miércoles, 3 de mayo de 2023

Ocurrencia #69 - de 100

Buenas noches a todos y bienvenidos. Estamos una vez más en este programa hecho con mucha dedicación para todos los lectores y escritores y amantes de los libros que sabemos siempre nos sintonizan. 

Como todos saben, en No escritores hablamos con esas personas que están relacionadas con la industrial del libro aún si escribir. 

Hemos charlado con editores, ilustradores, diagramadores, directores de talleres de imprenta, fabricantes de papel y siguiendo esa línea hoy nuestra invitada es doña Babilonia, la señora que se encarga de llevarle el tinto y mantenerle la casa limpia y la comida lista a los escritores que se ganan la beca de creación Relojes de cuerda, proyecto que cada año le permite a dos escritores de cualquier lugar de Colombia pasar seis meses en Pijao, Quindío, dedicados solo a escribir. 

Bienvenida, doña Babilonia, es un gusto tenerla en este programa, cuéntenos, cómo es trabajar con la fundación Relojes de cuerda. 

Son muy buenos jefes, pagan bien y joden poquito, el problema    son los escritores, lidiar con ellos no es fácil. 

Por qué lo dice doña Babilonia, acaso a tenido algún problema con alguno de ellos o de ellas. 

Con todos, con todos la paso mal, uno ve esos libros todos bonitos cuando por fin los publica, a mí siempre me regalan una copia de los libros publicados por los escritores ganadores de la beca, nunca los leo, pero igual se ven bonitos, entonces como le decía, uno ve esos libros y no se alcanza a imaginar la calidad de hijueputa que es el que lo escribió. 

Fuertes declaraciones, como dicen por ahí, doña Babilonia y yo que pensaba que esta charla iba a ser más ligera. Deme un nombre, dígame cuál ha sido el escritor que más la molestó durante su paso por Pijao y la casa de la fundación. 

Nombres, para qué le voy a decir nombres, confórmese con saber que todos son unos hijueputas, de ahí no se salva nadie, ojalá pudiera uno trabajar en algo que no tenga que ver con escritores, que clase de gente tan desagradable. 

Justo por eso existe este programa, doña Babilonia, porque creemos que es importante hablar con esas otras personas que también con su trabajo permiten que un libro exista aunque su nombre no termine en la portada. Pero cuéntenos doña Babilonia, de qué le hablaban los escritores mientras están ahí entregados al trabajo. 

Yo ya ni me acuerdo, es una tiene que escuchar y olvidar rapidito porque las bobadas que dicen son muchas, usted se imagina que uno memorizará toda esa mierda que hablan, quedaría listo para vivir internado. Uno de ellos se emputaba y rasgaba lo que había escritor durante toda la mañana justo antes de almorzar, dizque la voz de un personaje le estaba saliendo muy parecida a la de él, yo lo dejaba para que no me fuera a contar más. Otro ponía música y vez de escribir cantaba y me decía cuando me veía cerca que si me gustaba el rock. Pero no le voy a decir nada más, nada más detallado porque en el trabajo mío también se aplica eso de la confidencialidad. 

Lo entendemos doña Babilonia, le damos las gracias por acompañarnos y a ustedes oyentes gracias por seguir ahí, nos vamos con la canción de la semana, Caspa, el éxito punk del pukero de provincia y al regreso hablaremos con un carpintero experto en construir sillas para escritores, nadie como él conoce lo que pesa el culo de las plumas nacionales. Ya volvemos, no se despeguen, esto es No escritores.














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