viernes, 10 de marzo de 2017

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Cuando uno de los vecinos de Néstor se va el administrador de Vivir Así le dice que la visita siempre llega y que las sillas están destinadas a ser ocupadas. En ese piso el inquilino más joven era Néstor. En todos los conjuntos cerrados y edificios de Vivir Así la juventud es minoría, pero los jóvenes también se van. Él no sabía si quería recibir la visita, tampoco creía de a mucho en ella, pero seguía uniéndose al ritual, seguía sentándose a esperar en medio de sillas vacías de patas que no se movían. Después de recoger las sillas y ponerlas en un rincón de la habitación Néstor continuaba leyendo. En otros pisos de los edificios se seguían yendo. No sé, sólo no aparecen más por aquí, le respondió Néstor esa mañana a la vecina nueva que se instalaba en el apartamento de al lado. 

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