Recién cumplido el año de la muerte del caníbal que vendía cauchos para la olla pitadora en una esquina del centro un nuevo caníbal apareció. Se presentó en el atrio de la iglesia vieja, la de los fundadores. Dijo que ninguna población por pequeña, moderna o tranquila merecía estar sin un caníbal. La responsabilidad de infundir la inquietud y la sospecha permanente iba a ser asumida por él. La idea de que en cualquier momento alguien pueda salir a la calle y no volver y ser masticado y digerido por su prójimo debe permanecer siempre viva y para eso estaba él. Yo siento que estoy preparado y a la altura de las circunstancias. Es que todos estamos acá para aportar a la sociedad y yo sé que mi momento ya llegó. Como nuevo caníbal puedo asegurar que no habrá preferencias, que no iré en contra de la esencia de esto que somos como lo hizo el caníbal anterior, yo los devoraré a todos por igual, para mí no habrá preferencias. La gente rumora que el nuevo caníbal tampoco durará, que cumplir su compromiso no es posible y que nadie puede huir de sus preferencias y de el deseo de experimentar de nuevo un sabor que ya sabe en donde encontrar.
jueves, 6 de abril de 2023
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