Chucho
animaba a Amparo todos los días para que se dedicara de nuevo a editar novelas
y dejara su trabajo en la emisora. Chucho creía en el talento de Amparo para la
edición. Es más usted lo que debe hacer es abrir su propia editorial un negocio
pequeño independiente que le apueste a un mercado distinto al de las
editoriales gigantes, le decía Chucho. Amparo se reía porque Chucho siempre
estaba planeando proyectos que tenían más de ganas y sueños que de probabilidades
de terminar en algo. Con los cambios que dio la vida Amparo empezó a considerar
la idea de Chucho y abrir su propio negocio con la plata que consiguiera de
la venta de la casa que habían dejado sus papás. Eso me contó ella la última vez
que nos vimos antes de que Chucho y yo nos fuéramos. No me despedí no nos
despedimos de nadie aunque tampoco es que hubiera de quién.
lunes, 18 de julio de 2016
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