viernes, 28 de julio de 2023

Irse, quedando - 24

Julia es una experta en irse. Julia se fue del país, pero antes de eso, ella se había ido ya de la casa de sus padres de muchas formas.

El curso de los acontecimientos que tomó cada una de sus partidas la terminó llevando de nuevo a la casa, aun en contra de su voluntad.

Se fue a estudiar a la capital y volvió tres años después con apenas tres semestres de carrera, después de estar casi tres años viviendo por allá, eso gracias a los permanentes paros estudiantiles a favor de la educación gratuita.

Se cambió de universidad y se fue para Cali, pero tuvo que esperar seis meses en la casa paterna mientras adelantaba los trámites y corregía trabajos universitarios de otros estudiantes que no estaban lidiando con los problemas que lidiaba ella para ganarse uno que otro peso.

El día que por fin terminó la carrera, Julia consiguió un novio con el que se fue a vivir a Popayán y como el amor es mentiroso y la suma del sueldo de ambos no sumaba una pareja boyante y feliz, pragmáticos ambos, le pusieron fin al rejunte y ella volvió a la casa materna dos años después de haberse ido.

Si en Tuluá las oportunidades de trabajo abundaran, Julia se hubiera quedado, pero de todas las hojas de vida que envió, el trabajo que le salió estaba en Pereira y para allá se fue. Arrendó apartamento cerca de la oficina, se cortó el pelo y se hizo otro par de perforaciones para tener aretes nuevos y cuando estuvo a punto de decir que la estabilidad estaba con ella, uno de sus hermanos se dio en la jeta manejando borracho una moto y tuvo que volver para cuidarlo porque no había quién lo hiciera.

Por eso para Julia, decir que se iba para Madrid era un anuncio que no le generaba ningún nervio y mucho menos alguna preocupación. Se iba, ya se había ido varias veces, de la casa de los papás, de este pueblo, de la universidad, de una relación. Si no me va bien, pues me vuelvo, aunque no quiero volver, me dijo.

Y eso lo pone a uno en una posición muy rara, la de desear que ojalá a la gente a la que uno quiere y la que quisiera a su lado, le vaya muy bien, o sea que no tengan que volver, entonces uno está ahí deseando tenerlos lejos.

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