Sebas
les dice a los amigos que llegó tarde porque cuando venía para la cancha se
encontró a un conejo y le tocó perseguirlo para agarrarlo. Uno de ellos, el
arquero, que siempre ha querido ser delantero sin que lo dejen sus compañeros porque
es mejor tapando, le preguntó si se lo había encontrado o se lo había robado. Mientras
el equipo hacia chistes con lo que acababa de decir el arquero Sebas sacó del maletín
un conejo grande y gris. Les dijo que lo había tenido que perseguir porque era
muy arisco. El arquero lo tomó en sus manos y lo acarició, luego lo puso en el suelo
y el conejo empezó a morder el pasto, manso y tranquilo, apena si se movía en
el área chica. Vean lo arisco que es, miren no más, dijo un defensa y otra vez
volvieron las risas y los chistes. Quién sabe a qué niño habrá dejado sin
mascota este guevón, dijo otro de los muchachos. Está mansito acá seguro porque
estamos todos, dijo Sebas. Sí seguro le da pena, completó el arquero. No enserio
allá estaba arisco, casi que no lo agarró, se metió por entre unos mangones ahí
cerca de la autopista, dijo Sebas. Es más fácil encontrarse billetes o carteras
dijo un volante, no hay que perseguirlas. Y le dijeron que eso que siguiera así,
que le estaba haciendo mucho provecho la vitacerebrina que se estaba tomando. El arquero
levantó al conejo y lo siguió acariciando, le preguntó a Sebas que él para qué
una mascota y Sebas soltó una carcajada, que mascota la chimba, que no señor,
que el conejo era para comer, apenas terminaran de jugar se iba para la casa a
prepararlo. No le da pesar, preguntó el arquero. Pesar da no comérselo con lo
rico que es, dijo Sebas. No le da asco, preguntó un defensa. Sebas dijo que
asco por qué si eran animalitos muy limpios. El arquero dijo que mejor iban a
la autopista por donde se lo había encontrado a buscar al dueño. Sebas dijo que
ni por el putas que él ya se lo había encontrado.
martes, 18 de abril de 2017
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