El
tío Arturo dejó de dormir y hasta de comer. Las deudas me van a matar, decía el
tío tomando bebida de manzanilla en leche caliente. Él tenía una vaca lechera muy buena,
24 puchas de leche diarias si la ordeñaba él y un poco menos cuando estaba
aburrida según contaba el tío. Los hijos le dijeron que podía vender la vaca y con la
plata que le dieran pagaba en el banco. El tío Arturo no sabía que si vendía la
vaca y pagaba en el banco quedaba en paz. Cuando el tío pagó lo que debía
siguió sin dormir y sin comer y tomando bebida de manzanilla en agua caliente, les decía
a sus hijos que él había hecho un negocio muy malo, vendí la vaca y quedé en
paz con el banco pero quedé sin vaca.
martes, 2 de mayo de 2017
domingo, 30 de abril de 2017
Joyero
Me
quedé en la acera al lado de la moto con el casco en la mano, Ana cruzó la
calle y esperó su turno para usar el cajero. Mire las camisas exhibidas en la
vitrina del almacén que estaba al lado de la moto mientras esperaba. Un poco
más atrás un señor también esperaba en su moto a un muchacho que usaría el
cajero después de Ana, tenía el casco puesto y no se bajaba de la moto.A
su lado había un local de puertas blancas cerradas en las que se leía grande
“joyería Jaramillo” arriba de la puerta un letrero de los que alumbra decía
lo mismo.
El señor tenía la vista puesta en su celular cuando se le arrimó un
tipo flaco y bigotudo que le preguntó si esperaba al joyero, por la calle
pasaban pocos carros en ese momento, el señor miró a quién le hablaba y antes
de responder guardó el celular. Le dijo que no, que estaba esperando a su hijo.
Es que el joyero no abrió hoy porque se mató, cómo le parece eso, y estaba
joven, dizque tomó cianuro, cómo es de bravo eso que le destroza a uno todo por
dentro. El señor en la moto le dijo que sí que muy horrible en un tono
cortante, no le interesaba la noticia o ya la conocía. El flaco le dijo que lo estaban velando en San Agustín y luego siguió caminando.
Ana me preguntó si se
había demorado y le dije que no, se montó en la moto y la encendió, me puse el
casco y me monté, las piernas me quedaban cortas. Ana
me dijo que a todo el mundo le causaba dificultad montarse y yo le dije que no todos
éramos grandes como ella. pensé en contarle lo del joyero pero se me pasó.
viernes, 28 de abril de 2017
Libro
Ángel
rechazó las tres propuestas de portada que le entregaron los diseñadores,
estaba buscando otra cosa. La primera propuesta era una ilustración en la que
un hombre con el torso desnudo y el rostro borroso salía de entre las llamas. La
segunda propuesta era una fotografía de una vieja edificación en llamas que
parecía ser un castillo. La tercera propuesta era una ilustración del ave
fénix. Los diseñadores le preguntaron a Ángel si le disgustaba el fuego, si le
parecía que se había excedido con las llamas, sí lo que quería era algo más
sombrío. Ángel les dijo que estaba esperando algo más personal. Los diseñadores
que no había sido capaces de terminar de leer el libro, acostumbrados a lidiar
con los caprichos de los clientes prestaron atención a las sugerencias de Ángel.
La portada final del libro autopublicado era la ilustración del ave fénix pero
con la fotografía de Ángel en plano medio a todo color justo al lado del fénix pero
mucho más grande que el ave despojada de toda imponencia. Ángel vio la
propuesta y los felicitó les dijo que era justo eso lo que él quería.
jueves, 27 de abril de 2017
Dulce
A
la tía josefina le gustaba mucho el dulce de auyama le gustaba prepararlo,
servirlo, compartirlo. Parecía que disfrutaba más compartirlo que comerlo y no
había visita que se fuera de su casa sin haberse comido antes una taza
considerable de dulce de auyama con leche de vaca. Acá no nos pueden faltar un
buen par de vacas lecheras, yo creo que Pina las quiere más a ellas que a mí,
decía Josué el esposo de la tía.
Por
la casa de la tía josefina pasaba mucha gente y ella le ofrecía dulce a todo el
que llegaba, un día le sirvió dulce a un estudiante de agronomía que estaba
haciendo su semestre de práctica en las veredas del municipio con el comité de
cafeteros, el muchacho se llamaba Jaime Andrés y ese día iba con una compañera
que le dejó servido el dulce a la tía porque dizque no le gustaba la auyama.
Jaime Andrés se lo comió todo y se despidió agradecido de Josefina que le
respondió entre dientes mirando muy mal a la muchacha.
Jaime
Andrés volvió arrimar la casa de la tía josefina esa semana y las dos que
siguieron y Pina era amable con él pero no le ofrecía dulce, a cambio le
ofrecía agua panela. Jaime veía a otra gente llegar y sentarse en el corredor a
comer dulce y se antojaba, más cuando lo estaba acosando el hambre pero igual
no le ofrecían.
Recorriendo
unos tajos mejorados que habían trazado juntos porque según Jaime Andrés el
café que sembraba Josué quedaba muy separado y desperdiciaba espacio y perdida
utilidades el muchacho se animó a preguntarle a Josué si él sabía porque doña
Josefina estaba disgustada y ya no le ofrecía dulce de auyama. A Josué la
pregunta la causó gracia y riendo le dijo que a Pina no se le podía dejar
servido el dulce nunca. Jaime Andrés le dijo que al él le había encantado que
se lo había comido todo. Pero su novia ni lo probó, le dijo Josué. Ella no es
mi novia, le dijo Jaime Andrés y si sigue así ni se gradúa. Lo único que yo le
digo es que a Pina no se le deja el dulce servido a mí me ha echado de la casa
dos veces por eso.
miércoles, 26 de abril de 2017
Útil
El
trabajo le llegó a la casa un jueves por la tarde después de que su odontólogo
lo llamará a pedirle ayuda para borrar de la bandeja de mensajes de Facebook
unas conversaciones que había sostenido con una de sus amantes.
Su
esposa lo había descubierto y en ese mismo momento las estaba leyendo y le
estaba llenando el celular de pantallazos con las partes más calientes de la
conversación y él necesitaba que David lo ayudara a borrar lo que ella aún no
había leído, lo que era caliente de verdad.
David
abrió el computador y escribió el correo y la contraseña que su odontólogo le dictó
y empezó a borrar sin leer, no tenían tiempo para chisme. El odontólogo le dijo
que tenía a la secretaría desde hacía diez minutos borrando conversaciones y
que no daba abasto. Él estaba atendiendo a un paciente y no lo podía dejar
esperando mientras se ponía a borrar.
Era
la primera vez que David hacia algo así, le habían pedido ayuda para botar
perros muertos, entrar a casas sin dueños a desvalijar baños, envenenar gatos,
a eso se negó porque no le gustaba trasnochar. Le habían pedido ayuda con
trasteos, eso era lo más común y hasta lo había dejado a cargo de niños
pequeños pero era la primera vez que borraba las conversaciones privadas de
alguien.
Cuando
terminó de borrar los mensajes llamó al odontólogo y le dijo que nunca se
hubiera imaginado que él lo iba a poner en esas. El odontólogo se disculpó con
David diciéndole que lo había llamado porque le tenía confianza y porque en
consultas anteriores habían hablado de temas relacionados. David le dijo al odontólogo
que cuando lo necesitara bien pudiera. El odontólogo lo recomendó entre sus
amigos y esa misma noche David estaba haciendo algo parecido para una abogada amiga de la secretaría del odontólogo. no pasa un día sin que alguien lo contacte.
martes, 25 de abril de 2017
Rechazar el hecho
El
gremio de rechazadores de hechos trabaja duro y sin descanso. Inician labores a
las seis de la mañana con aromática caliente, el tinto les alborota la acidez y
les mancha los dientes. La actividad de Fernando allí es siempre la misma,
rechazar el hecho. Tiene un teléfono a la mano y revisa los periódicos mientras
llama a los noticieros radiales y dice que es aterrador y que rechazan el
hecho. Sus compañeros hacen lo mismo. Rechazan hechos todo el día y toda la
noche. El día nacional del rechazador de hechos es el 25 de abril y los
noticieros lo celebran por lo alto. Ningún periodista radial se imagina el
horror de informar sin la existencia de los rechazadores de hechos. Muchos dicen
que gracias a los rechazadores de hechos se puede contar con una frase tan
precisa para finalizar algunas notas, "los" o "las", "ellos" o "ellas", rechazan el
hecho.
lunes, 24 de abril de 2017
Pañales
Cuando
un camión cargado de pañales queda volcado en la vía no hacen falta bebés para
que la gente se acerque al lugar del accidente y se lleve todos los paquetes que el cuerpo le permita cargar. La romería del pueblo al camión y
del camión al pueblo se puede comparar solo con la del año pasado cuando una avioneta se
cayó en un cañaduzal cercano a la salida sur. Del piloto no quedó nada, pero el
conductor del camión sí, quedó algo que se salvó cuando los pañales se
acabaron; sí hubiera sido un camión más grande lo hubieran dejado morir. Por la
noche en el parque de la plaza dos viejos toman aguardiente sentados en
paquetes de pañales. Si Dios quisiera este pueblo el camión volcado hubiera
estado cargado de brandy o ron, dijo uno. Mejor de aguardiente que el ron no me
gusta tanto le dijo el otro.
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