Es
que usted se mete con unas locas que yo no sé dónde las consigue, le dijo la
señora al esposo recriminando sus pésimas decisiones a la hora de alquilar el
apartamento del primer piso, que siempre les genera pérdidas y molestias. Una dejó
al marido dizque porque no salía de fiestas y no tomaba y le gustaba trabajar. Luego
tocó llamar a la familia de ese muchacho para que se lo llevaran porque se
encerró a llorar todo el día. Otra que dizque la asustaban y cuando uno menos
pensaba se tiraba a la calle a gritar que porque acaba de ver cosas horribles,
al final se fue pero no pagó unas ventanas que rompió en uno de los ataques de
miedo. La otra la más reciente resultó adicta al aseo y no paraba de lavar y
lavar todo el día cualquier rincón de apartamento hasta vinieron los de la
empresa de agua que porque había daños, esa hablaba con el perro todo el día y
hasta grosera era, yo no sé cómo se la aguantaba el esposo. Y esos por nombrar
esas tres no más. Usted no tiene ojo para alquilar eso, déjeme a mí a ver si yo
consigo alguien bueno, dijo la señora mientas cambiaban las chapas de la puerta
porque hasta las llaves las habían botado.
sábado, 4 de junio de 2016
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