martes, 4 de abril de 2017

Atraco

Nunca me había dicho un atracador que trabajáramos juntos, nunca hasta hoy me había tocado un atracador tan simpático, sí hubiera llevado el teléfono me hubiera sacado una selfi con él pero igual la foto se la hubiera llevado él, es que si yo hubiera tenido algo encima que el tipo me pudiera quitar se nos hubiera perdido la posibilidad de conversar, una tristeza porque lo disfrutamos, hablar nos vino bien.  Me paró a las nueve de la noche por la transversal 12 yo venía caminando muy sudoroso con una pinta de perdedor que solo se me quita cuando estoy dormido. 

Y entonces papi qué es lo mío, me dijo el flaco y yo le dije cómo lo suyo pana, pues nada. Entonces me puedo ir me dijo. Claro parce cuando quiera, le dije yo. Pero no estábamos parados en medio de la calle hablando, no. Estábamos caminando, yo seguí, por miedo no me detuve cuando el flaco apareció, él siguió caminando a mi lado y yo recreando en mi cabeza el atraco esperaba que el flaco sacara el cuchillo y el tipo tremendo de esos que no decepcionan saca un chuzo y me dice que no está jugando que le pase lo que tenga. 

Ahí me cague de miedo y tembloroso y tartamudo le dije que no llevaba nada, que salía a caminar no más, que todas las noches caminaba una hora para no ponerme más gordo y cuando le dije eso el tipo bajo el chuzo y se rió. 

Pa eso lo que tiene que hacer es meter vicio, véame a mí ni un gramo de grasa, me dijo el flaco. Seguimos caminando y yo le dije que no podía volverme vicioso porque me echaban de la casa y que yo era mantenido y el flaco me dijo que se me notaba en lo gordo y yo me reí y el tipo se rió también y me dijo que ya había atracado a tres por esa misma calle y que yo era el gallo tapao de la noche, que siempre había uno como yo que estaba igual de vaciado que él pero que estaba bien vestido. Yo le dije que a uno mantenido no se le perdía la comida pero que siempre andaba en limpio y ahí fue donde me dijo el tipo cuando quiera atracamos juntos que usted como es gordo no genera sospecha porque los gamines no son gordos. Yo le dije que no, que era muy torpe para eso y el tipo me dijo que a él le iba bien porque era ágil, más lizo que un jabón. Yo le dije que bacano y él me dijo que sí y ahí me dijo que si me acompañaba y yo le dije que ya casi llegaba y él me dijo que entonces seguía a ver si cuadraba la noche. 

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