Al
tipo lo inquieta la memoria de las mulas y no es arriero ni fue arriero su papá
o su abuelo. Él fue a la montaña a entrevistar a una señora segura de que un
proyecto hidroeléctrico cercano a su finca la dejó sin agua. Es que ellos la
usan toda decía la señora y varios vecinos concordaban con ella. Subió por un
camino de herradura montado en un caballo y algunos lugareños lo acompañaban
montando sus mulas. En un pasó malo del camino la mulas no quisieron seguir. Por
ahí se había rodado una mula meses antes y ellas lo habían visto. Los señores
tuvieron que bajarse y pasar a los animales casi que cargados; él también bajó
del caballo y lo pasó de cabresto. Es que las mulas se acuerdan midon, se
acuerdan que por ahí se fue una, le explicaron los lugareños al tipo que
preguntaba curioso por lo sucedido. Con decirle que ellas no pasan por allá por
donde antes daban tanta bala. Y siguieron subiendo la loma y él siguió pensando
en las mulas y en la consecuencias del proyecto hidroeléctricos que nadie dijo
antes de empezar los trabajos.
martes, 31 de mayo de 2016
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