La particularidad de este martes 30 de abril está justo en que el miércoles 1 de mayo es festivo. No importa que el 30 de abril sea el día del niño y el 1 de mayo sea el día mundial del trabajo. Lo importante es que el miércoles es festivo y eso lo ambienta todo, por eso esta tarde se siente como de viernes, porque mañana nadie viene. Es como un día se comiera al otro, un día caníbal. Estar aquí para ver como el futuro salva al presente.
Aunque siempre me han hablado de la importancia del sindicato de maestros y de su poder de convocatoria y de su impacto y su alcance, de su actividad constante y de su compromiso con el autodenominado primer gobierno de izquierda en el país, ninguno de mis compañeros maestros me habló de su deseo de salir a marchar este primero de mayo, ninguno me expresó las ganas de sacrificar el día festivo ejerciendo la democracia en las calles.
En mi caso tampoco voy a marchar y aunque sea festivo ni siquiera voy a bajar a Tuluá, me voy a quedar entre las montañas durmiendo y viendo películas argentinas porque en épocas de internet ningún monte es monte si hay conexión a plataformas audiovisuales.
Lo correcto para hacerle justicia a este día que genera emoción solo porque el que le sigue es festivo es hablar de él, el cielo está oscuro y la lluvia amenaza, en la cocina se acabó el gas y los estudiantes almorzaron tarde, la celebración del día del niño quedó aplazada para el viernes, el partido de la liga de campeones suena en la radio y aunque de Alemania lo único que tengo es la manilla que me salió en un paquete de papitas de pollo durante el mundial de 2018, prefiero que gane el Bayern o que pierda el Real Madrid, almorcé sancocho con unas yucas muy buenas, lo otro es que hoy es el día internacional del jazz y a mí me gusta oír a Chick Corea y a Herbie Hancock y a John McLaughlin y a Wes Montgomery, podría seguir nombrando músicos geniales, pero no quiero presumir, aunque obvio quería presumir.
Para el final deje lo más importante del 30 de abril y no tiene nada que ver con el colegio ni con dar clases ni llenar formatos de asistencia o de registro de horas extras, lo más importante es que el 30 de abril cumple años Ana de Armas, semanalmente veo fotos de Ana de Armas para recuperar el aliento y las ganas de seguir vivo, aunque sea para verla en otra película, también me pregunto a que se dedicará Ana de Armas un primero de mayo será que sale a marchar, será que duerme hasta tarde y ve películas, quién sabe, lo cierto es que mañana es el quinto mes del año y es festivo.