jueves, 16 de marzo de 2023

Ocurrencia #26 - de 100

No resultó fácil mitigar el daño ocasionado por el hada de los dientes que en una total falta de profesionalismo decidió ignorar a ese niño cachetón que perdió dos incisivos después de que un caballo le acomodara en la cara una patada. 

Haciéndole el quite al deterioro permanente de ese puesto de salud la enfermera y el médico le ofrecieron los primero auxilios al muchachito, le limpiaron la nariz rota y detuvieron la hemorragia para remitirlo después a una clínica en la ciudad. 

El hada sostuvo que había sido planeado, que de accidente no tenía nada, que el niño lo planificó y se buscó el golpe, que todo era montaje y autoataque y que un hada no se dejaba manipular ni engañar de nadie. No entendió razones y negó los hechos, su postura no se iba a modificar aunque sus superiores sostuvieran que con 19 meses de vida un niño no tendría esos alcances. 

Después de los exámenes correspondiente los especialistas descartaron complicaciones y aseguraron que al niño le iban a salir los dientes otra vez pero iba a tener que esperar. Muequito varios años le dijeron a la mamá. 

Teniendo en cuenta que las hadas son funcionaras de carrera y lo sucedido no se consideraba un motivo de justa causa de despido esa hada implicada en el asunto fue trasladada a otro cargo y terminó de bibliotecaria. Pero en el listado de las hadas la recompensa por los dientes de ese niño seguía vigente, sigue vigente y pronto será entregada. 


Lo anterior fue el cuento que le contó en el director de la gestión del riesgo a su hija pequeñita para que se quedara dormida.  







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