martes, 2 de mayo de 2017

La vaca del tío Arturo


El tío Arturo dejó de dormir y hasta de comer. Las deudas me van a matar, decía el tío tomando bebida de manzanilla en leche caliente. Él tenía una vaca lechera muy buena, 24 puchas de leche diarias si la ordeñaba él y un poco menos cuando estaba aburrida según contaba el tío. Los hijos le dijeron que podía vender la vaca y con la plata que le dieran pagaba en el banco. El tío Arturo no sabía que si vendía la vaca y pagaba en el banco quedaba en paz. Cuando el tío pagó lo que debía siguió sin dormir y sin comer y tomando bebida de manzanilla en agua caliente, les decía a sus hijos que él había hecho un negocio muy malo, vendí la vaca y quedé en paz con el banco pero quedé sin vaca.


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