paseo a fin de año. 

El asunto es muy simple, los estudiantes pagan por el derecho de venir al colegio en jean, como si no vinieran a estudiar en jean en otros días. 

Supongo que también pagan por no ver tres horas de clase, es decir, pelean por la educación gratuita y luego pagan para no estudiar. 

En otro campo de la información, también relacionado con el jeanday, los estudiantes pueden poner la música que quieran, pero como requisito de rectoría la música no puede ser vulgar. Porque aunque la gente tenga que salir a trabajar presionada por grupos armados ilegales en la vereda, el verdadero problema es que los estudiantes escuchen una canción en la que hablan de sexo sin misterios, en fin, que no voy a decir más al respecto, por lo menos no por ahora. 

También nos dimos cuenta de que es muy fácil parecer un leñador, basta llevar una camisa a cuadros roja, lo digo porque hoy un compañero decidió usar una y no sé por qué terminamos riéndonos de eso, supongo que porque en medio del entorno agreste en el que trabajamos lo único de lo que podemos echar mano para hacernos más fácil la vida es del humor, de la posibilidad de reírnos de nosotros. 

Después de esto vamos entonces a decir mil veces Jesús. 

jueves, 2 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -02 mayo del 2024

Me gusta ver como se manifiesta la complicidad, ese me parece un momento en el que nos transparentamos de manera inevitable y de algún modo también un objetivo en común queda expuesto. 

Lo digo porque hoy estaba trabajando con grado noveno, hablábamos y consignábamos en el cuaderno información relacionada con la revolución en marcha de Alfonso López Pumarejo, también hablábamos de otros temas que se iban filtrando, lo que sucede mucho con ese grupo, empezamos hablando de la falange española y terminamos hablando de la torta de banano con leche o de las viejas gordas y de que en cuatro no se ve. 

El salón de noveno está cerca a un pozo séptico y en algunas ocasiones el lugar huele literalmente a mierda. Por esa razón uno se va a trabajar a otra parte, por ejemplo, a la caceta, donde estuvimos esta mañana. 

Como nos rindió el trabajo faltando unos quince minutos para que sonara el timbre de cambio de hora, les dije a los muchachos que ya podían ir guardando y que quedaban libres, a mi espalda estaba la rectora, en la cocina de la caceta, pero yo no me había dado cuenta, razón por la cual uno de los muchachos me dijo bajito que la rectora estaba ahí en la cocina, que de pronto me decía algo por darles ese tiempo libre, aunque no solo me lo dijo a mí, ya entre los otros estudiantes se había percatado de que la rectora estaba ahí. 

Me resulto curioso, de algún modo intentaron cubrirme, como si hiciera falta. La complicidad estuvo ahí presente y me gustó verla. Les dije que en mi hora de clase mandaba yo y que si el trabajo estaba hecho porque habíamos sido productivos, podíamos tomarnos los últimos minutos de la hora. Lo dije en voz alta, sin esconder o disimular como trabajo y supongo que la rectora lo pudo oír, ahora veremos, tal vez me llame la atención, tal vez me diga que soy muy vulgar en clase o que permito que los estudiantes digan que deberían resucitar a Hitler y que eso es horroroso y que debería reprenderlos y enloquecerme porque los estudiantes de una zona rural ocupada históricamente por la guerrilla creen que la única manera de ejercer la autoridad e imponer la justicia es por las vías de hecho. Un adolescente dice muchas cosas y piensa muchas más. Como profesores podemos acompañarlos y sacarlos de uno que otro error mientras se pueda. Tal vez buscar también cierta complicidad pueda servir. No sé. Igual ya me puse en evidencia. 


miércoles, 1 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -01 mayo del 2024

No debería escribir nada hoy porque es miércoles festivo y no hubo clase y los estudiantes se quedaron en sus casas metiendo el culo hasta tarde en los cafetales y plataneras y cocinas y yo me quedé en el cuarto todo el día leyendo y viendo putaspelículasmalas de tiburones. 

Apegándome además a la dinámica del buen servidor público que trabaja de docente, no debería escribir esto porque esto nadie me lo paga y en el gremio no hacemos nada si no es por plata, pero de todas formas lo escribo porque hoy se murió Paul Auster y no es cualquier cosa saber que ese señor no va a seguir escribiendo, por eso como muestra de respeto escribo aunque escriba mal, porque digamos que estoy siendo fiel al zumbido en mi cabeza, cosa que Auster entendería muy bien, ya que fue él quien lo dijo en una entrevista con el "The Paris Review" en 2003: "Cada libro que he escrito ha empezado con lo que yo llamo un zumbido en la cabeza. Una especie de música o ritmo, un tono. La mayor parte del esfuerzo que implica escribir una novela para mí está en ser fiel a ese zumbido, ese ritmo. Es un asunto muy intuitivo. No puedes justificarlo o defenderlo racionalmente, pero sabes cuándo has tocado una nota falsa y normalmente estás bastante seguro de cuándo has acertado."

Y ahí está, como con todo lo que escribo en este blog, ya estoy dando por hecho que estoy va a terminar en libro, que va a dar el salto a otro formato y no que ya se agotó acá en internet apenas comenzando.

Creo que será un libro y creo que será una novela y creo que muy pronto no podrá ser más algo parecido a un diario porque me pone muy incómodo saber que estoy diciendo algo que quiere ser la verdad o el retrato de la realidad y también me pone incómodo esa cavilación sobre mi trabajo que ni tengo derecho a hacer porque apenas estoy empezando en esto.

Por eso creo que esto puede mutar y convertirse en otra cosa o por lo menos quedar con el insumo para algo distinto. Al fin y al cabo esto es real solo para los dos o tres lectores que me conocen y saben que no estoy en Tuluá, sino en la montaña trabajando en un colegio como profesor, para el resto, para los que no saben quién soy, esto puede ser una ficción, un mero ejercicio de la imaginación, una voz sin nombre, porque en ninguna parte hasta ahora he dado mi nombre. Detalle nada despreciable.

Me gustaba Auster, su Trilogía en Nueva York al parecer nos hizo felices a todos sus lectores y ahí tengo la supergorda 4321 que compré hace como siete años y que sigo sin leer. Tal vez aguante hacerlo ahora.

 

martes, 30 de abril de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -30 de abril del 2024

 La particularidad de este martes 30 de abril está justo en que el miércoles 1 de mayo es festivo. No importa que el 30 de abril sea el día del niño y el 1 de mayo sea el día mundial del trabajo. Lo importante es que el miércoles es festivo y eso lo ambienta todo, por eso esta tarde se siente como de viernes, porque mañana nadie viene. Es como un día se comiera al otro, un día caníbal. Estar aquí para ver como el futuro salva al presente.  

Aunque siempre me han hablado de la importancia del sindicato de maestros y de su poder de convocatoria y de su impacto y su alcance, de su actividad constante y de su compromiso con el autodenominado primer gobierno de izquierda en el país, ninguno de mis compañeros maestros me habló de su deseo de salir a marchar este primero de mayo, ninguno me expresó las ganas de sacrificar el día festivo ejerciendo la democracia en las calles.  

En mi caso tampoco voy a marchar y aunque sea festivo ni siquiera voy a bajar a Tuluá, me voy a quedar entre las montañas durmiendo y viendo películas argentinas porque en épocas de internet ningún monte es monte si hay conexión a plataformas audiovisuales.  

Lo correcto para hacerle justicia a este día que genera emoción solo porque el que le sigue es festivo es hablar de él, el cielo está oscuro y la lluvia amenaza, en la cocina se acabó el gas y los estudiantes almorzaron tarde, la celebración del día del niño quedó aplazada para el viernes, el partido de la liga de campeones suena en la radio y aunque de Alemania lo único que tengo es la manilla que me salió en un paquete de papitas de pollo durante el mundial de 2018, prefiero que gane el Bayern o que pierda el Real Madrid, almorcé sancocho con unas yucas muy buenas, lo otro es que hoy es el día internacional del jazz y a mí me gusta oír a Chick Corea y a Herbie Hancock y a John McLaughlin y a Wes Montgomery, podría seguir nombrando músicos geniales, pero no quiero presumir, aunque obvio quería presumir.  

Para el final deje lo más importante del 30 de abril y no tiene nada que ver con el colegio ni con dar clases ni llenar formatos de asistencia o de registro de horas extras, lo más importante es que el 30 de abril cumple años Ana de Armas, semanalmente veo fotos de Ana de Armas para recuperar el aliento y las ganas de seguir vivo, aunque sea para verla en otra película, también me pregunto a que se dedicará Ana de Armas un primero de mayo será que sale a marchar, será que duerme hasta tarde y ve películas, quién sabe, lo cierto es que mañana es el quinto mes del año y es festivo.  

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...