martes, 1 de mayo de 2018

Marcos


Ella empezó a decir que tenía frío. Lo dijo una vez y cruzó los brazos acariciándose con velocidad los hombros pero sin perder la delicadeza que al parecer era la más interesada en quedarse hasta esa hora en el restaurante. Marcos notó que la muchacha quería su saco cuando por tercera vez le dijo que estaba haciendo mucho frío repitiendo el mismo movimiento con los brazos. Acá es donde deberíamos recrear ese lugar común de las películas en el que el hombre se quita la chaqueta y se la entrega a la mujer en un gesto de protección que su brío es incapaz de perdonar. Marcos le dijo eso a ella muy serio, no había estado tan serio durante la comida ni  en la conversación con los diputados. Ella le sonrió como esperando a que Marcos materializara las palabras que acaba de pronunciar, pero Marcos no se quitó el sacó. Si acá estuviéramos haciendo una película yo le prestaría la chaqueta pero viendo que no es así y que de verdad está haciendo frío mejor me quedó admirando su capacidad para tolerar las bajas temperaturas. 

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