El
tío Arturo dejó de dormir y hasta de comer. Las deudas me van a matar, decía el
tío tomando bebida de manzanilla en leche caliente. Él tenía una vaca lechera muy buena,
24 puchas de leche diarias si la ordeñaba él y un poco menos cuando estaba
aburrida según contaba el tío. Los hijos le dijeron que podía vender la vaca y con la
plata que le dieran pagaba en el banco. El tío Arturo no sabía que si vendía la
vaca y pagaba en el banco quedaba en paz. Cuando el tío pagó lo que debía
siguió sin dormir y sin comer y tomando bebida de manzanilla en agua caliente, les decía
a sus hijos que él había hecho un negocio muy malo, vendí la vaca y quedé en
paz con el banco pero quedé sin vaca.
martes, 2 de mayo de 2017
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