Anoche en Twitter un
tipo se despidió de todos sus seguidores entre ellos yo. El tipo escribió que
nos dejaba porque sus cuadernos de apuntes estaban terminados y no tenía más
que tuitear. Me pareció fascinante ese último tuit. El dueño de esa cuenta
había compartido con nosotros ideas, pensamientos, relatos que estaban escritos
en papel antes de que el Twitter existiera. Los cuadernos habían esperado
pacientes hasta que la tecnología renovara las comunicaciones y les brindara
una superficie para hacerse públicos. Además de eso el señor decidía irse y
dejar la red social, sin convertirse en uno más de nosotros. Se negaba a
compartir con nosotros sus ideas más inmediatas, sus reflexiones menos añejas.
lunes, 23 de mayo de 2016
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