jueves, 20 de abril de 2023

Ocurrencia 57 - de 100

No conozco a nadie ajeno a la ocurrencia. 

La ocurrencia no es selectiva ni jerárquica ni tirana. 

La ocurrencia está para todos y todos están expuestos a ella.

Cualquiera en cualquier parte y en cualquier idioma tiene una ocurrencia y otra y otra, es difícil que se agoten.  

la ocurrencia existe antes de Twitter y antes de Facebook y antes de Instagram y antes de Chat GPT. 

La ocurrencia es un mamut pintado en una cueva o la manzana golpeando la cabeza de Newton, no la manzana, la historia de su caída. 

Una ocurrencia es este texto que nunca será literatura porque la literatura requiere trabajo y para que la ocurrencia sea literatura se debe pulir hasta que se convierta en una obra de arte o una cosa perfecta y vacía como un pisapapeles. 

Las ocurrencias están en todas partes, la presente ocurrencia está en este sitio web y luego estará impresa en unas páginas de un libro autopublicado y vergonzoso. 

Además de la huella de carbono y la plata que me gaste y pierda y la molestia de uno que otro lector al confirmar que la idiotez se imprime y la tristeza de un escritor o un editor al sentir que los tiempos de Joyce eran mejores, esta ocurrencia es inofensiva.  

También hay ocurrencias que amenazan, ocurrencias que arriesgan o desgracian, que alteran o corrompen o descuadran, una ocurrencia convertida en decreto o proyecto de ley es cuanto menos peligrosa. 

Una ocurrencia transformada en voto define el futuro de muchos. La ocurrencia no tiene futuro, está en el presente siempre en el presente. 

Una ocurrencia nos encuentra, ojalá nos encuentre. 







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