jueves, 12 de abril de 2018

Marcos


Hombre pero es que se tipo no duerme sino que entra en coma. Yo no sé quién será pero ahí lo vi en el noticiero dizque él se levantó y fue a la cocina a hacer tinto y luego salió al corredor con el pocillo en la mano y ahí vio que en el barranco del frente donde por la noche estaba la casa de Reinaldo no había casa sino un chorriadero, el señor dijo que él vio eso y se hecho la bendición y ahí mismo salió al patio y miro para abajo y allá estaban en el bordo del río entre barro y piedras las tablas y las hojas de zinc de las que estaba hecha la casa de Reinaldo. Es que cuñado diga usted que llueve toda la noche, que llueve tanto que se derrumba un barranco y se lleva una casa con él y uno ni oye ni nada y no se da cuenta sino hasta que se levanta, es que eso es morirse. Marcos miro a su cuñado que juzgaba al señor de las noticias como si dormir fuera un crimen o como si haber estado despierto le hubiera permito al señor salvar la vida de Reinaldo. Yo me duermo igual o peor, le dijo Marcos a su cuñado. No, es que de usted no me queda duda, pero es que usted es un vago que no sabe sino dormir en cambio la gente de por allá de la montaña es trabajadora. Pues si duermo yo que no trabajo según usted imagine esa gente que trabaja tanto, como se acostarán de cansados, normal que el señor no oyera nada. Marcos no dijo nada pero en su cabeza lo que se repetía era que si Reinaldo y el otro señor hubieran estado viviendo juntos en vez de ser dos viejos solitarios por allá tan lejos Reinaldo seguiría vivo. Seguro que eso les pasó por quererse de lejos. 

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