Hablar de más. cómo es. Nadie habla de más. Cuál es el limite. También sería posible hablar de menos. Quién habla de menos. Conozco a los que hablan poco y conozco a los que no hablan. Los que hablan de menos, a esos no los he visto y tampoco los he oído, por algo debe ser. Hablar de más es dar sin esperar nada a cambio, pero el que habla de más es tachado de imprudente y no de generoso. Un desprendido, el que habla de más lo es, deja que otros sean los calculadores él va desprevenido y deja que su pensamiento se derrame igual que un caudal, no habla de más, sólo habla. Le gusta hablar, es transparente y no lo sabe.
sábado, 8 de abril de 2023
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Fragmentos 2
La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
-
—¡Podemos ser otros aquí! —gritó el hombre, mientras se despegaba de la baranda en la que había estado recostado. Dejó caer su prótesis de...
-
La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
-
Un día por completo perdido, podría decirse, en el encuentro de hoy, al que no sé si llamar asamblea y que fue en la calle, bloqueando el pa...

No hay comentarios:
Publicar un comentario