Tengo
un amigo que empujaba carros cuando estaba triste y está triste porque cada vez
hay menos carros que empujar. En la casa mi amigo tiene enmarcada una foto grande de una
camioneta Mazda que había que empujar dos o tres días a la semana, el vecino
vendió la camioneta y compró una Chevrolet nueva de última tecnología que ya no
se vara, y como tuvo con qué comprar la camioneta también tuvo conque comprar
casa en otro barrio. Anoche mi amigo me llamó a mí y a otros tantos para
celebrar con nosotros la compra de un Dacia modelo 70 acabado y oxidado que
vamos a empujar juntos y que él va a seguir empujando cada que la congoja lo
acose.
miércoles, 5 de abril de 2017
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