lunes, 25 de abril de 2016

Columna



Miraban de modo extraño las marcas que tenía en la piel. Rallas acompañadas por números y nombres. Estaban dibujadas con distintos colores, en brazos, cuello, piernas y espalda. Los demás bañistas que estaban en la playa no disimulaban la curiosidad. Alguien le preguntó por el significado de sus tatuajes. Usted ha visto que en algunas familias miden cada cierto tiempo a los niños para saber cuánto han crecido y, las medidas van quedando ahí marcadas en la casa, dijo él.  Lo entiendo esos tatuajes suyos son la continuidad del crecimiento de sus hijos. No señor, dijo él, lo que pasa es que yo antes era una columna de una casa vieja y a pesar de la transformación sufrida las marcas permanecieron.

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