Ángel
rechazó las tres propuestas de portada que le entregaron los diseñadores,
estaba buscando otra cosa. La primera propuesta era una ilustración en la que
un hombre con el torso desnudo y el rostro borroso salía de entre las llamas. La
segunda propuesta era una fotografía de una vieja edificación en llamas que
parecía ser un castillo. La tercera propuesta era una ilustración del ave
fénix. Los diseñadores le preguntaron a Ángel si le disgustaba el fuego, si le
parecía que se había excedido con las llamas, sí lo que quería era algo más
sombrío. Ángel les dijo que estaba esperando algo más personal. Los diseñadores
que no había sido capaces de terminar de leer el libro, acostumbrados a lidiar
con los caprichos de los clientes prestaron atención a las sugerencias de Ángel.
La portada final del libro autopublicado era la ilustración del ave fénix pero
con la fotografía de Ángel en plano medio a todo color justo al lado del fénix pero
mucho más grande que el ave despojada de toda imponencia. Ángel vio la
propuesta y los felicitó les dijo que era justo eso lo que él quería.
viernes, 28 de abril de 2017
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