jueves, 27 de julio de 2023

Irse, quedando - 22

Un amigo que llevaba varios meses apostándole todo a su banda de rock me invitó a verlo tocar en un bar. El evento era importante porque allí iban a presentar su primer EP.

Después de tocar dos canciones, mi amigo anunció que, además de presentar la música nueva, ese toque era también una oportunidad para despedir al bajista y al baterista que se iban a trabajar a Brasil. La gente aplaudió, como si les pareciera una buena noticia, acto que me pareció tonto, pero bueno, aplaudí también para no desentonar.

Me tomé un trago de cerveza, uno corto, porque me iba a tomar solo una. Me hubiera gustado tomarme diez, pero llevaba en el bolsillo con qué pagar una cerveza y comprar la copia del CD.

La mujer que tenía sentada a mi lado en la barra me sonreía. Me parecía que la había visto antes, pero no le hablé, no me las iba a dar de galán sabiendo que no tenía ni siquiera con qué invitarla a tomar algo. Si el par de tipos de la banda que se iban andaban tan pelados como yo, hasta lógica tenía arrancar a bregar en otra parte.

Me acuerdo de esa noche porque en ese bar fue que se me ocurrió lo de empezar a regalarle una copia de "El Síndrome de Ulises," del escritor Santiago Gamboa, a todo el que me dijera que estaba considerando migrar. Por alguna razón me dio por creer que esa aventura del protagonista de esa novela podía ofrecer un matiz sobre la migración que tal vez le hacía falta a mis conocidos que se querían ir. La intención no era que se desanimaran, pero por lo menos que lo pensaran desde otro lugar. No sé cuántos de esos libros que regalé fueron leídos, o por lo menos no lo sé todavía, porque, por ejemplo, a veces abro el correo electrónico o me llegan mensajes al WhatsApp de esa gente que se fue, contándome que el tipo de la novela exageraba y otros diciéndome que se quedaba corto. En fin, creo que hubiera sido mejor recomendar una película o un documental, porque si yo estuviera rodeado de gente a la que le gustara leer, por lo menos tendría clientela para las maricadas que escribo y público, porque, por ejemplo, el amigo de la banda al que le compré el CD, ese no me ha comprado todavía un libro.

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