sábado, 4 de junio de 2016

Alquilar




Es que usted se mete con unas locas que yo no sé dónde las consigue, le dijo la señora al esposo recriminando sus pésimas decisiones a la hora de alquilar el apartamento del primer piso, que siempre les genera pérdidas y molestias. Una dejó al marido dizque porque no salía de fiestas y no tomaba y le gustaba trabajar. Luego tocó llamar a la familia de ese muchacho para que se lo llevaran porque se encerró a llorar todo el día. Otra que dizque la asustaban y cuando uno menos pensaba se tiraba a la calle a gritar que porque acaba de ver cosas horribles, al final se fue pero no pagó unas ventanas que rompió en uno de los ataques de miedo. La otra la más reciente resultó adicta al aseo y no paraba de lavar y lavar todo el día cualquier rincón de apartamento hasta vinieron los de la empresa de agua que porque había daños, esa hablaba con el perro todo el día y hasta grosera era, yo no sé cómo se la aguantaba el esposo. Y esos por nombrar esas tres no más. Usted no tiene ojo para alquilar eso, déjeme a mí a ver si yo consigo alguien bueno, dijo la señora mientas cambiaban las chapas de la puerta porque hasta las llaves las habían botado. 
 

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