El
tipo aburrido de la fila de atrás se come las uñas con una angustia que
observada de lejos contiene un gusto que se antoja imitable y temeroso porque
las uñas se le van acabar y algo más va a querer comer, a nosotros tal vez. Lo peor
es que la profesora parece no darse cuenta de lo tediosa que está la reunión y
sigue hablando y poniendo quejas.
lunes, 20 de marzo de 2017
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Fragmentos 2
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