jueves, 27 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -27 de junio del 2024

“Fin de semana en la luna, estoy perdido otra vez, fin de semana en la luna, ya no quiero volver”, así dice una canción de los Bombillos Peludos, una banda de punk de Cartago que escuché con gusto en días que ahora parecen lejanos. Me acuerdo de ella hoy porque nos vamos de vacaciones y aunque es solo por un par de semanas le estamos dando la importancia que se merece una conquista astronómica.

Los muchachos reclaman su día de juegos, dicen que siempre el último día de clases antes de irse a vacaciones tienen una jornada deportiva, que incluso no es solo un día, que es una semana completa y que este año nosotros los estamos poniendo a trabajar como si fuera un día normal. Les digo que es un día normal, pero me miran como si fuera un idiota.

También digo que lo que sí importa es que un 27 de junio de 1927 se fundo la federación nacional de caficultores de Colombia y que por eso es el día nacional del café. El dato les parece insuficiente, aunque estemos rodeados de cafetales y ellos estén, aunque no lo crean, permeados por eso que conocemos como cultura cafetera.

Incluso hoy, sin que nadie se lo esperara, aparecieron las encargadas del curso de catación de café que han estado recibiendo los muchachos desde hace algunas semanas, razón por la cual, varios de ellos pasaron después del descanso a la biblioteca a probar diferentes variedades de café y a describir las sensaciones que tienen al entrar en contacto con ellos.

El dato es pertinente porque mientras ellos están en sus clases yo que tenía clases con el grado noveno me dedico a escribir esto porque todos los estudiantes de dicho grado están con sus formatos de catación en mano afirmando empecinados que los cafés de calidad o especialidad son malucos y que no hay nada como el tinto de la casa de ellos que está hervido en aguapanela en un fogón de leña.

Los muchachos se van a vacaciones desde hoy, pero nosotros debemos trabajar mañana porque la rectora cito a reunión desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde, puede que a ella se le hubiera olvidado que es viernes y que la selección Colombia juega a las cinco de la tarde, aunque también puede ser que el fútbol la tenga sin cuidado. No tengo idea del motivo de la reunión, aunque se me hace que es para entregar indicaciones chimbas sobre el trabajo que nos van a dejar para adelantar en vacaciones. Lo positivo es que la reunión será en Tuluá, así que nos vamos de la vereda desde hoy.

Esto también viene a ser un aviso al lector, porque a parte de la entrada de mañana viernes estas entradas quedaran suspendidas por dos semanas.

miércoles, 26 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -26 de junio del 2024

Es miércoles 26 de junio y estamos a un día de irnos de vacaciones durante dos semanas. Se siente ya en el ambiente que murió la primera mitad del año y que muchas actividades quedarán pospuestas para la semana en la que volvamos del receso. 

Espero mi turno para usar la fotocopiadora y detrás de mí también una compañera espera, le digo que no hay afán y me dice que su único afán es que llegue el jueves para dejar la vereda y volver a Tuluá. 

Me da risa que sea tan evidente, que no intente disimular ni por un minuto que es para ella un fastidio permanecer en la vereda, que cumple con su trabajo, aunque la idea de permanecer en la zona de lunes a viernes le disguste. Yo me siento bien acá, me gusta; que nos vayamos también me gusta, porque a las vacaciones no de les hace nunca el feo aunque uno solo las vaya a usar para aburrirse. 

Además de las vacaciones también hay nostalgia porque una de las señoras que lleva más de doce años trabajando en el restaurante del colegio se va y no les cocina más a los pelaos. Reunieron unas monedas y consiguieron una torta y gaseosa y le hicieron la despedida a la señora, hubo foto y palabras de adiós. Teniendo en cuenta que los estudiantes vienen al colegio por la comida y no por la educación, para ellos esto debe ser un momento difícil, pero como digo, la vacaciones ya vienen y eso es lo que me importa. 


martes, 25 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -25 de junio del 2024

Necesitamos una respuesta concreta, puntual, creíble, tramadora, casi violamentes, para los estudiantes cuando preguntan para que sirven las ecuaciones, la suma de binomios, la historia de la Nueva Granada, el uso de los conectores o de los sufijos y prefijos para la vida. Necesitamos preguntarnos todos los que andamos metidos en esto de trabajar como profesores para qué estamos educando y unificar una respuesta a esa pregunta. Yo no sé cómo responderla, yo le pregunto al pelao que quiere y él me dice que tener plata como un malparido y entonces ahí yo que sé que la plata no se consigue sabiendo todas esas maricaditas porque yo también las estudié y algunas de esas hasta las entendí y vivo sin un peso, le digo que ningún conocimiento sobra, que entre saber y no saber es mejor saber. También digo otras bobadas más del estilo de esos profesores de toda la vida que se masturban con las fabulas, pero sé que los pelaos no se la cree, aunque eso me gusta, nada mejor para comprobar lo inteligentes que son que eso, no dejarse enredar, porque es verdad, en este mundo de capitalista de mierda (el tipo de sociales, echándole la culpa al capitalismo, que novedad), lo único que sirve es tener plata y en nuestros planeas de área no está escrito en ninguna parte que ese sea nuestro propósito. La educación no genera la movilidad social esperada y en la zona rural mucho menos. La respuesta ya la quise responder con una pregunta, el estudiante quiso saber para que le servía saber quién había sido Rafael Uribe Uribe y yo le pregunte para que le servía a él venir al colegio, me dijo que él venía por la comida y pa parchar con los otros. Yo me reí y él también se rio. Así es amigo de derecha que se leyó un par de libros de periodistas que habla de educación y se cree conocedor de las soluciones que él país necesita, claro que sí, Colombia y Singapur son mega comparables y el pobre es pobre porque quiere. Me jugue la carta de cliché al final porque tengo pereza de pensar y que un tipo metido en esto de trabajar de profesor diga que le da pereza sirve como argumento fundacional para mi amigo el de las soluciones. 


Diario de campo para un segundo periodo -24 de junio del 2024

Le voy a hablar al lector como si lo tuviera. Usted al leer esto da por hecho que yo le estoy diciendo la verdad, que yo estoy partiendo de la realidad y que esto es un testimonio, aunque usted no conozca mi nombre ni sepa quién soy yo, usted cree que es verdad que yo estoy metido en esto de la docencia y que lo que le comento en realidad pasa, y yo no estoy jugando con su credulidad, claro que pasan, pero son apenas una parte, yo cuento lo que quiero contar y sobre todo, decido no decir, y es en esa segunda parte donde esta el centro del asunto, yo decido no hablar de mí, de la persona que soy por fuera de lo que se relaciona con el rol de profesor que asumo porque estoy metido en esto de trabajar dando clases. Qué pasa si yo escribo esto en medio de la profunda tristeza, un sentimiento que no tiene nada que ver con que los estudiantes aprendan y tengan un futuro sino con algo más, con un hecho ajeno a esta realidad del gremio y del colegio y de la vereda y de los muchachos y de los compañeros y de los grupos violentos que operan en la zona. Esa tristeza permea todo lo que hago y digo y pienso, pero igual no estoy hablando de esa tristeza sino de otras cosas, no estoy escribiendo desde ese sentimiento, aunque tampoco lo puedo evitar, entonces qué queda, si lo real es la tristeza, todo lo demás es elaboración, postura, evasión, fingimiento, y al final otra vez termino en el punto de partida, que soy un impostor. Luego está lo otro, que los muchachos también están tristes y que yo no sé cómo ayudarlos, que me paro en mi precariedad emocional sin herramienta alguna para lidiar con lo que sienten ellos y peor aún con lo que sienten las otras personas que me rodean. 

Ahora, el lector, (que no existe) debe estar preguntándose qué pasó, por qué después de un paro que se supone terminó bien, que según los sindicalistas fue gracias al paro que se hundió la reforma, yo vengo a comenzar la semana hablando de congojas y penas, cómo voy a estar escribiendo sobre esto cuando es esta la última semana de trabajo antes de irnos a las vacaciones de mitad de año, pues bueno, resulta que llegué a dar clases y me encontré conque uno de los estudiantes con el que solía conversar bastante y que me cae muy bien ya no va a estar en el colegio porque se fue a vivir a otra parte. No es tan trágico. Sus compañeros de clase hicieron un video bonito para despedirlo y verlo me hizo llorar, imagen bastante ridícula, en mayor modo porque yo no estaba llorando ni por el video ni por que el muchacho se fue. 


sábado, 22 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -21 de junio del 2024

Día de solsticio. Viernes. Fin de semana a la vista. Alegría de los otros en el aire. Nos reunimos en el coliseo de un colegio y el dirigente sindical con el micrófono en el aire y los gritos nasales desgarrados le da las gracias al rector por poner el coliseo a disposición y por participar de la lucha sindical porque los derechos no se mendigan, se conquistan en las calles con movilización. Los asistentes aplaudimos y el dirigente continua con su intervención, es una celebración, la reforma se hundió y según su narración y su elaboración de los hechos, esa ley no tuvo su tramite en el proceso gracias al paro, es decir, los del magisterio la tumbaron. No sé, me quedan mis dudas, pero también, como si ese profesor sindicalista me leyera la mente, habla de los sínicos, de los que criticamos el paro o directamente no lo apoyamos y luego nos usufructuamos de las conquistas sindicales y cobramos felices la prima o disfrutamos de garantías en el trabajo. Me incluyo con ese plural aún sabiendo que esos a los que consideran poco éticos y poco morales por haber trabajando durante el paro, por lo menos fueron serios consigo mismos y trabajaron, en mi caso es peor, porque no creo en el paro ni en la lucha sindical y todavía teniendo eso claro paré porque yo no voy a ir a trabajar si los otros tampoco lo hace. Entonces estoy como un bulto ahí en las manifestaciones sin creer en nada y luego sí, como dijo el señor, disfruto de lo que se pueda disfrutar sin que me importe si alguien lo ganó en la calle. El caso es que el paro se acabó y como perder es maluco se supone que todos ganaron y que la educación pública está viva y que hay que seguir atentos. Hay gente convencida, eso debería ser importante, algo para resaltar, pero es justo eso lo qué me genera duda, estará bien tanto convencimiento. No sé. Deberíamos ir a mejor, aunque lo que creo es que no, cada vez más iremos a peor. Al final del paro me queda claro mi cinismo y que según los códigos de los otros, la ética tampoco es lo mío. 

jueves, 20 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -20 de junio del 2024

No sé quién prepara a los recreacionistas de Tuluá, pero todos hablan con voz nasal, y me vale chimba que la recomendación para escribir sea la de evitar caer en la tentación de totalizar porque yo hablo de los recreacionistas a los que he oído y no hay uno solo que no hable como payaso del siglo pasado. Lo digo porque el día de hoy la concentración de los docentes en paro se realizó en el parque recreacional de una caja de compensación en la que estamos metidas las personas que andamos en esto de dar clases y dizque inspirar el aprendizaje. 

Allá la recreacionista con sus voz horrible invitaba a los profesores a bailar y a gritar y a participar en un montón de tonterías que según ella servían para que nos pusiéramos contentos, la gente no le copiaba mucho a su llamado y ella nos dijo: "no puedo creer que ustedes sean así, gente tan aburrida, yo no sé cómo hacen para dar clase, yo nunca quisiera estar en una clase con ustedes", lo dijo y se rio, bacana esa tipa, no la tiró prendida, una verdad frontal y a los miembros de un sindicato poderoso y se quedó como si nada, si no fuera por la voz nasal hasta me hubiera llegado al corazón. 

Lo bueno es que entre tanta gente siempre resulta el que si se quiere disfrutar esas maricadas y entonces hubo gente que bailó y gente que jugó parques y domino y otros que jugaron fútbol y así. La reforma que motivo el paro ya se hundió en el congreso, podremos volver a los colegios a dar clase y a sentir de nuevo la displicencia de los estudiantes. La verdad, es que yo no sé cómo hace la gente para estar contenta. De dónde saca ganas de estar en el mundo. No lo sé, menos mal que tampoco es algo que tenga que saber porque de eso no se tratan las pruebas de estado ni las pruebas Pisa, a nadie le preguntan si está contento o cree que la vida vale la pena. 

miércoles, 19 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -19 de junio del 2024

Tarde pasada por lluvia en Tuluá. Justo hoy que la actividad organizada por el sindicato tenía que ver con mantener velas encendidas, dizque la luz con el conocimiento y la oscuridad con la ignorancia, originales maridajes con los que compusieron el lema de la jornada. Dicen en los noticieros que la reforma a la educación que tanto disgusta ya se hundió en el congreso, pero los profesores como si viviéramos en un capítulo de juego de tronos en donde reinan las intrigas palaciegas dijeron que debemos seguir en paro porque de pronto hoy a media noche en el congreso pueden modificar la ley y volver a dar la lata con ella y ponernos de nuevo dizque en peligro. Yo no sé. Lo cierto es que el paro sigue no vi velas prendidas porque la lluvia no lo permitió. Hablamos popo entre compañeros. 

martes, 18 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -18 de junio del 2024

Martes de salvar el mundo. La cita es en el colegio Gimnasio del Pacifico, llueve a mares y aunque la cita es las ochos de la mañana no salgo de mi casa hasta que no escampa. Estoy en el punto de encuentro a las nueve y media de la mañana. En la programación emitida por el sindicato docente decía que se realizaría una conferencia y eventos culturales. Me encuentro con mi amigo que trabaja en la parte de servicios generales del colegio y me muestra donde puede dejar bien asegurada mi bicicleta. Hablamos basura un rato y luego me voy al coliseo donde se supone que se concentran todos. Saludo a mis compañeros. Nos hicimos la fotografía que enviamos al grupo de wasap en el que está la rectora para que ella vea que si estamos de paro, aunque asumo que la señora ni siquiera revisa esas imágenes. Me quedo a la espera de una conferencia que nunca llega y cuando me doy cuenta adelante un señor está invitando a los asistentes a participar de una clase de rumba terapia que prefiero ignorar y después al finalizar esa actividad otros profesores juagan microfútbol y voleibol. Hablo con la exnovia de un amigazo y nos podemos al día porque llevamos tiempo sin hablar, compartimos frustraciones y dejamos en claro que esta generación nuestra esta plagada de gente rota y triste y que ambos estamos vacíos pero que seguimos por aquí porque alguien debe alimentar el hambre voraz del capitalismo. Luego me voy, me despido de mis compañeros y sacó mi bicicleta y pedaleo y pienso que sí, que me gusta pedalear y que aunque la palabra disfrutar me resulte cada vez más extraña disfruto andar Tuluá en bici. Llego a mí casa y veo los titulares de las noticias del medio día y lidio con la ansiedad que me produce el paro y esa sensación extraña de estar desperdiciando el tiempo de los pelas que normalmente creo que no quieren nada. Me molesta sentir que esto que estoy haciendo que es participar de un paro no tiene sentido. Veo a Portugal ganarle un partido a República Checa y por la noche un niño en la tienda me pregunta que si me sé todos los países porque como enseño ciencias sociales debo saberme todos los países y le digo que no. Porque así es, no me sé todos los países. Soy un fiasco, pero no se lo digo. Pero el miércoles será otro día para reclamar en las calles y exigir educación de calidad para todos. 

Diario de campo para un segundo periodo -17 de junio del 2024

Lunes en la mañana de: fuerza compañeros, fraternal y combativo saludo, la lucha continua y el paro sigue. Lunes de: abajo la ultraderecha y abajo el coco, que siempre es el mismo viejito marica al que decidieron culpar de todo lo que les resulte incomodo. Lunes de: adelante docentes en pie de lucha que los malos son otros, que la responsabilidad nos pasó por el lado. 

Nos encontramos en las piscinas de Bosque de Maracaibo y después de estorbar y dar lora un rato empezamos a la caravana, carros y motos y bicicletas, gritos y pitos y cornetas y la grabación mal hecha con el mismo discurso rancio reproduciéndose en le vehículo que va encabezando el desfile de gente del magisterio que deja clara su inconformidad con la reforma a la estatuaria de educación y pide que se caiga. 

El sol abrasador a la espalda y yo de parrillero en la moto de uno de mis compañeros de trabajo recorriendo las calles de Tuluá sin gritar y sin pitar atento a la convicción de los otros a la fe en la "lucha" y yo pensando en lo cómodo que debe ser estar muerto en Islandia. 

Eso de sentirme como un impostor no es algo que se me reserve solo para el aula de clase en la montaña, me doy cuenta que también me siento un fingidor en un paro, que también estoy ahí como por la inercia, por la presión de grupo, por no estar trabajando solo. Mi papá nunca en su vida a ha podido dejar de trabajar una semana o más, tiene mucho que reclamar, pero si lo hubiera reclamado a mí se me hubiera perdido la comida. Y yo puedo dizque luchar por mis derechos, cuáles derechos me pregunta mi buen amigo que está a la derecha de la derecha y obvio sé cuáles son los derechos, tampoco es que hubiera terminando estudiando ciencias sociales por nada, algo de mamerto tengo, pero sí, la pregunta también me la hago a veces, cuáles derechos. Cuáles derechos si pase diez años trabajando como contratista sin tener casi ni vacaciones. 

Vamos así, en que pienso menos en lo absurdo que me resulta todo cuando tengo la vista puesta en los estudiantes y en mi interacción con ellos que cuando estoy entre gente que también está metida en esto de dar clases. 

Llegamos a la plaza parque Boyacá a las once de la mañana y ahí hablamos mierda hasta que fueron las doce y luego como si nos picara el culo nos abrimos para nuestras casas a almorzar. Y la causa queda para el día siguiente, martes de salvar al mundo. 

viernes, 14 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -14 de junio del 2024

Un día por completo perdido, podría decirse, en el encuentro de hoy, al que no sé si llamar asamblea y que fue en la calle, bloqueando el paso, la consigna de uno de los directivos fue: "porque cantando y bailando el docente también está enseñando", y pues, está bueno, seguro sí es así, pero tendría más sentido cantar y bailar en otros escenarios.

Supongo que lo bueno de los paros docentes es que no importa que hagan ellos durante ese tiempo de cese de actividades, el daño ya se está haciendo. 

Durante un paro todos los profesores se podrían quedar encerrados en salones de clases aprendiendo a conversar con la IA, sin hacer ruido, sin dar de que hablar en las calles y aún así la gente se vería afectada, porque el daño que el docente le hace a la sociedad cuando para no tiene que ver con que el niño deje de aprender, él sigue aprendiendo, no puede evitar aprender, el problema es que el niño se queda en la casa, que la mamá lo tiene que ver, que él papá lo tiene que ver, que el abuelo lo tiene que cuidar. 

Por eso con toda tranquilidad y ya entrados en paro a tantos profesores les resulta fácil ignorar las actividades propuestas por el sindicato y dedicarse a otras cosas.

Otro directivo dijo que era un viernes cultural, o sea, dentro de un paro un día para la cultura. No sé, me parece bobada. El cuento es que fui y vi poca gente y saludé a mis compañeros y me regresé temprano para mi casa. 

Lo que sí oí fue una opinión de un señor que me divirtió, por razones de seguridad en Tuluá están prohibidos los eventos masivos y las aglomeraciones, por esa razón de canceló la feria de la ciudad y por esa razón de canceló también el desfile de María Auxiliadora que en este pueblo es una guachafa tradicional, pero a pesar de eso, los profesores hoy tenían o teníamos, dos cuadras cerradas porque había un grupo de danza en acción y el señor, dijo, que acá no se pueden hacer eventos masivos y los catrehijueputas del magisterio tienen la vía bloqueada, perros, por eso no los quiere nadie. Lo que me lleva a pensar que lo mío siempre ha sido y será la impopularidad.

Diario de campo para un segundo periodo -13 de junio del 2024

Asamblea en el coliseo de un colegio lleno de profesores a las diez de la mañana en lugar de estudiantes gritando en su descanso, movidos por sus hormonas enloquecidas. Los profesores que integran la junta directiva del sindicato se van rotando el micrófono y explican desde diferentes lugares como la reforma a la ley estatuaria afectada a los docentes, pero también al resto de las personas del país porque pone en peligro la educación pública. 

Unos señores tienen más carisma y más capacidad de oratoria que otros, pero en general las personas no prestan atención, yo me entretuve hablando con mis compañeros de maricadas varias y el resto de profesores andaban en las mismas. Para que quede claro el nivel de desconexión entre los que empuñaban el micrófono y los asistentes a la asamblea, durante un momento una señora representante de una IPS empezó a explicar algunos temas de salud que deberíamos saber y como nadie la oía uno de los directivos tomo el micrófono y nos pidió respeto, regañados como cualquier estudiante excitado.

Vi gente conocida que no quise saludar y gente conocida a la que tuve ganas de abrazar pero a la que ni me acerque porque la ansiedad social me puede más. Vi a una muchacha muy guapa que no saludó a nadie y se sentó sola y se quedó sola toda la mañana, a esa tampoco me le acerqué. 

No sé que pasará con el tal paro, no confió, no conozco el final, pero no conozco ningún final y creo que ninguno será bonito, así que mañana viernes también asistiré a la asamblea y seguro tampoco seré capaz de hablar con gente distinta a mis compañeros y luego iré a cine aprovechando que estoy en Tuluá y no en la vereda y luego vendrá el fin de semana y el lunes estaremos de nuevo en el colegio trabajando con los muchachos. Es raro, pero no estoy para explicarlo. 



jueves, 13 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -12 de junio del 2024

El punto de encuentro para marchar estaba cerca de mi casa, llegué a las 8:30 de la mañana y me encontré con mis compañeros de trabajo. 

No sé cuantos profesores tendrá Tuluá, pero a simple vista me pareció que la asistencia pudo haber sido mayor. 

La mayoría andaba de camisetas blancas marcadas con el nombre de las organizaciones sindicales, algunos llevaban pitos y otros cornetas. 

Otros llevaban megáfonos y descargaban pilas al son de sus tonterías, porque para cualquier que diga ser profesor debería estar más que claro que el discurso ranció de sindicalista de los años setenta está caduco y es engañoso y tramposo y miope. 

Está muy loco que en su discurso estos señores entiendan al país como una película de Disney donde hay un personaje bueno y uno malo. Olvidando de todas las maneras posibles la consideración de los matices. Según ellos, de manera automática uno deba estar del lado del bueno. Aunque yo no sepa cuál es el bueno. Aunque no entienda debido a que delirio enfermo uno asume que es el bueno. 

Sus retahílas toman aire con un fuerte grito de viva el uno y luego otro fuerte grito de fuera el otro. Aunque los seres humanos sean complejos y lo sea todavía más el país que está habitando por humanos, la manera de ordenar la realidad colombiana desde las palabras de esos viejos es que todo es culpa de un viejito de ultra derecha. 

Lo supongo es que los profesores, varios son también conscientes de la patraña en a que eligen creer y que por esa razón prefieren ignorar a los colegas de los megáfonos y se dedican a marchar hablando de otras cosas. Eso fue lo que observe y eso fue también lo que hice, camine y hable de camisetas de equipos de fútbol y de chismes y de ciclismo y de la rectora y de los planes de área que toca arreglar. 

Hizo calor y cuando llegamos al parque que está al frente de la alcaldía de la ciudad, el sitio tradicional para los plantones me senté a comer paleta y mirar culos y hablar más basura y a quejarme de que me había quemado el cuello y los brazos. 

Una gente guapa me explicó cómo funcionaba su cooperativa y lo bueno que sería que me afiliará y ahorrará y aprovechara los créditos ceros. Recibí en volante informativo y lo guardé en el bolsillo y les días la gracias y me comí otra paleta. 

No leímos a Pessoa, ni escuchamos a Paganini, ni reflexionamos sobre los imperativos categóricos de Kant, ni nos detuvimos a discutir en que consiste la teoría de las cuerdas, ni opinamos sobre las novelas del nuevo nobel de literatura Jon Fosse, ni hablamos en ingles, ni recogimos plata para comprarle un mercado a una señora llevada del putas, ni gritamos Palestina libre, ni expresamos nuestra solidaridad con la comunidad LGBTIQ+ en el mes del orgullo, ni mucho menos hablamos de Godard o Antonioni o Jairo Pinilla. 

Se puede decir que después de las diez de la mañana la gente empezó a marcharse y que poco a poco el parque se fue quedando vacío. Yo me fui para mi casa a las doce bien informado de que el jueves a las ocho de la mañana retomábamos actividades de paro. De momento me parece que los paros son una integración sin música de balneario a todo volumen. 

miércoles, 12 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -11 de junio del 2024

Comenzamos la semana con el anuncio de un paro nacional de profesores que busca hacerle frente a una ley de reforma estatuaria de la educación que cursa en el congreso y que según mis compañeros y los señores del sindicato y los expertos que escriben en revistas y periódicos, pone en peligro la educación pública gratuita y afecta al gremio docente porque pondría en practica la evaluación punitiva. 

Según la rectora solo podían ir a la marcha y las asambleas convocadas, los docentes sindicalizados, y que como yo andaba sin sindicalizarme debía quedarme en el colegio dando clase. Aunque la señora expresó la situación de buena manera igual sonó a intimidación y por esa razón mis compañeros de trabajo agilizaron el tramite por mí y me sindicalizaron esta misma tarde. 

Para hablar sin engaños estoy desinformado del motivo porque el que vamos a marchar, pero tampoco me daban ganas de ser el único que se quedaba en la vereda. Me gustaría creer más en el éxito de la movilización social, pero soy más bien un descreído. 

Todo esto quiere decir que está semana escribiré desde Tuluá y no desde la vereda y que por un pequeño momento voy a tener los ojos puestos en los docentes y no en los estudiantes y que lo que vaya a escribir del miércoles, el jueves y el viernes tendrá que ver más con los colegas y con la forma en que ellos ven las cosas. 

viernes, 7 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -7 de junio del 2024

A las diez de la mañana reunimos a los pocos estudiantes que asistieron al colegio este viernes y los llevamos a la biblioteca donde un señor de la federación nacional de cafeteros les dicto una charla sobre las técnicas y procedimientos que se deben poner en practica en los cafetales para prevenir la propagación de la broca.

Todos estábamos invitados a la charla y por eso algunos profesores nos quedamos en la biblioteca oyendo lo que resultó ser una descripción detallada de la biología de la broca porque según el experto, la mejor manera de combatir al animal es conociéndolo a profundidad, si sabemos como se comporta, que le gusta y que le molesta podemos conseguir mejores resultados a la hora de combatirlo, algo así dijo el hombre uniformado de amarillo con acento de caficultor de las empinadas montañas del viejo Caldas.

La broca existe para alimentarse del café, para vivir en él, para arruinar al grano con el que se prepara la bebida que disfruto. Es imposible no sentir con ese bicho cierta cercanía, compartimos gustos en común. La cafeína que a un gordo tetón como yo lo pone activo a los bichitos del tamaño de una broca los puede matar, por esa razón, las brocas en su proceso de transformación permanente consiguieron una bacteria que vive en sus panzas y procesa la cafeína para que la broca no se vea afectada. 

Sería bueno que los muchachos desarrollaran una bacteria parecida que se pudiera alimentar su desesperanza y de su falta de ganas y de pronto así tendrían más ganas de aprender y de construir algo. 



jueves, 6 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -6 de junio del 2024

Sabemos todos que los planes de área son mentira y que es una mentira aceptada por todos. Escribimos en esas hojas que esos muchachos prácticamente están en la capacidad de prender un avión rodado y poner en ridículo a las doctoras del museo británico, cuando en los salones de clase los vemos a duras penas leer y desconocer las palabras que por alguna extraña razón no aparecen en las canciones de reguetón. 

Ojalá fueran esos planes de área los que se gradúan, con gente así este país ya estaría al nivel de Japón. También debe estar pensando el lector que el responsable de que los estudiantes aprendan soy justamente yo y que lo único que hago es criticarlo, y bueno créame lector, hago el intento, hacemos el intento, pero al eterno tonto error de decir haiga en lugar de haya los estudiantes dicen que ellos van a hablar como se les de la puta gana. 

Yo ahora estoy del lado de los que trabajan de profesores, pero estuve también del lado de los que les echaban la culpa de todo y sí, tampoco voy a decir que no, podría hacer mucho mejor las cosas, podría ser más efectivo el sistema de enseñanza que se les ofrece a los niños y adolescentes, pero sé que aún haciendo eso, el panorama es negativo, aunque no para los jóvenes hijos de la elite o de los millonarios, esos no, esos pueden ser torpe y nadie los va desheredar por eso, pero estos pelaos, los que no tienen nada, lo que seguro no lo podrán tener, los que no consideran importante valorar el arte porque tienen agotada la curiosidad y la sensibilidad, esos qué esperan de está vida que a duras penas da una que otra satisfacción solo en el que goce estético que el arte ofrece. Nos quedamos siendo básicos y primitivos, esos nos gusta, eso nos funciona bien, a ellos y a mí. 

Diario de campo para un segundo periodo - 5 de junio del 2024

Me compré un café que me dice el estudiante es de calidad, según él, es tipo exportación y lo cultiva el papá y él también ayuda y aunque no tenga una etiqueta chimba o el logo de la federación de cafeteros es una grano de primera calidad, el muchacho habla con propiedad, se nota que el asunto del café le gusta y que no le da pereza aprender de conceptos específicos y formas de preparación. 

Me dice que vale 25 la libra y de inmediato me señala cuanto vale una de Juan Valdez y que es mas barato el de él y pero mucho mejor. 

Me quedé contento con mi café y ahora espero volver pronto a mi casa en Tuluá a meterme en la cocina a preparar un poquito y tomármelo sin pensar en el colegio ni en los estudiantes ni en la educación ni en el futuro de esos pelaos ni en la generación desastrosa a la que pertenezco y que a su vez engendro a esta generación rota de fanáticos de tiktok.

Diario de campo para un segundo periodo -4 de junio del 2024

Dice un estudiante que no tiene sentido celebrar el día de la bicicleta porque en la montaña no hay bicicletas y porque las bicicletas no le han aportado nada a este país. 

Obvio pregunté por Parra y Patrocinio y Niño y Botero y Bernal y Quintana y Rigo y Cochise y todos esos grandes deportistas que desde los ochenta han estado metidos en las carreras extranjeras poniendo a sonar el nombre de Colombia durante la transmisión internacional de cada etapa; quise saber dónde queda eso de que el Colombia tenemos escarabajos y eso otro de que la movilidad limpia va a salvar el planeta del calentamiento. 

Nada de eso le importa al estudiante porque él lo que quiere es tener una moto y un carro y no le interesa dar pedal en una ciudad apestada de hubo y en una montaña menos y saber de historia del deporte no le sirve ni para atrancar puertas. 

Aunque eso no es para llenarse de esperanza y creer que los jóvenes se quieren quedar en el campo, no, no se quieren quedar, quieren estar en otra parte, pero en moto y en carro. Así funciona la vuelta, porque una cosas es celebrar días y otra hablar de aspiraciones y otra de como lograr las aspiraciones si querer estudiar. 

Vale huevo el bachillerato, todos sabemos que sirve para poco pero, la universidad, esas es la que me pone a pensar, porque, no quieren ir a la universidad, eso es respetable, se pueden formar en carreras técnicas para el trabajo, cosa que tampoco les interesa mucho. Uno que otro quiere hacer una carrera, esa parte me parece todavía más triste, porque uno sabe, al evaluarlos, que no van a pasar del primer semestre, como digo, es raro esto de estar constantemente jugando a apagarnos la fe.  


Diario de campo para un segundo periodo -30 mayo del 2024

Llega el momento de posar de ocupado y decir que no he podido actualizar en diario porque estoy muy ocupado, porque el trabajo no me deja avanzar con esta actividad, con este pase de salida a la ilusión, con esta forma de lucha constante por el cumplimiento de mis compromisos con la escritura de algo, cualquier cosa. 

La oportunidad soñada de lucirme, de por fin ser lamparoso como mis conocidos cercanos que siempre me han señalado de desocupado porque le hago el quite por gusto a esa excusa tonta de no tener tiempo. porque todo el mundo sabe que uno saca tiempo para todo si quiere y le provoca. 

Nos dijeron en secretaría de educación que los planes de área de la institución están malos y que los tenemos que arreglar y que hace falta mucho y que somos vagos y no conocernos nuestras áreas y que prácticamente estamos perdidos, según me dicen los que saben, ninguna novedad, porque eso es lo que le dicen a todos los profesores de todas las instituciones del municipio y que por eso muchos andamos dizque ajustando planes de área, aunque Instagram este lleno de profesores mostrando fotografías de sus planes personales divertidos de puente festivo. 

Pero me pongo al día con el diario porque pienso en los lectores, en todas esas decenas de miles de personas que a diario vienen a este sitio urgidos de refugio y necesitados de saber como viene funcionando le proyecto de escritura y cuáles son las novedades en la montaña. Cabe decir que las novedades son ninguna, no ha pasado nada notable o de destacar, esto sigue siendo el reino de la desesperanza y del hastió y de la rendición, acá seguimos apagando la fe, de la ruralidad para el mundo diciéndole no al futuro. 

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...