Nunca
me había dicho un atracador que trabajáramos juntos, nunca hasta hoy me había
tocado un atracador tan simpático, sí hubiera llevado el teléfono me hubiera
sacado una selfi con él pero igual la foto se la hubiera llevado él, es que si
yo hubiera tenido algo encima que el tipo me pudiera quitar se nos hubiera perdido
la posibilidad de conversar, una tristeza porque lo disfrutamos, hablar nos
vino bien. Me paró a las nueve de la
noche por la transversal 12 yo venía caminando muy sudoroso con una pinta de
perdedor que solo se me quita cuando estoy dormido.
Y entonces papi qué es lo
mío, me dijo el flaco y yo le dije cómo lo suyo pana, pues nada. Entonces me
puedo ir me dijo. Claro parce cuando quiera, le dije yo. Pero no estábamos parados
en medio de la calle hablando, no. Estábamos caminando, yo seguí, por miedo no
me detuve cuando el flaco apareció, él siguió caminando a mi lado y yo
recreando en mi cabeza el atraco esperaba que el flaco sacara el cuchillo y el
tipo tremendo de esos que no decepcionan saca un chuzo y me dice que no está
jugando que le pase lo que tenga.
Ahí me cague de miedo y tembloroso y
tartamudo le dije que no llevaba nada, que salía a caminar no más, que todas
las noches caminaba una hora para no ponerme más gordo y cuando le dije eso el
tipo bajo el chuzo y se rió.
Pa eso lo que tiene que hacer es meter vicio, véame
a mí ni un gramo de grasa, me dijo el flaco. Seguimos caminando y yo le dije
que no podía volverme vicioso porque me echaban de la casa y que yo era
mantenido y el flaco me dijo que se me notaba en lo gordo y yo me reí y el tipo
se rió también y me dijo que ya había atracado a tres por esa misma calle y que
yo era el gallo tapao de la noche, que siempre había uno como yo que estaba
igual de vaciado que él pero que estaba bien vestido. Yo le dije que a uno
mantenido no se le perdía la comida pero que siempre andaba en limpio y ahí fue
donde me dijo el tipo cuando quiera atracamos juntos que usted como es gordo no
genera sospecha porque los gamines no son gordos. Yo le dije que no, que era muy
torpe para eso y el tipo me dijo que a él le iba bien porque era ágil, más lizo
que un jabón. Yo le dije que bacano y él me dijo que sí y ahí me dijo que si me
acompañaba y yo le dije que ya casi llegaba y él me dijo que entonces seguía a
ver si cuadraba la noche.
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