Mi
papá me mando a comprar algo con este billete falso porque pasó y vio que
estaba usted y no el otro señor, me dio permiso de comprar lo que yo quiera sin
importar que valga, él dice que de los billetes falsos uno siempre sale metiéndoselo
a los aguevados. Menos mal su papá lo recibió primero le dije al niño, le di un
bombón y le dije que se llevara el billete. Me gusta ese niño el papá debería
aprender más de él. Pasada medía hora vino el señor con el billete a acusarme
de ladrón, que yo lo estaba robando que le había cambiado el billete al hijo
del por uno falso y me cogió puto porque me había acabado de echar un tinto
caliente encima y no le respondí nada al señor sino que de una le salí de detrás
del mostrador con el machete en la mano listo para que nos acabáramos, me va a
es a tener que probar quién es el puto ladrón aquí pero ya mismo, le dije yo. El
señor me dijo que iba a llamar a la policía y yo le dije que llamará pues que
llamará y el tipo se fue, pero que iba a volver me dijo. Cuando salió de la
tienda deje de ver borroso y me di cuenta que la gente me miraba desde la
calle. Cuando llegó papá me regañó, que porque me pongo a pelear con la gente y
que qué me pasa y bueno que no era para tanto y yo le dije que era que con la
gente no se podía hablar y papá me dijo que me creía. Me fui para la heladería
de la cuadra a comprar una paleta y me encontré con el niño me dijo que el papá
le había pegado una pela y yo le dije que a mí mi papá ya no me pegaba.
viernes, 31 de marzo de 2017
jueves, 30 de marzo de 2017
No poder seguir a oscuras
Si
le hubieran avisado que las pilas estaban tan gastadas no se habría quedado a oscuras
en mitad de la noche. Guardó la linterna en el bolsillo de atrás del pantalón,
no tenía sentido seguirla sosteniendo en la mano sí ya no servía.
El abuelo había ido y vuelto por ese mismo camino durante treinta años noche tras noche, se lo sabía de memoria y lo que menos necesitaba era luz. De niño le decía que uno con tantos enemigos no podía puchar el culo así no más y que la luz de una linterna la veían desde lejos.
Lo mataron los años y la abuela dijo que enemigos no tenía ninguno pero le gustaba ver la cara que ponían él y sus primos cuando les narraba sus peleas que era siempre peleas de otros.
Se sentó al bordo del camino en lo que adivinó era una piedra y ahí se quedó esperando a que amaneciera. Sin luz no podía seguir, le daba miedo salirse del camino y echarse a rodar por uno de los tantos filos de esa montaña.
Si
no lo hubieran requisado tantas veces y si no hubiera tenido que mostrar su cédula y su carnet de estudiante universitario tantas veces y si esos tipos no
hubieran tardado tanto en encontrar al cura del pueblo para que lo mirara a la
cara y lo reconociera y dijera que sí estaba cambiado que estaba muy gordo y
peludo pero que sí era el nieto de doña Mercedes y que él no lo veía desde
hacías más de seis años, desde el entierro del abuelo y si luego no les hubiera
tenido que explicar que iba a visitar a su abuela y que llevaba el computador porque iba aprovechar los días en la finca para terminar de escribir una novela
y si en vez de haberles dicho eso les hubiera dicho otra cosa porque fue muy difícil
explicar que escribía pero no era escritor entonces seguro habría llegado a la
casa antes de que anocheciera.
miércoles, 29 de marzo de 2017
Distracciones en el trabajo
Hay
un incendio el hijueputa en Santa Clara mire y vera. Me asomé por la ventana y
allá en el cerro del frente se veía una torre de humo alta y espesa que
ocultaba lo que había detrás. Me ofende mirar incendios donde no hay una gran candelada es como cuando uno pisa una cucaracha que no suena. Eso es
como decir que los sordos no disfrutan pisar cucarachas. No se meta con las
personas no oyentes no sea atrevido insensible, estamos hablando es de
incendios. Seguíamos los dos asomados por la ventana, los vecinos también
estaban pendientes del humo. busque el radio y sintonice una emisora a ver si
decían algo de lo que pasaba, estaban hablando de un trancón en la avenida 12. Pasa
que no confío en el humo, puede haber un humero el verraco y no haber ningún
incendio, así como cuando queman colchones viejos, maricadas engañosas como cuando
los vecinos hacen asados, huelen muy rico pero la carne es poquita. Usted que
va saber si nunca lo invitan a esos asados. No me invitan por eso porque saben
que no tienen conque atenderme. Dejamos la charla cuando oímos que en la radio
hablaban de Santa Clara, según el lector de noticias en esa parte de la ciudad
un grupo de hombres de mediana edad estaba quemando llantas, a la preguntan de
por qué lo hacían uno de ellos respondió que era que tenían muchas. Les decimos
a los vecinos que no es nada para que no se preocupen. Que va, no les diga nada
que ellos también tienen radio, camine mejor sigamos trabajando a ver si
terminamos hoy.
lunes, 27 de marzo de 2017
Cadenas de Whatsapp
En
la calle sexta con carrera doce esquina del barrio Alameda hay una fritanguería
que está abierta todos los días desde las siete de la mañana hasta las once o
doce de la noche, el dueño se llama Edilberto y tiene una panza grande, también la tienen sus hijos y su mujer que me hace pensar en la cantidad de
fritanga calentada que han tenido que comer cuando las ventas van mal. A ese
lugar voy a tragar hasta la indigestión cuando estoy triste y hacer lo mismo cuando estoy contento pero a modo de celebración.Venden cualquier cosa que se pueda fritar y servir inundada en grasa, a mí me
encantan las empanadas y los pasteles de pollo aunque a veces hago mi
revolución y como otras cosas.
Como
la fritanguería está en la esquina tiene una puerta grande que da a la calle y otra
que da a la carrera, la acera es amplia en ambos frentes y en ella están
regadas cuatro mesas blancas cada una con cuatro sillas blancas marca
rimax, todas están amarradas al piso con cadenas delgadas, cuando cierran las
sueltan y las guardan dentro. La estufa y la vitrina de calefacción están también en
la acera puestas sobre una larga mesa de madera.
Ayer
que iba a comprar cordones para unos zapatos negros que casi no me pongo pasó
por mi lado un tipo alto y flaco corriendo, iba medio enredado en unas chanclas
horribles en las que me fije justo por el modo en que atentaban contra su estabilidad, gire en
una esquina y me di casi de frente con tres muchachos y dos muchas que también
venían corriendo y riendo a carcajadas, poco después al que vi fue a don
Edilberto corriendo con un machete en la mano en comparación a los muchachos él
no corría caminaba. La gente empezaba a amontonarse en las puertas de sus casas para ver esa
desigual persecución.
Cuando
pasé justo por la acera de la fritanguería vi que la esposa de don Edilberto
levantaba las sillas de suelo y el hijo mayor sin camiseta y en chanclas se
subía a su moto pidiendo que le pasaran el machete que él sí mataba a esos
jijueputas. Yo seguí caminando pero lento dando tiempo de que algo pasará pero
ya no quedaba qué, habían dado vuelta dos cuadras más abajo. Unos niñitos gritaban
que habían volteado por la cuadra de la iglesia. Lo niñitos informaban deseosos
de que algo pasará y yo envidioso de su deseo di vuelta también y a ver si me
encontraba con que el padre o el hijo los había atrapado.
Me
quede sin saber que pasó, compré los cordones y me fui para la casa y apenas a
los dos días uno de los niñitos que se las daba de informante me contó cómo
había terminado todo. Don Edilberto corrió cinco minutos y se le subió la
presión, los muchachos iban lejos y ya ni sé veían, don Edilberto siguió corriendo
y le dio un soponcio no sé si se infartó o qué el caso según el niño es que se
fue al piso y en la caída se cortó la pierna izquierda y se chuzo una artería,
los vecinos que estaban de chismosos tuvieron que correr con él para el
hospital antes de que la hemorragia se lo llevara. Después de que lo subieran
al taxi el niño corrió a la fritanguería a contarles lo que había pasado.
Él
dizque no había terminado de hablar y la señora ahí mismo se puso a llorar a
los gritos y que ella se iba para la clínica y que su marido su marido, rápidamente
guardaron la mesa con la estufa y la vitrina y cerraron y se fueron. Hasta
ahí me dijo el niño que había estado presente. Entonces le pregunté por los
muchachos qué si los había agarrado o no y me dijo que sí, que el primo de él
se había ido detrás del hijo mayor de don Edilberto en la bicicleta y que los
encontraron en el parque que queda al lado de la iglesia que estaban ahí sentados
riéndose y que el hijo mayor de don Edilberto se bajó de la moto con el machete
en la mano y les dijo que cual de todos pedazos de hijuputas malparidos me va
pagar lo que se comieron y que empuñaba fuerte el machete pero sin arrimarse
mucho a los muchachos y me dijo que me estaba contando así como el primo le
había contado a él.
Según
el niño y su primo los muchachos se dispersaron cuando vieron al tipo enfurecido
con el machete y salieron a correr y que solo dos se quedaron en el parque
porque el hijo de don Edilberto les cerró el paso y que a uno de ellos hasta le alcanzó
a dar un planazo que lo hizo gritar de miedo y cuando le iba a dar el otro apareció
la policía en una patrulla.
El
hijo de don Edilberto les explicó que esos dos y otros que se había ido se le
había volado de la fritanguería sin pagarle y que él los había perseguido
porque a él no lo iban a robar así. Los muchachos decían que ellos no eran
ningunos ladrones, la policía los sujetaba para que no se fueran a ir y vigilaban
de cerca al hijo de don Edilberto al que ya le había quitado el machete.
Uno
de los policías le preguntó cuanto le debían y él dijo que veinte mil pesos y
el policía le dijo que si por esa chichigua él había salido a perseguir a uno
menores de edad portando un arma y el hijo de don Edilberto le dijo que ningún
arma que era una herramienta de trabajo y que esa chichigua podía ser la ganancia
del día y que el papá y la mamá de él no se levantaban todos los días a
trabajar para que los vieran no más y que él no se iba a dejar robar de ningún
hijueputa y que de todas maneras había que buscarlo así la plata se perdiera no
más para que la gente viera que no era así no más que se iban sin pagar y que
no pasaba nada.
El
policía subió a al hijo de don Edilberto a la patrulla y le dijo que iba para
la permanencia. Los muchachos seguían diciendo que ellos no eran ningunos
ladrones. El policía les preguntó que si no eran unos ladrones entonces porque
se habían ido sin pagar y los muchachos sin vacilar le respondieron que lo habían hecho porque en una cadenas de whatsapp les decían que tenía que comer en
una fritanguería y volarse sin pagar y si no lo hacían los iba a perseguir la
mala suerte y se iban a quedar siete años sin culiar. Mi primo dijo que el policía se quiso reír pero que se aguantó y les ordenó subirse a la patrulla porque
también iban para la permanencia. Antes de arrancar Edilberto preguntó por su
moto y el policía le dijo que la grúa iba a venir por ella. Mientras eso pasaba
por la radio empezaron a reportar casos parecidos de fritangueros tumbados por
toda la ciudad.
El
niño me dijo que eso hasta había salido en las noticias y yo le dije que no
veía noticias, me miró como con pesar y antes de que se fuera le pregunté por
don Edilberto y me dijo que seguía en la clínica pero que estaba bien.
sábado, 25 de marzo de 2017
Usar la cabeza
No
hay sombreros, ya no los venden. Dejaron de fabricarlos cuando el crecimiento
de las cabezas superó toda dimensión conocida. La materia prima empezó a ser
siempre poca y ni usando el cabello para tejerlos hubieran conseguido una
producción estable. No fueron más el famoso pueblo del sombrero artesanal que protegía del sol las frentes de presidentes y reinas. Ahora intentan darle solución a los problemas
de vivienda que persisten en las periferias utilizando los cráneos de sus
muertos.
viernes, 24 de marzo de 2017
La noticia era la ingeniería textil
Una
señora llama a los noticieros radiales todas las mañanas desde hace dos semanas
para pedirle a los periodistas y oyentes que le ayuden a buscar a su hermana. La vieron por última vez cerca de un almacén de telas en el centro.
Carmen dice que su hermana se llama Roció y tiene el cabello largo de color
castaño, es blanca de estatura media. Los periodistas le preguntan que si tiene
alguna sospecha del porqué de la desaparición qué sí Rocío tenía enemigos qué
sí ya puso la denuncia en la policía y Carmen responde a veces con calma y
otras llorando que la extraña pero que la verdad no es que hablaran mucho y que Rocío es muy reservada. Nadie da razón de la desaparecida, no la han visto y las
autoridades no dan con ella. Después de la segunda semana dudo que la sigan
buscando, dice Carmen. Los periodistas responden las llamadas siempre al aire,
les viene bien tenerla cuando están cortos de noticias que es casi siempre porque
no les gusta hacer reportería. Si la policía no estuviera tan ocupada y si a
los periodistas les gustará trabajar sabrían que además de almacén de telas el
lugar es también un laboratorio de avanzada en ingeniería textil que está experimentando
con la producción prendas con nanotecnología incluida, además de telas que mejoran el camuflaje garantizando
una total y verdadera invisibilidad de la que Rocío puede dar fe.
jueves, 23 de marzo de 2017
Décimo aniversario de la muerte de Tito Vázquez
En
el décimo aniversario de la muerte de Tito Vázquez líder comunal, exconcejal,
vendedor de rifas, armador de equipos de fútbol aficionado y tomador de tres
cervezas o más a día se conmemoró con una misa a la que asistieron familiares,
amigos y ya pasados tantos años hasta los enemigos políticos que no son pocos. La
eucaristía comenzó diez minutos tarde porque el cura estaba viendo el partido
de la selección. Mientras los asistentes esperaron hablaron de temas variados y
entre ellos algunos hablaron de Tito y de cómo lo recordaban, de la cantidad de
rifas que nadie se había ganado y de lo charlador que era, uno hasta dijo que
Tito hubiera podido ser alcalde sino se hubiera muerto tan joven, y otro lo corrigió,
si no lo hubieran matado tan joven diga mas bien. El cura interrumpió la charla cuando
se acercó al atril cantando. Antes de iniciar con la bendición dijo que la
selección estaba muy mala y los amigos se Tito se miraron entre ellos y uno dijo que los mismo decía Tito.
miércoles, 22 de marzo de 2017
Préstamo
Hermano vengo tragándome
los pares y todo para llegarle, vea el semáforo está en rojo y todo, dijo el
tipo sin bajarse de la moto. Que va hombre pa pagar nadie tiene afán, menos
usted, a toda hora es el mismo cuento, viene a querer enredarlo a uno, puras chimbadas,
respondió el prestamista con el talonario de recibos en la mano. Tan guevón papi
que si no le paga uno que malo y le paga uno y también jode. Bueno sería que
viniera a pagar y no dijera nada, calladito entrega el billete y listo, si es
verdad que se traga los pares es peor porque me toca prestarle pa que pague el
comparendo y saque la moto de los patios y luego aguantármelo diciendo que no
me ha podido pagar porque sin moto como iba a trabajar. ¿Entonces con esto ya le termino de pagar? Dijo
el tipo. Sí ya quedamos listos, respondió el prestamista. Entonces présteme otros
cien. A dos semanas y ya sabe cómo es. Pero sin acosarme papi que con esta lluvia
el negocio se pone pesado.
martes, 21 de marzo de 2017
La muerte del árbol viejo
Hay
una escena en La muerte del árbol viejo una película del año pasado donde un
niño le pide a su papá que le ayude a cavar un hoyo grande para enterrar a
Nacha su tortuga que encontró muerta cuando volvió del colegio. El papá le dice
que no la pueden enterrar porque no tienen jardín, el apartamento es pequeño y
en el parque está prohibido abrir huecos. El niño empieza a llorar, no quiere
que echen a Nacha a la basura, él necesita enterrarla. El señor lo deja solo en
el cuarto llorando sobre la almohada y aparece pocos minutos después con una
matera de barro y un par de bolsas con tierra. Cuando el papá está fuera de escena
en el cuadro sólo se ve al niño llorando. El papá y el niño entierran a Nacha
en el fondo de la matera y luego siembran las únicas semillas que tienen a
mano, un par de fríjoles. Me acorde de esa escena ahorita que iba a regar las
maticas y no había agua.
lunes, 20 de marzo de 2017
Capilla
En
la vía que conduce al corregimiento de La Garza hay una capilla que lleva años en un lento
proceso de restauración que vuelve a iniciar cada que lo dan por terminado,
nunca han tenido plata suficiente para pagar el trabajo completo. En la parte
de atrás de la capilla hay una casa de techo bajo muy ancho y un amplio
corredor sin chambrana en el que se cagan las gallinas, los patos, los gansos y
los piscos cuando la señora no está para espantarlos con una escoba.
El
dueño de la casa vecina sufre cada domingo, la santa misa en la capilla le
genera disgustos incontenibles que sólo pueden imitar los piscos que alborotan las
plumas marchando a sus pies en el patio con las cabezas enrojecidas. Lo que no deja dormir al vecino son diez metros
de largo por tres de ancho de tierra en el lateral derecho de la capilla que son de su
propiedad y en los que se queda la gente que va a misa y no encuentra lugar
adentro.
La
semana pasada la gente que fue a la misa se encontró con una cerca de no más de
medio metro de alto que separaba la propiedad del dueño de la casa de la de la
capilla y la gente que no se pudo ubicar adentro tampoco pudo quedarse afuera o
por lo menos no ahí en ese lateral sino amontonados en la puerta principal.
Aunque
hubiera con que comprar esos metros de tierra el dueño de la casa vecina no los
vendería, no le interesa hacer ningún negocio con la iglesia porque le caen mal
los curas aunque si tuviera con qué compraría la capilla sólo para darse el
gusto de tumbarla. La gente que visita con devoción el lugar mira molesta al
señor y lo tacha de intransigente y el señor dice que si en vez de una capilla
hubiera una escuela o un puesto de salud o algo útil para la sociedad él no
tendría problema en regalar ese trozo de tierra pero que para la iglesia nada, ni chimba.
El
sacerdote dice que no se puede hacer nada porque el vecino tiene derecho a
cercar lo que es suyo. Dentro de ocho días cuando el padre y los feligreses
lleguen a la capilla se van a encontrar con la cancha de tejo que el señor está armando en su propiedad. El señor dice que ojalá el cura no sea nervioso, no sea que se vaya angustiar cuando revienten mecha.
Reunión
El
tipo aburrido de la fila de atrás se come las uñas con una angustia que
observada de lejos contiene un gusto que se antoja imitable y temeroso porque
las uñas se le van acabar y algo más va a querer comer, a nosotros tal vez. Lo peor
es que la profesora parece no darse cuenta de lo tediosa que está la reunión y
sigue hablando y poniendo quejas.
viernes, 17 de marzo de 2017
Grillo
Lejos
en la montaña bajo la cama de un cuarto frío dentro de una bota plástica con
rastros de lodo hay un grillo de los verdes que no cabe en la palma de la mano
del niño que duerme chupándose un dedo. El grillo está incómodo y desvelado pero sabe que está ahí para acompañar al niño. Lo adoptó y cree que puede ser buen padre.
jueves, 16 de marzo de 2017
De cómo elegir donde perder el tiempo
Venía
caminado por la trasversal pasadas las siete de la noche y vi a una señora acompañada
de una muchacha su hija supongo, no sé no le pregunté, estaban escondiéndose tras
un arbusto más bien pobre de follaje aprovechando la escasez de alumbrado
público en el sector. Hablaban bajo y miraban detenidamente a una cantina que
estaba como a cuadra y media en diagonal. Iba seguir pero me gustó como se
veían, algo en ellas me hizo pensar en detectives. Me acordé de una tía de mi
papá que se disfrazaba de hombre y se metía al putiadero del pueblo a pelar con
las muchachas y a sacar a su marido a botellazos. Me quedé con las esperanza de
ver pelea, ellas miraban a la cantina y yo las miraba a ellas sentado en una banca
fingiendo usar el celular. Pasados varios minutos, de la cantina salió un
tipo grande que caminaba muy tieso y les entregó un paquete pequeño que una de
ellas guardó en el bolsillo del pantalón, luego se fueron ellas y se fue el
tipo y yo me quede otro rato ahí.
miércoles, 15 de marzo de 2017
Líos de cama
Felipe es
experto creando situaciones que le permitan sentirse cómodo. En las noches
calurosas de La Dorada enciende un ventilador de aspas azules empolvadas y lo
deja al pie de la cama, luego desdobla la cobija y se acuesta a dormir cubierto de pies a cabeza. Para que
la noche le brinde el descanso esperado son necesarios todos los elementos
dispuestos de ese modo. Felipe duerme solo, una novia se aburrió del ventilador
y la otra de la cobija, eso le dijeron.
martes, 14 de marzo de 2017
Las reuniones de tíos son mejores que las de papás
En
las reuniones de tíos hay más sinceridad que en las reuniones de papás. Los tíos
dicen sin miedo y con algo de exageración lo que no quieren decir el papá o la
mamá. Yo por ejemplo en las reuniones de tíos soy el arrogante que presume de
lo cansones que son mis sobrinos, y digo ese huevón es un terremoto, ese
verraco es un huracán, es que no se lo mama nadie, no le puede devolver el libro porque los niños lo dañaron, si no viviera con mis
sobrinos leería más, y cuando digo eso evito decir que si no viviera con mis
sobrino cantaría menos. En las reuniones de tíos yo disfruto convertir en
relatos que no son atractivos y se quedan en el lánguido intento mío por ser
gracioso aprovechándome de lo que hacen ellos teniendo en cuenta que yo no hago
nada y ellos hacen mucho, y los tíos al igual que papá y mamá sabemos lo mucho
que hacen cuando nos toca limpiar los desastres.
En
las reuniones de papás y de mamás en cambio no hay nadie dándoselas de café con
leche porque el hijo le diga gorda marrana a la profesora o porque digan delante
de la visita que tienen ganas de echarse una cagada, o que hagan pataleta porque se acabaron las pilas de los juguetes, en esas reuniones entre
ellos los que se las dan de dueños de los sobrinos de uno lo que ahí es puros
cuentos aburridos de niños entrenando fútbol o de niñas inteligentes que son
excelentes en el colegio, en esas reuniones no hay adultos gordos y fracasados
o en camino al fracaso comentando los mejores capítulos de programas infantiles
que dicen ver sólo porque a los sobrinos les gusta.
Las
reuniones de tíos me gustan más que las de papás y mamás porque no hay mujeres
comentando con exactitud y sin elipsis los momentos exactos en que iniciaron
los dolores y lo traumático o no que fue el parto y lo mucho o poco que pesaron
los niños. Esas mamás no dicen con tanta frecuencias que sus hijos nacieron muy
feos pero uno de tío si lo dice y lo repite sin problema. Las reuniones de tíos
me gustan más porque incluso se dan muy poquitas veces, las reuniones son entre
papás y mamás y los tíos nos quedamos en la casa cuidando a los niños y descabezando
muñecos, deseando no ser tíos, regañando con estilo en vez de con autoridad
mientras los papás y mamás hablan entre ellos y se niegan a ver que sus hijos
se están pareciendo mucho a los tíos treintañeros y mantenidos que siguen en la
casa oyendo los ramones.
viernes, 10 de marzo de 2017
6
Cuando
uno de los vecinos de Néstor se va el administrador de Vivir Así le dice que la
visita siempre llega y que las sillas están destinadas a ser ocupadas. En ese
piso el inquilino más joven era Néstor. En todos los conjuntos cerrados y
edificios de Vivir Así la juventud es minoría, pero los jóvenes también se van.
Él no sabía si quería recibir la visita, tampoco creía de a mucho en ella, pero
seguía uniéndose al ritual, seguía sentándose a esperar en medio de sillas vacías
de patas que no se movían. Después de recoger las sillas y ponerlas en un
rincón de la habitación Néstor continuaba leyendo. En otros pisos de los edificios
se seguían yendo. No sé, sólo no aparecen más por aquí, le respondió Néstor esa mañana a la vecina nueva que se instalaba en el apartamento de al lado.
jueves, 9 de marzo de 2017
5
El
administrador de Vivir Así le dijo al alcalde cuando le otorgó el permiso para construir
los bloques de edificios y los conjuntos cerrados que el proyecto de vivienda
era tan bueno que un día todo Tulueño sin casa propia sería inquilino suyo. El
alcalde se rió porque creyó que era un chiste pero además porque era un idiota
de esos que se ríe de todo, pero el administrador hablaba enserio, él a
diferencia del alcalde sí tenía claro cuál era su trabajo. El rito de las
sillas había sido pensando antes de construir pero de eso no se habló con las
autoridades municipales. Cuando empezaron a ocupar los apartamentos y los
inquilinos acomodaban las sillas en la habitación en forma de circulo la
administración municipal tampoco vio ningún problema porque sectas nuevas había
cada día. Néstor hubiera preguntado por las sillas, por el grupo empresarial al
que pertenecía el proyecto Vivir así, hubiera querido saber por qué era requisito
para vivir ahí practicar el ritual, pero no lo hizo, no se interesó por nada
porque ya no tenía trabajo ya no era periodista del tabloide Semanal.
miércoles, 8 de marzo de 2017
4
Tres
meses después de inaugurarse el primer conjunto cerrado de Vivir Así el deseo
de los ciudadanos por ser inquilinos se propagó como una plaga. Con el precio
de los arriendos en el resto de sectores residenciales de la ciudad era comprensible que así fuera. Pero no era fácil conseguir un apartamento en esos conjuntos,
la posibilidad de ahorrar no estaba a disposición de todos. Uno de los
requisitos era vivir solo, sin mascotas; había otras exigencias pero la más
importante era esa. Hubo gente que regaló perros y gatos, tortugas y pájaros.
Néstor no tuvo necesidad de eso, su solicitud fue aprobada con prontitud. Se instaló
en un apartamento pequeño y austero como todos los otros. Se asomó a la ventana
y vio la larga fila de solicitantes, se tiró a la cama y durmió sin apagar la
luz.
martes, 7 de marzo de 2017
3
El
tabloide Semanal despidió a 20 de sus trabajadores. Cerró sus puertas en mayo
de 2015 y Néstor fue uno de esos. Cayeron las ventas, redujeron las pautas y la
competencia lo hizo mejor. Néstor quiso trabajar con el otro medio pero no fue
posible, después de decirle que buscaban gente más joven le ofrecieron cubrir
deportes y se negó, prefería cambiar de oficio que ser periodista deportivo, no
le gustaba el fútbol y lo enfermaban los comentaristas. Sin trabajo y achantado
Néstor se dedicó a vender productos por catálogo y a leer novelas de Aghata Chirstie y John le Carré antes de entrar
en el letargo de 12 horas o más del que a duras penas salía en lo que le
quedaba del día, nunca antes había dormido tanto y nunca tampoco había sentido
tanto sueño. Llevaba cuatro meses en esas cuando a su estado se sumó la necesidad
de buscar donde vivir, lo echaron del edifico por no pagar. Así fue como Néstor
llegó a Vivir Así. Era el arriendo más bajo de la ciudad y lo único que había
que hacer era comprometerse con el ritual de la esperanza. “porque lo bueno
llega si sabemos esperar” decía del administrador del lugar.
lunes, 6 de marzo de 2017
2
“No
hay marca por buena que sea que no tenga en su haber un producto que vendió
menos de lo esperado. En el caso de Gato Plásticos S.A. el fracaso fue un balde
muy ligero que se doblaba con el peso, su salida al mercado coincidió con los
meses del corte, temporada en la que la gente debía cargar agua desde los
parques públicos donde estaban los carros de bomberos hasta sus casas. El constante
trajinar dejó rápidamente en evidencia las deficiencias de los baldes que se
quedaron arrumados en las bodegas. Por fortuna para la empresa las sillas marca
Gato son muy apetecidas por los compradores y se venden cantidades sin que haga
falta ningún tipo de publicidad. Los compradores mayoristas son los directores
de edificios y conjuntos cerrados Vivir así. En dichos lugares cada inquilino
tiene derecho a más de diez sillas, suma que va acompañada por varios de los
baldes ligeros que Gato Plásticos obsequia a sus mejores clientes. No hay marca
que se considere buena donde un producto no cubra las perdías que deja otro”. Aparte
de “la vida en burrito de parque de las empresas tulueñas de esta década” artículo
de Néstor Tirado en el tabloide semanal.
viernes, 3 de marzo de 2017
Ritual
1
Néstor terminó de organizar las sillas en un pequeño círculo, las limpió con un trapo que luego tiró a un balde con agua, se cambió de ropa y se sentó a mirar las manecillas del reloj de pared esperando que dieran las siete de la noche. Permaneció sentado y atento, a las siete y cuarto empezó a recoger las sillas, las acomodó una sobre otra y las llevó a una esquina de la habitación. Néstor y el total de los residentes hacían lo mismo todas las noches. El administrador del lugar lo llamaba el ritual de la esperanza. Néstor en secreto lo llamaba el ritual de las patas que no se movían.
Néstor terminó de organizar las sillas en un pequeño círculo, las limpió con un trapo que luego tiró a un balde con agua, se cambió de ropa y se sentó a mirar las manecillas del reloj de pared esperando que dieran las siete de la noche. Permaneció sentado y atento, a las siete y cuarto empezó a recoger las sillas, las acomodó una sobre otra y las llevó a una esquina de la habitación. Néstor y el total de los residentes hacían lo mismo todas las noches. El administrador del lugar lo llamaba el ritual de la esperanza. Néstor en secreto lo llamaba el ritual de las patas que no se movían.
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Fragmentos 2
La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
-
—¡Podemos ser otros aquí! —gritó el hombre, mientras se despegaba de la baranda en la que había estado recostado. Dejó caer su prótesis de...
-
La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
-
Un día por completo perdido, podría decirse, en el encuentro de hoy, al que no sé si llamar asamblea y que fue en la calle, bloqueando el pa...