Le dije en la mañana a los estudiantes de grado séptimo que iba a escribir un diario durante el segundo periodo escolar que comenzó justo hoy. Tenía en la mano un marañón cuando lo dije, en ese momento, a eso de las ocho de la mañana, esa fruta era un marañón y lo que yo iba a escribir era un diario, a esta hora ese marañón ya no lo es porque uno de los profesores me dijo que es otra fruta y me dio el nombre y lo olvidé, ahora tampoco sé sí esto pueda ser un diario, ya veremos si cumplo con el compromiso y consigo escribir un día tras otro, si lo consigo, supongo que no importarán los temas comentados, y esto por puro ejercicio de repetición será un diario, así como con el marañón que aunque no sea un marañón sigue siendo un regalo, una fruta que me regaló un estudiante, y la intención sigue ahí, un estudiante que comparte lo que tiene y le gusta con un tonto que sostiene un marcador y busca acercarlo a uno que otro conocimiento, un aparecido que es su profesor.
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