Orlando
pasó tres días perdido en el monte y asegura que los guatines lo salvaron, que sin ellos no hubiera sabido cómo volver, los
vio salir de entre los matorrales, pequeños he indiferentes a su presencia. Caminó
tras ellos y entre caída y caída por la inestabilidad del terreno encontró el río. Nunca son unos pocos y no
son menos sólo porque no se noten y están ahí aunque yo pase semanas sin
recordarlos. Orlando dice eso cada que se interna en lo más espeso de la
montaña buscando a los guatines. Le dicen que ya no queda ninguno, que los
cazaron todos. También le dicen que él seguro se soñó viendo animales porque
los guatines eran ariscos. Orlando no sabe que el mismo día que él volvió a casa
los guatines desaparecieron, se fueron lejos. No sabe que fue el último en verlos
y tal vez nunca sepa cómo su presencia contribuyó con esa partida.
miércoles, 10 de mayo de 2017
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