lunes, 27 de marzo de 2023

Ocurrencia #39 - de 100

En 1978 Tuluá tuvo al que sería el primer y único alcalde vampiro de su historia. 

Se llamaba Charles Williams Ramírez, era hijo de un acaudalado comerciante de Gran Bretaña y de una fabricante de calzones nacida en Aguaclara. 

El mismísimo presidente Turbay le dio la orden a los miembros de su partido para que nombraran a Charles en ese cargo. 

En Tuluá el alcalde fue conocido como S3 porque su nombre y sus dos apellidos terminaban en S, eso dice mucho del talento escaso de los tulueños para los apodos, ni siquiera el escritor insigne de ese pueblo pudo granjearse un apodo sonoro o ponerle un apodo preciso a otros. 

S3 como cualquier otro vampiro trabajó en las noches, firmaba documentos y aprobaba presupuestos y revisaba proyectos y encomendaba tareas todo durante la noche. Las obras también las entregaba en las noches, escuelas, puestos de salud, vías, parques y puentes todo lo inauguraba en las noches. 

Desde el vampiro S3 Tuluá no ha tenido un alcalde tan eficiente y entregado, ningún otro trabaja de noche como lo hacía él. 

Tenía sus fallas, eso no se puede ocultar, no hubo señora del tinto o secretaría a la que no le clavara el diente. Se tomó la sangre también de uno que otro líder comunal y más de una vez se encontraron cuerpos de habitantes de la calle completamente drenados ahí en la mitad del parque Boyacá. 

No fue un alcalde popular, decían que era muy engreído y que por eso no se dejaba ver, decían que no podía entender las problemáticas de la gente porque tenía vida eterna y también lo criticaban por estrafalario, según la gente sus vestimentas no tenían nada que ver con una ciudad como Tuluá, les parecía un tipo agrandado. 

Esas informidades fueron haciendo mella entre la gente y empoderando a un pequeño grupo de estudiantes de La Unidad Central que quería ser revolucionario como los del M19 y realizar sus propios actos simbólicos, esos estudiantes con la ayuda del cura del pueblo planearon la quema del ataúd un sábado de feria en el pueblito artesanal del coliseo Manuel Victoria Rojas. 

Allá llegaron con el ataúd del vampiro alcalde y le metieron candela y la gente lo celebró sin entender muy bien de que se trataba y el S3 se tuvo que ir, volver a al Gran Bretaña, a la casa de su padre tras su tierra natal, tras las tumbas de su línea de sangre. 

Ese fue el fin de la alcaldía del vampiro Charles Williams Ramírez y el nacimiento de un mito, el de los estudiantes de La Unidad Central y su hazaña revolucionaria que terminaría inspirando la nueva película de Netflix que narra esa y otra de sus hazañas. 










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