jueves, 6 de abril de 2017

Un monstruo

Esta semana hablé con un tipo malvado, desalmado y mezquino. Lo vi desde lejos preparándose para acabar con la armonía de la noche, sonriente, incluso se puede decir que le pone amor a lo que hace. El tipo se llama German y trabaja en el parque del barrio Villa Colombia. Hasta hace un año ese era un parque a secas y hoy es un parque biosaludable, o sea que instalaron un montón de fierros bien pintados que están al sol y al agua y que sirven para que la gente haga ejercicio y en efecto muchos gordos y otros no tan gordos pasan ahí la ultima hora de la tarde y la primera de la noche sudando la gota amarga. Ese es el entorno en el cual German se vuelve malo, enciende el horno a las 6.30pm y empieza preparar pizzas y la piña empieza a oler y las personas que se ejercitan no dejan de míralo y él amasa y manipula los ingredientes sonriente sabiendo que es la tentación, la amenaza de la dieta. German me dice que lleva dos semanas en el parque y que nunca había vendido tanto que es el mejor punto en el que ha estado y que espera que siga así. El tipo es un monstruo. 

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