Tía no se siente ahí que la acaba de partir, Le dijo
Marcos a la mujer de uno de sus tíos una tarde que estaban en la casa del
abuelo almorzando en familia. La silla estaba rajada y Marcos por reflejo quiso
proteger el culo gordo de la mujer de su tío de un buen golpe contra el suelo. La
señora no entendió muy bien que la sugerencia de Marcos era puro gesto de filantropía.
Pues es que todos no somos unos flacuchentos viciosos como usted, le dijo la
gorda, fastidiada y ofendida. Pero por qué tan grosera, si yo no le dije gorda,
le dije que no se siente ahí que la acaba de partir, no hay que tener mucho
sentido común para ver que mientras más pesado sea el que se siente más
posibilidades hay de que se parta, le dijo Marcos sonriente como si le
divirtiera la situación. El grosero es siempre usted Marcos, le dijo el tío queriendo
defender a su mujer y la señora agregó que ella hacía poco había estado sentada
en esa silla, lo dijo con sobrades como si estuviera demostrando que Marcos
estaba hablando mierda. Entonces fue usted la que la partió, si ve, es lo que
le digo, los culos grandes pasan factura. Se Pasó Marcos, ahora sí se pasó, le
dijo su tío y a las palabras las siguió un puño en el pómulo derecho de Marcos. Si ve es lo que le digo los culos grandes pasan factura, dijo marcos sobándose la cara mientras salia de la casa.
viernes, 2 de marzo de 2018
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