Tender
una cerca con alambre de púas entre gentes de acá y de allá. No, mejor no. Hay que
contarles las uñas con tijera. También quitar la viga donde colgados se
desangraban los conejos para meterla al fogón y mantener vivo el fuego que
cocina la panela y usar también los postes de la cerca, verlos quemarse no
dejarlos estar en pie. Acabar con todo lo que pueda ser leña dejando solo esa
astilla diminuta clavada bajo las uñas mal cortadas que ni los de acá ni los de allá
se van a seguir comiendo.
viernes, 27 de mayo de 2016
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