Yo sé que usted no
entiende lo que le voy a decir pero a mí desde niño me persigue un nombre y no
le voy a decir cual nombre todavía, lo que quiero que entienda es que de verdad
ese nombre me persigue y no es el mío, así como se lo digo creerá que es el
mío, pero no, no es. Me persigue un nombre de una mujer, el nombre que le digo
era el de mi abuela. Así se llama también… pida, pida más empanadas que lo veo
como aburrido y échele ají que es bien rico. Bueno como le digo, así se llamaba
mi abuela, luego una muchacha del colegio que me importó mucho también se
llamaba así, y luego en la universidad otras dos se llamaban igual o sea la mayoría
de las mujeres con las que me he relacionado se llaman igual que mi abuela, es
más, con decirle que trabajé un tiempo en una panadería y también se llamaba
así. No son ganas de joder, la verdad es que a mí ese nombre me persigue.
Espere no se vaya que ya casi le digo lo que le quiero decir, espere, lo que
pasa es que mi abuela se llamaba como se llama su mamá y pues que su mamá y yo
nos vamos a vivir juntos mijo, no le parece muy bueno. Espere espere no se
ponga así, no coma más ají que le está haciendo daño, vea no se empute que es
verdad ese nombre me persigue no es culpa de su mamá ni mía, venga mijo, venga,
no me deje hablando sólo.
jueves, 23 de junio de 2016
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