Había un gentío aterrador en el centro comercial, que
cosa tan impresionante. Casi que no salgo de allá, y yo que venía encartada con
esas bolsas bien pesadas que estaban y eso ni por donde pasar. Dizque la
réplica del señor de los milagros que la tenían ahí en el parqueadero, con misa
campal y toda la cosa. No y usted hubiera visto, un montón de señoras con
veladora en mano haciendo fila para mirar de cerquita al milagroso y rogarle
que por favor les abra camino a los hijos para que consigan trabajo. Había gente
llorando porque el milagroso les había
hecho muchos milagros y yo me decía, pues claro por eso es que se llama el
milagroso. Tan boba mija y yo que me iba a poner hacer fila ahí, tras de qué,
es que Marcos no es un vago porque no tenga oportunidades él está de vago
porque quiere. Si él con esos amigo que tiene no es sino abrir la boca y de una
lo ubican, pero no, él prefiere ayudarle a otros a conseguir trabajo y seguir
ahí en la casa como si nada como si se fuera morir mañana. Yo más bien debería
pedirle al milagroso es pa que ese guevaleto se vaya de la casa, pero uno que
va andar poniendo a prueba al milagroso para que después quede mal por no
cumplir.
martes, 20 de marzo de 2018
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