miércoles, 22 de marzo de 2023

Ocurrencia #35 - de 100

Mi extorsionista me llamó ayer para decirme que su vida tomará otros rumbos. Que la semana pasada mientras veía en la pantalla del televisor el duelo entre Pogacar y Vingegaard en la cuarta etapa de la Paris-Niza sintió que algo no estaba bien con él y necesitaba mayores retos. 

No es que monte en bicicleta y sea un deportista frustrado, no es eso, lo que pasó es que el comentarista de la carrera dijo que Vingegaard había pasado de pescador a campeón del Tour de Francia y eso hizo eco en el extorsionista. 

Espera que le cumpla con la cuota rapidito porque se va, en México lo esperan unos negocios que ya tiene hablados y si todo sale bien se posiciona y gana nombre, ya es hora de que sepan de él, no nació para vivir en el anonimato, él también está para podio. 

Que se se vaya no me preocupa, pero me parece un mal comienzo que en lugar de perdonarme la última cuota me ponga revolotear y sudar para completarle ese billete, se puede decir que eso sí que hambre sí tiene. 








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