Dicen los que conocen a Marcos cuando les preguntan por
él que es un tipo inoportuno. Marcos saben que es así pero no tiene problema porque
disfruta ver la cara de incomodidad cuando aparece de la nada en un bar,
restaurante o centro comercial y se sienta al lado de esas parejas que conversan
a gustó y sin prisa con la excusa de no poder pasar sin saludarlos antes. La gente
saluda con una sonrisa franca que se desvanece cuando los minutos avanzan sin
que Marcos siga su camino. Para Marcos salir de casa y regresar sin haber
interrumpido un dialogo ajeno con su cordial desparpajo es una salida perdida,
la posibilidad desperdiciada de ser el punto C que le permita al punto A y B
formar un triángulo. Lo que dice Marcos en esos momentos es un canto de lucha, "pero mañana vuelvo a salir".
viernes, 30 de marzo de 2018
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