Mañana
y tarde el mercado de GuascaCaída está abierto al público y en él se consigue
cualquier cosa. Barbasco para los piojos, cañofistola, guama, churima. También llaves
y candados, sillas viejas, bancas bajas, de esas para ordeñar. Se consigue de
todo, lámparas de colores, monedas viejas, caperuzas, estufas de petróleo, se
consigue de todo viejo y nuevo. También se consiguen peleas, como una que hubo
está semana entre Chucho y otro señor del que no supimos el nombre. Una de las vendedoras tenía una matera hecha de una lata vieja de
galletas que el señor quería comprar y que también quiso comprar Chucho; el
señor estaba de acuerdo con el precio, Chucho por el contrario creía que era
muy cara, que era un abuso. El señor quiso pagar por la matera pero Chucho le
arrebató el billete y le dijo que pensara que no se dejara estafar, que por
tipos como él las cosas seguían así y los vendedores abusaban y el señor no
dijo nada, no le hizo falta, y se dejó venir sobre Chucho dándole un par de
tiestazos, recuperó su billete y mientras Chucho se levantaba el señor pagó la
matera y se la llevó. No perdimos la ida, ni nos ganamos esa pelea de gratis,
compramos otra matera que no era tan bonita pero que fue la primera matera que Amparo
uso para sembrar sus flores, y que pagué
yo porque a Chucho todas le parecían muy caras.
martes, 12 de abril de 2016
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