martes, 12 de abril de 2016

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Mañana y tarde el mercado de GuascaCaída está abierto al público y en él se consigue cualquier cosa. Barbasco para los piojos, cañofistola, guama, churima. También llaves y candados, sillas viejas, bancas bajas, de esas para ordeñar. Se consigue de todo, lámparas de colores, monedas viejas, caperuzas, estufas de petróleo, se consigue de todo viejo y nuevo. También se consiguen peleas, como una que hubo está semana entre Chucho y otro señor del que no supimos el nombre. Una de las vendedoras tenía una matera hecha de una lata vieja de galletas que el señor quería comprar y que también quiso comprar Chucho; el señor estaba de acuerdo con el precio, Chucho por el contrario creía que era muy cara, que era un abuso. El señor quiso pagar por la matera pero Chucho le arrebató el billete y le dijo que pensara que no se dejara estafar, que por tipos como él las cosas seguían así y los vendedores abusaban y el señor no dijo nada, no le hizo falta, y se dejó venir sobre Chucho dándole un par de tiestazos, recuperó su billete y mientras Chucho se levantaba el señor pagó la matera y se la llevó. No perdimos la ida, ni nos ganamos esa pelea de gratis, compramos otra matera que no era tan bonita pero que fue la primera matera que Amparo uso para sembrar sus flores,  y que pagué yo porque a Chucho todas le parecían muy caras. 

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