jueves, 5 de mayo de 2016

Tragedia




Cuando llegó a la casa de su cuñada y le preguntaron cómo se sentía, no vaciló en decir que era una tragedia, Una tragedia. Tenía la voz ahogada y ese gesto que no le faltaba, como si la estuvieran persiguiendo. Una semana después juan llamó a decirle a su hermana que Raquel estaba en el hospital.  Un sagrado constante la obligó a consultar al médico. Del sangrado empezó hablar el mismo día que respondió a su cuñada que estar embarazada era una tragedia. Estaba de once semanas cuando fue al hospital y perdió el bebé. Juan estaba triste, su hermana que se debatía entre la tristeza y el enfado le dijo en dos ocasiones que Raquel nunca había querido tener ese bebé. Raquel decía que era una tragedia y que ahora ella qué iba hacer, que se iba a deprimir mucho. Que tragedia.

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