Yo no sé por qué hay gente que sale a caminar en pareja y
no habla. Van por ahí por la doble calzada que son como seis kilómetros de
caminata uno al lado del otro y callados sin decir nada como si tuvieran miedo
de que los fueran a oír. Imagínese, como si de pronto los fuera a oír uno que
es el que camina por ahí sin estar interesado ni un poco en saber de qué van sus putas vidas. Y es que a mí no me
importa que ocurra con los otros pero cuando me pasan por el lado caminando y
cuando yo paso por el lado de ellos, verlos ir y no oírlos me descompone. Si es
que uno quiere caminar callado pues entonces camina solo y hasta mejor porque
si va solo no está pensando en que el que va a lado no dice nada y uno camina
hablando con uno y hasta mejor. Pero no, ellos caminan callados, seis kilómetros
callados y yo digo será que si abren la boca explotan o se les escapa esa
porquería que llevan con ellos que les da color en los ojos. No sé. Es que
caminar hablando es mejor. Marcos mira a su amigo y sabe que va a hablar los seis
kilómetros y que no le importa si él le responde o si lo está oyendo y Marcos
lo interrumpe y le dice que sí, que es mejor caminar hablando.
jueves, 5 de abril de 2018
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