Me impresionó saber que los pollos se deshidratan con facilidad, eso lo oí justo en la biblioteca cuando entré a sacar un libro que me hacía falta para mi clase con grado sexto. Según la instructora, un pollo después de 15 minutos de deshidratación empieza a perder peso y en dos horas sin tomar agua puede perder el peso ganado en dos días, luego, dijo lapidaría, es mejor que pongan a sus pollos a aguantar hambre, pero que nunca les falte el agua. Me impresionó saber que nunca en todos mis años de vida se me ocurrió pensar en la hidratación de un pollo.
No sé si los estudiantes se habrán impresionado, seguro no, cuando uno es adolescente los datos que le pueden resultar estimulantes suele ser muy diferentes. El sueldo de un futbolista o la letra de una canción de reguetón, cosas así, por ejemplo una estudiante me dijo que me aprendiera el siguiente trozo de una canción que a ella le gusta:
"Ella es mi prepago
Y a punta de chimbo yo le pago
En la cara mi leche le derramo (Prrrrr)
Ese culo se lo mamo
Creo que siento que la amo"
Y pues que puedo decir, no hizo falta que me repitiera la parte dos veces, las bobadas así se aprenden rápido, la pelada cree que una letra así debe ser disruptiva o escandalosa y que devoción tiene uno por el escandalo y la irreverencia en la adolescencia, en este caso si a algún adulto le da por decir que esa canción es denigrante y vulgar oír la canción tiene todavía más sentido; le conté a la estudiante que dentro del metal, la música que yo oigo, hay un subgénero que se llama grindcore y que a su vez ese tiene una variante o subcategoría que se conoce como pornogrind y que al lado de las letras del pornogrind la letra de esa canción que le gustaba no llegaba ni a canción de cuna.
Sí, a veces me las doy de lamparoso con esos muchachos, porque la chimba, pues, tampoco me voy a quedar atrás, que me haga falta cocimiento duro, pero calle y datos idiotas nunca.
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