martes, 18 de abril de 2017

Conejo



Sebas les dice a los amigos que llegó tarde porque cuando venía para la cancha se encontró a un conejo y le tocó perseguirlo para agarrarlo. Uno de ellos, el arquero, que siempre ha querido ser delantero sin que lo dejen sus compañeros porque es mejor tapando, le preguntó si se lo había encontrado o se lo había robado. Mientras el equipo hacia chistes con lo que acababa de decir el arquero Sebas sacó del maletín un conejo grande y gris. Les dijo que lo había tenido que perseguir porque era muy arisco. El arquero lo tomó en sus manos y lo acarició, luego lo puso en el suelo y el conejo empezó a morder el pasto, manso y tranquilo, apena si se movía en el área chica. Vean lo arisco que es, miren no más, dijo un defensa y otra vez volvieron las risas y los chistes. Quién sabe a qué niño habrá dejado sin mascota este guevón, dijo otro de los muchachos. Está mansito acá seguro porque estamos todos, dijo Sebas. Sí seguro le da pena, completó el arquero. No enserio allá estaba arisco, casi que no lo agarró, se metió por entre unos mangones ahí cerca de la autopista, dijo Sebas. Es más fácil encontrarse billetes o carteras dijo un volante, no hay que perseguirlas. Y le dijeron que eso que siguiera así, que le estaba haciendo mucho provecho la vitacerebrina que se estaba tomando. El arquero levantó al conejo y lo siguió acariciando, le preguntó a Sebas que él para qué una mascota y Sebas soltó una carcajada, que mascota la chimba, que no señor, que el conejo era para comer, apenas terminaran de jugar se iba para la casa a prepararlo. No le da pesar, preguntó el arquero. Pesar da no comérselo con lo rico que es, dijo Sebas. No le da asco, preguntó un defensa. Sebas dijo que asco por qué si eran animalitos muy limpios. El arquero dijo que mejor iban a la autopista por donde se lo había encontrado a buscar al dueño. Sebas dijo que ni por el putas que él ya se lo había encontrado. 

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