viernes, 2 de marzo de 2018

Marcos 59


Tía no se siente ahí que la acaba de partir, Le dijo Marcos a la mujer de uno de sus tíos una tarde que estaban en la casa del abuelo almorzando en familia. La silla estaba rajada y Marcos por reflejo quiso proteger el culo gordo de la mujer de su tío de un buen golpe contra el suelo. La señora no entendió muy bien que la sugerencia de Marcos era puro gesto de filantropía. Pues es que todos no somos unos flacuchentos viciosos como usted, le dijo la gorda, fastidiada y ofendida. Pero por qué tan grosera, si yo no le dije gorda, le dije que no se siente ahí que la acaba de partir, no hay que tener mucho sentido común para ver que mientras más pesado sea el que se siente más posibilidades hay de que se parta, le dijo Marcos sonriente como si le divirtiera la situación. El grosero es siempre usted Marcos, le dijo el tío queriendo defender a su mujer y la señora agregó que ella hacía poco había estado sentada en esa silla, lo dijo con sobrades como si estuviera demostrando que Marcos estaba hablando mierda. Entonces fue usted la que la partió, si ve, es lo que le digo, los culos grandes pasan factura. Se Pasó Marcos, ahora sí se pasó, le dijo su tío y a las palabras las siguió un puño en el pómulo derecho de Marcos. Si ve es lo que le digo los culos grandes pasan factura, dijo marcos sobándose la cara mientras salia de la casa. 

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