miércoles, 21 de junio de 2023

Ocurrencia #106 - de 100

Le hizo falta cantar en una banda de punk

gritar enloquecido desde un escenario 

mandando al mundo a comer mierda 

aplaudido por otros frustrados y aporreados y dañados 

por la vida y los divorcios de sus papitos cuando eran niños.

Tenía que haber sido eso, vomitar el odio 

desbordar en rabia 

como no fue así y en lugar de cantante fue DJ

lo que sucedió fue el baile 

y la fiesta local con volumen hiriente. 

Así una cosa llevó a la otra y terminó 

promocionando estilos de vida espirituales 

con enseñanzas orientales malentendidas

en occidente y en el pueblo de indios donde 

nació. 

Ya van 30 años y sigue el malestar y la angustia

y la lucha por sentirse bien

ignorando a la ciencia porque todo es verdad

menos el sicoanálisis o la terapia

porque su dolor no está hecho para ser conocido 

solo por uno 

si no por todos 

todos pueden aprender 

de él y gritar que si se puede aunque 

no se pueda. 




 



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