martes, 5 de julio de 2016

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La casa de James se quedó vacía una semana después de que él se fuera a las montañas de donde venía. Amparo se Marchó a la casa que le habían heredado sus padres y que llevaba un tiempo sola porque el arriendo les parecía muy alto a los antiguos inquilinos. Chucho nunca quiso vivir en esa casa porque la idea de formar un hogar en un lugar donde antes había muerto alguien a quien conocía lo llenaba de pavor. Amparo no le veía problema a eso pero entendía la superstición de Chucho. La casa en la que vivía Chucho la había comprado él con el dinero que tenía ahorrado desde muy joven y que había sabido invertir en buenos negocios. Amparo dejo todas sus cosas empacadas y durmió en un mueble en la sala, no pensaba quedarse mucho allí. Después de la mudanza lo que siguió fue el uso de la sesión de clasificados del noticiero donde trabaja para poner un anuncio de venta. En ese momento Amparo no tenía claro lo que pasaría después, no sabía si quería quedarse en la ciudad o irse lejos.

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