Podemos ir lejos a pie
pero si vamos en moto podemos llegar más rápido, si tuviéramos afán. No tenemos.
No hay afán, ni moto ni a donde ir. Tampoco hay ganas, ese es el problema, que
no hay ganas. Se pone así cada que se daña la televisión y se pierde los
programas que le gustan, eso me dijo Amparo mientras tomábamos tinto en la
cocina. Ahora Chucho está tan triste y sensible como en esas tardes. Es normal,
Amparo no volvió a la casa. También recuerdo
el café de esos días y el de hoy producido por los ZBN004 y me pongo triste yo.
No sé qué hacemos.
domingo, 8 de mayo de 2016
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