sábado, 10 de marzo de 2018

Marcos 55


La mamá de Marcos dice que ella no puede ir porque tiene una reunión con el grupo. Las reuniones son semanales y si Marcos o su hermana mostraran más interés, se darían cuenta de que a veces las reuniones son más. Ninguno de los dos tiene muy claro para qué sirve el grupo pero el grupo existe y vale más que ambos cuando hay reunión y lo de ellos no es una emergencia. La hermana de Marcos necesita una modelo que la acompañe a su clase de peinados y se deje hacer el peinado que la profesora proponga, la modelo que ella tenía en mente era su mamá, pero no contaba con la reunión del grupo. La mamá de Marcos lo señala a él, le dice que no sea descomedido y le haga el favor, llego el día de sacarle provecho a ese mechero, lo dice con el tono de reproche de una mamá que no se acostumbra a ver a su hijo mechudo. Para la mamá de Marcos mechudo no es otra cosa diferente que un eufemismo de vago. La hermana de Marcos apoya con agrado la sugerencia de su mamá, al fin y al cabo lo que necesito yo es pelo y usted tiene bastante, dice ella mirando a su hermano como quien mira una vitrina de centro comercial sin tener un peso en el bolsillo. Marcos le ve la cara de antojo a su hermana y acepta con la condición de que no le vayan a cortar ni un pelo. Es que son peinados no cortes dice la mamá de Marcos. La profesora mira a sus aprendices y a sus modelos, mira inquieta a Marcos pero no pregunta nada y les dice que ese día harán una trenza cosida en diagonal. Media hora después de estar en un salón lleno de mujeres, pelo largo y olor a laca Marcos le dice a su hermana que la próxima vez se trae aunque sea  una revista. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...