La muerte ajena es mi entretenimiento favorito. Esas fotografías de muertos en accidentes de transito que llegan por los grupos de Telegram todas nítidas y sin censura en las que se puede ver el rostro de esa persona que estuvo viva y ahora es un costal de sangre y vísceras y huesos y ropa molida debajo de un fierro frío o incrustada en un poste, sin alegría, esas me gustan mucho y las veo mientras cago y mientras tomo café y mientras espero en la fila y mientras me habla cualquier guevon amigo mío, que a veces se ponen aburridos y dan hasta tiempo para que uno se informe un poquito.
Tengo también mis medios de comunicación favoritos y mis periodistas estrellas, esos hombre hábiles y veloces que están ahí al lado del cuerpo casi que antes de caer al suelo, esos que corren con su cámara y trasmiten desde el lugar del asesinato sin saber ni como se llamaba el muerto, ni cuántas puñaladas o tiros le metieron, soy su fanático de ellos y me tomaría una fotografía con esos periodistas si me los encontrara en la calle, pero si me los encontrara muertos porque vivos para qué.
Esos videos de masacrados sin recoger y esos videos de tipos que se inmolan que todavía se encuentran por ahí en internet y esas imágenes de esa gente que cae en esos combates de bandas criminales después de enfrentarse durante horas y quemar plomo a lo loco también me gustan mucho. Ni para qué hablar de las fotografías de mujeres asesinadas en sus casas por sus maridos o novios, de esas si que hay en hartas en Telegram.
Yo he intentando entretenerme de otra manera, consumir otros contenidos, pero es que no lo consigo, yo probé con el evangelio y con las maticas de interior que venden en los viveros, también con los influenciadores que hablan de comida y con las criptomonedas y con la marihuana, pero no, nada, la satisfacción y el entretenimiento que a mí me generan las muertes de otros, las secciones judiciales de los noticieros, eso que llaman la crónica roja, eso no consigo remplazarlo con nada. Para mí no hay un héroe más grande que ese proporciona imágenes de muertos o me cuenta como fue que mataron a alguien, tanta gente buena que debería ser reconocida por su trabajo, es que esa página de Facebook que se dedica a mostrar muertos debería recibir premios internacionales, de verdad. Qué haría uno de buen ciudadano sin poder enterar de que otros se muere, uno no podría ni trabajar ni estar feliz ni hacer nada.

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