viernes, 5 de mayo de 2023

Ocurrencia #72 - de 100

Podrán mirar a la derecha y ver tu casa y decir tu nombre. Allá vive el señor que narró los últimos días del productor audiovisual más importante de este pueblo.

 Murmuran entre ellos diciendo que sí, que recuerdan la fachada y el jardín que salía en los videos cuando el señor regresaba de la clínica y ayudaba a bajar del carro al paciente cada vez más reducido y más demacrado y más roto después de cada sesión.  

Podrán tocar a tu puerta y verte abrir y podrán darte las gracias personalmente por haber hecho lo que hiciste. 

Nadie creyó que un enfermero y cuidador se iba a tomar la cámara en serio para permitir que ese creador de contenido que ya no podía crear y se desvanecía en el mundo sin creer pudiera seguir en la pantalla de los celulares y computadores de millones. 

Podrán reconocértelo porque fuiste tú. Por ti la gente pudo ver como ese creador de contenido perdió el habla y dejó de caminar y terminó postrado en una cama. Por ti la gente pudo ver como ese creador de contenido un día ya no pudo más limpiarse el culo solo. 

Podrán oír tu voz, todos recuerdan tu voz y lo que decías mientras grababas al creador de contenido y la manera en que te mantuviste humilde y nunca aunque fueras el que sostenía la cámara y narraba la situación, nunca te sentiste un creador de contenido, porque siempre, siempre tuviste presente que lo tuyo era ser enfermero y cuidador. 

Podrán preguntarte por qué después de la muerte del creador de contenido te quedaste con su casa que ahora es tu casa. Podrán preguntar cuánto pagaste por ella y cómo la pagaste. Podrán y lo harán porque ahora y aunque no lo creas también les importas y también quieren saber de ti y por eso el resto y yo les seguiremos indicando donde queda la casa, ahora es una responsabilidad que tenemos con los turistas y aunque no te guste, primero el turista.  










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