Felipe es
experto creando situaciones que le permitan sentirse cómodo. En las noches
calurosas de La Dorada enciende un ventilador de aspas azules empolvadas y lo
deja al pie de la cama, luego desdobla la cobija y se acuesta a dormir cubierto de pies a cabeza. Para que
la noche le brinde el descanso esperado son necesarios todos los elementos
dispuestos de ese modo. Felipe duerme solo, una novia se aburrió del ventilador
y la otra de la cobija, eso le dijeron.
miércoles, 15 de marzo de 2017
martes, 14 de marzo de 2017
Las reuniones de tíos son mejores que las de papás
En
las reuniones de tíos hay más sinceridad que en las reuniones de papás. Los tíos
dicen sin miedo y con algo de exageración lo que no quieren decir el papá o la
mamá. Yo por ejemplo en las reuniones de tíos soy el arrogante que presume de
lo cansones que son mis sobrinos, y digo ese huevón es un terremoto, ese
verraco es un huracán, es que no se lo mama nadie, no le puede devolver el libro porque los niños lo dañaron, si no viviera con mis
sobrinos leería más, y cuando digo eso evito decir que si no viviera con mis
sobrino cantaría menos. En las reuniones de tíos yo disfruto convertir en
relatos que no son atractivos y se quedan en el lánguido intento mío por ser
gracioso aprovechándome de lo que hacen ellos teniendo en cuenta que yo no hago
nada y ellos hacen mucho, y los tíos al igual que papá y mamá sabemos lo mucho
que hacen cuando nos toca limpiar los desastres.
En
las reuniones de papás y de mamás en cambio no hay nadie dándoselas de café con
leche porque el hijo le diga gorda marrana a la profesora o porque digan delante
de la visita que tienen ganas de echarse una cagada, o que hagan pataleta porque se acabaron las pilas de los juguetes, en esas reuniones entre
ellos los que se las dan de dueños de los sobrinos de uno lo que ahí es puros
cuentos aburridos de niños entrenando fútbol o de niñas inteligentes que son
excelentes en el colegio, en esas reuniones no hay adultos gordos y fracasados
o en camino al fracaso comentando los mejores capítulos de programas infantiles
que dicen ver sólo porque a los sobrinos les gusta.
Las
reuniones de tíos me gustan más que las de papás y mamás porque no hay mujeres
comentando con exactitud y sin elipsis los momentos exactos en que iniciaron
los dolores y lo traumático o no que fue el parto y lo mucho o poco que pesaron
los niños. Esas mamás no dicen con tanta frecuencias que sus hijos nacieron muy
feos pero uno de tío si lo dice y lo repite sin problema. Las reuniones de tíos
me gustan más porque incluso se dan muy poquitas veces, las reuniones son entre
papás y mamás y los tíos nos quedamos en la casa cuidando a los niños y descabezando
muñecos, deseando no ser tíos, regañando con estilo en vez de con autoridad
mientras los papás y mamás hablan entre ellos y se niegan a ver que sus hijos
se están pareciendo mucho a los tíos treintañeros y mantenidos que siguen en la
casa oyendo los ramones.
viernes, 10 de marzo de 2017
6
Cuando
uno de los vecinos de Néstor se va el administrador de Vivir Así le dice que la
visita siempre llega y que las sillas están destinadas a ser ocupadas. En ese
piso el inquilino más joven era Néstor. En todos los conjuntos cerrados y
edificios de Vivir Así la juventud es minoría, pero los jóvenes también se van.
Él no sabía si quería recibir la visita, tampoco creía de a mucho en ella, pero
seguía uniéndose al ritual, seguía sentándose a esperar en medio de sillas vacías
de patas que no se movían. Después de recoger las sillas y ponerlas en un
rincón de la habitación Néstor continuaba leyendo. En otros pisos de los edificios
se seguían yendo. No sé, sólo no aparecen más por aquí, le respondió Néstor esa mañana a la vecina nueva que se instalaba en el apartamento de al lado.
jueves, 9 de marzo de 2017
5
El
administrador de Vivir Así le dijo al alcalde cuando le otorgó el permiso para construir
los bloques de edificios y los conjuntos cerrados que el proyecto de vivienda
era tan bueno que un día todo Tulueño sin casa propia sería inquilino suyo. El
alcalde se rió porque creyó que era un chiste pero además porque era un idiota
de esos que se ríe de todo, pero el administrador hablaba enserio, él a
diferencia del alcalde sí tenía claro cuál era su trabajo. El rito de las
sillas había sido pensando antes de construir pero de eso no se habló con las
autoridades municipales. Cuando empezaron a ocupar los apartamentos y los
inquilinos acomodaban las sillas en la habitación en forma de circulo la
administración municipal tampoco vio ningún problema porque sectas nuevas había
cada día. Néstor hubiera preguntado por las sillas, por el grupo empresarial al
que pertenecía el proyecto Vivir así, hubiera querido saber por qué era requisito
para vivir ahí practicar el ritual, pero no lo hizo, no se interesó por nada
porque ya no tenía trabajo ya no era periodista del tabloide Semanal.
miércoles, 8 de marzo de 2017
4
Tres
meses después de inaugurarse el primer conjunto cerrado de Vivir Así el deseo
de los ciudadanos por ser inquilinos se propagó como una plaga. Con el precio
de los arriendos en el resto de sectores residenciales de la ciudad era comprensible que así fuera. Pero no era fácil conseguir un apartamento en esos conjuntos,
la posibilidad de ahorrar no estaba a disposición de todos. Uno de los
requisitos era vivir solo, sin mascotas; había otras exigencias pero la más
importante era esa. Hubo gente que regaló perros y gatos, tortugas y pájaros.
Néstor no tuvo necesidad de eso, su solicitud fue aprobada con prontitud. Se instaló
en un apartamento pequeño y austero como todos los otros. Se asomó a la ventana
y vio la larga fila de solicitantes, se tiró a la cama y durmió sin apagar la
luz.
martes, 7 de marzo de 2017
3
El
tabloide Semanal despidió a 20 de sus trabajadores. Cerró sus puertas en mayo
de 2015 y Néstor fue uno de esos. Cayeron las ventas, redujeron las pautas y la
competencia lo hizo mejor. Néstor quiso trabajar con el otro medio pero no fue
posible, después de decirle que buscaban gente más joven le ofrecieron cubrir
deportes y se negó, prefería cambiar de oficio que ser periodista deportivo, no
le gustaba el fútbol y lo enfermaban los comentaristas. Sin trabajo y achantado
Néstor se dedicó a vender productos por catálogo y a leer novelas de Aghata Chirstie y John le Carré antes de entrar
en el letargo de 12 horas o más del que a duras penas salía en lo que le
quedaba del día, nunca antes había dormido tanto y nunca tampoco había sentido
tanto sueño. Llevaba cuatro meses en esas cuando a su estado se sumó la necesidad
de buscar donde vivir, lo echaron del edifico por no pagar. Así fue como Néstor
llegó a Vivir Así. Era el arriendo más bajo de la ciudad y lo único que había
que hacer era comprometerse con el ritual de la esperanza. “porque lo bueno
llega si sabemos esperar” decía del administrador del lugar.
lunes, 6 de marzo de 2017
2
“No
hay marca por buena que sea que no tenga en su haber un producto que vendió
menos de lo esperado. En el caso de Gato Plásticos S.A. el fracaso fue un balde
muy ligero que se doblaba con el peso, su salida al mercado coincidió con los
meses del corte, temporada en la que la gente debía cargar agua desde los
parques públicos donde estaban los carros de bomberos hasta sus casas. El constante
trajinar dejó rápidamente en evidencia las deficiencias de los baldes que se
quedaron arrumados en las bodegas. Por fortuna para la empresa las sillas marca
Gato son muy apetecidas por los compradores y se venden cantidades sin que haga
falta ningún tipo de publicidad. Los compradores mayoristas son los directores
de edificios y conjuntos cerrados Vivir así. En dichos lugares cada inquilino
tiene derecho a más de diez sillas, suma que va acompañada por varios de los
baldes ligeros que Gato Plásticos obsequia a sus mejores clientes. No hay marca
que se considere buena donde un producto no cubra las perdías que deja otro”. Aparte
de “la vida en burrito de parque de las empresas tulueñas de esta década” artículo
de Néstor Tirado en el tabloide semanal.
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