martes, 10 de abril de 2018

Marcos


Marcos no se le esconde a nadie. Marcos quiere que lo vean y lo saluden porque sabe que conocer gente sirve para conseguir cosas o para vender rifas o para vender arroz con leche. Pero a la profesora Jimena Marcos se le esconde siempre. Marcos la ve y se despeina y le sudan las manos y empieza a mirar para todas partes como si lo estuvieran persiguiendo para pedirle plata prestada. La profesora Jimena le enseñó economía y política en el colegio, él se enamoró de ella cuando la vio entrar al salón con un vestido sastre azul claro y el pelo suelto con mechones que le caían a la frente cuando hablaba y escribía en el tablero y que ella se acomodaba con una gracia que Marcos no ha vuelto a ver. Cuando Marcos oye hablar de segunda guerra mundial o del debe y haber lo que ve en su cabeza es a la profesora Jimena acomodándose el pelo. Desde que salió del colegio hasta hoy Marcos se ve como si tuviera cincuenta años más y la profesora Jimena por el contrario se ve más joven y más bonita. La mamá de Marcos no sabe que existe solo una persona capaz de poner a trabajar a su hijo y que esa es la profesora Jimena pero Marcos si lo sabe y por eso se le esconde. Le da miedo que lo juzgue porque no trabaja y que se dé cuenta que ella está más joven que él. Hablar con Jimena obligaría a Marcos a replantearse su vida y por eso cuando la ve mejor sale a correr.

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