miércoles, 5 de abril de 2017

Dacia 1970

Tengo un amigo que empujaba carros cuando estaba triste y está triste porque cada vez hay menos carros que empujar. En la casa mi amigo tiene enmarcada una foto grande de una camioneta Mazda que había que empujar dos o tres días a la semana, el vecino vendió la camioneta y compró una Chevrolet nueva de última tecnología que ya no se vara, y como tuvo con qué comprar la camioneta también tuvo conque comprar casa en otro barrio. Anoche mi amigo me llamó a mí y a otros tantos para celebrar con nosotros la compra de un Dacia modelo 70 acabado y oxidado que vamos a empujar juntos y que él va a seguir empujando cada que la congoja lo acose. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...