No
hay tanta gente en la entrada del teatro. El regreso de Los tomadores de
aguardiente prometía una desbordada reacción del público que no ocurrio. Las canciones suenan bien,
ellos las tocan con cariño y en medio de la borrachera son pocos los errores
cometidos. La gente canta también. El trio llevaba más de diez años sin tocar,
el precio del licor acabó con el grupo y la rebaja en los impuestos liderada
por un presidente alcohólico permitió el reencuentro. Tomar mucho vuelve a ser
un plan de vida para los músicos. En el concierto anuncian nuevo disco con
colaboraciones del mejor fan, el presidente.
martes, 21 de junio de 2016
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Fragmentos 2
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