jueves, 23 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -23 mayo del 2024

Me niego a buscar estudiantes. Creo que, aunque sea un baboso que están apenas comenzando en esto de dar clases y pasarse el día completo en un colegio acompañado de estudiantes adolescentes que se comportan de la misma manera que me comporté yo a sus edades, no me corresponder buscar a nadie. 

Claro que es bien sabido por los bien pensantes de este gremio que la experiencia de aprendizaje enseñanza es bidireccional, no tengo nada en contra de eso, sin embargo sigo creyendo que si preparo la clase, soy puntual, integro diferentes recursos o insumos para el aprendizaje y voy del video al audio y a la lectura y a la redacción y el ejercicio y además le sumo la explicación paciente, el problema o la interrupción en esa relación bidireccional ya no depende de mí. 

Yo entro al salón de clases con el computador y unas cuantas copias de material para la clase y la novela que esté leyendo durante esta semana, busco el escritorio y dejó mis cosas y me siento.

Doy la clase a quienes estén ahí, si en ese salón no hay nadie no me voy a andar el colegio buscándolos, nada de eso, el que no entra no se obliga, si no tiene ganas no las tiene y ganas no se le dan a nadie. 

Si la teoría dice que los estudiantes pueden construir su propio conocimiento entonces también pueden saber a que horas y con quien tiene clase. Eso creo yo, supongo que deben funcionar de otro modo. No sé, igual no voy a buscar a nadie.

Lo comento porque hoy entre al salón de grado Once y estaba vació. Los estudiantes andaban en otro lado y como ya dije que no busco a nadie.  Lo que hice fue sentarme a leer y a escribir este diario y a cumplir el tiempo hasta que terminara la hora.

Una compañera habla de la desmotivación de los muchachos y me gusta como ella usa la palabra, lo hace en serio, cree en eso, en que a los chicos le falta motivación. A mí me gustaría creerlo, pero no puedo, yo creo que los muchachos son perezosos, que son insensibles y que perdieron la curiosidad, luego creo también que mi generación le hizo un daño enorme al mundo trayendo niños al mundo, estos tipos y tipas que nacimos después de los ochenta no debimos tener hijos.

Hablo en plural porque me refiero a la generación, pero no niego que si pasados los veinte años me hubiera dado por tener un hijo, ese muchacho sería igual a estos estudiantes con los que comparto a diario, no ganaron las redes sociales, nos ganó la velocidad del internet, nos ganó la ansiedad y la culpa, gente vencida criando muchachos que van al colegio dizque  los inspire un docente que siente la misma derrota que no asumen sus padres.

Si los muchachos hubieran entrado a clase hubiera escrito algo muy distinto, o eso creo, aunque lo importante es que aproveche el tiempo para escribir y ellos seguro aprovecharon la hora para perderla y para eso es también el tiempo, para dejarlo ir, ya vendrá luego el arrepentimiento, pero como digo, vendrá, para eso hace falta un poco más.

miércoles, 22 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -22 mayo del 2024

Me parece que hay una gran diferencia entre el anónimo y el seudónimo. El que escribe bajo seudónimo no quiere dar a conocer su nombre real, pero quiere que sepan que fue él quien escribió. Cuida su identidad asumiendo un nuevo nombre.


En el caso del que escribe bajo anónimo, ese sujeto o persona busca que no sepan que fue él, escribe pero no responder por lo que escribió, no quieren que sepan que fue él, tal vez algo de cobardía hay en el anónimo, cierta falta de agallas, aunque en este país que es violento desde siempre, terminan diciendo que el anonimato como la capucha está justificado porque lo que peligra es la vida. 


En mi caso con este diario, no he dicho mi nombre, pero está claro que lo escribe un señor que trabaja de profesor, he hablado del área a mi cargo, pero sobre todo he mencionado el nombre y la ubicación del dichoso colegio, más que un anónimo lo que vengo a ser es un señor con un diario que todavía no se ha identificado, pero como este diario está escrito por un pretensioso que asegura que cualquier cosa puede ser publicada, la usencia de mi nombre tiene más que ver con mi propuesta de lo que considero a veces literatura. 


Dicho lo anterior paso a lo que importa y es que una persona actuando de forma anónima escribió una queja que dirigió a secretaría de educación y en la que acusó a un par de profesoras.


No soy muy avezado en esto del tejemaneje administrativo porque supongo que ya lo dije antes, y si no lo dije pues lo digo ahora, yo estoy recién metido en esto de trabajar de profesor y soy nuevo en esto de pasar horas en un colegio como una autoridad ignorada que más o menos es lo que viene a ser un profesor; un pobre tipo que desea que unos pelaos que no quieren aprender aprendan y que a su disposición tiene la ridícula herramienta de la calificación para ejercer presión en unos pelaos a los que tampoco les importan las calificaciones. 


Me desvió un poco de lo que intento decir, ofrezco disculpas, aunque desprovistas de toda sinceridad porque eso es justo lo que estoy buscando con la entrada de hoy, darle largas, ensayar la digresión. 


Retomo, aunque me falta aprender mucho puedo entender sin ser experto que la persona anónima que se quejó de las profesoras se saltó todo el procedimiento al que en esto de la burocracia le llaman conducto regular, la inconformidad de la persona anónima debió ser expresada primero en el colegio y conversada con las profesoras implicadas y la rectora, pero supongo que el problema ahí radicaba en que la persona anónima al llegar al colegio a quejarse se hubiera puesto en evidencia, uno no puede ser anónimo en persona, podría cubrirse el rostro, pero luego queda la voz que se puede reconocer con facilidad en una comunidad tan pequeña como esta. 


El problema de la persona anónima es que según lo escrito en su queja las profesoras faltan mucho y enseñan poco y son muy regañonas y también cuidan perros que no tendría por qué cuidar, porque tampoco sé si ya lo dije, pero si no lo hice entonces lo digo de una vez, esta vereda está podrida en perros sin dueño que por puro instinto de perros saben que tal vez en el colegio alguien les pueda dar comida. 


Y si, ahí entre todos, unos más que otros, algo de comer le damos a los perros, lo otro sería que hagamos una vaca entre todos los que habitamos la vereda para matarlos a todo, pero ese sería un entretenido dilema ético para la educación pública: inspiramos experiencias de aprendizaje que valoren y cuiden la vida de todos los seres sintientes o por el contrario dirigimos esas experiencias de aprendizaje hacía la eliminación de todo lo que nos resulte molesto, diferente o pequeño, en últimas enseñamos a matar.  No sé, supongo que no vamos a llegar a eso.


Sucedió eso y todo maluco porque el clima laboral se va al caño y la tensión a la que yo llamo calma chicha queda ahí haciendo su mella silenciosa. Y listo eso fue lo que hubo para hoy, vamos a ver que puedo traer para mañana. 


martes, 21 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -21 mayo del 2024

Varios estudiantes comenzaron hoy con un curso sobre cría de pollos de engorde. Una instructora del Sena vino desde Tuluá para darles la inducción. Se reunieron en la biblioteca del colegio que es al mismo tiempo, biblioteca, sala de profesores, aula máxima y bodega. Me gustaría decir que los estudiantes se mostraron animados y receptivos, que participaron y compartieron sus impresiones sobre el mercado avícola, pero no, no puedo decir algo así sin estar por completo incurriendo en la ficción y en la novela. 

Me impresionó saber que los pollos se deshidratan con facilidad, eso lo oí justo en la biblioteca cuando entré a sacar un libro que me hacía falta para mi clase con grado sexto. Según la instructora, un pollo después de 15 minutos de deshidratación empieza a perder peso y en dos horas sin tomar agua puede perder el peso ganado en dos días, luego, dijo lapidaría, es mejor que pongan a sus pollos a aguantar hambre, pero que nunca les falte el agua. Me impresionó saber que nunca en todos mis años de vida se me ocurrió pensar en la hidratación de un pollo. 

No sé si los estudiantes se habrán impresionado, seguro no, cuando uno es adolescente los datos que le pueden resultar estimulantes suele ser muy diferentes. El sueldo de un futbolista o la letra de una canción de reguetón, cosas así, por ejemplo una estudiante me dijo que me aprendiera el siguiente trozo de una canción que a ella le gusta: 

"Ella es mi prepago
Y a punta de chimbo yo le pago
En la cara mi leche le derramo (Prrrrr)
Ese culo se lo mamo
Creo que siento que la amo"

Y pues que puedo decir, no hizo falta que me repitiera la parte dos veces, las bobadas así se aprenden rápido, la pelada cree que una letra así debe ser disruptiva o escandalosa y que devoción tiene uno por el escandalo y la irreverencia en la adolescencia, en este caso si a algún adulto le da por decir que esa canción es denigrante y vulgar oír la canción tiene todavía más sentido; le conté a la estudiante que dentro del metal, la música que yo oigo, hay un subgénero que se llama grindcore y que a su vez ese tiene una variante o subcategoría que se conoce como pornogrind y que al lado de las letras del pornogrind la letra de esa canción que le gustaba no llegaba ni a canción de cuna. 

Sí, a veces me las doy de lamparoso con esos muchachos, porque la chimba, pues, tampoco me voy a quedar atrás, que me haga falta cocimiento duro, pero calle y datos idiotas nunca. 


lunes, 20 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -20 mayo del 2024

Bien, a esta altura del mes hagamos un pequeño resumen para que sintamos que todos estamos en sintonía. Esto es un diario, lo escribe un señor que trabaja de profesor en la zona rural, en una vereda de la alta montaña de Tuluá a la que se llega después de andar más de dos horas atravesando trochas. 

La última vez que escribí en el tal diario fuel el 15 de mayo, el día que celebraban el día del maestro, un miércoles y luego nos fuimos de días libres el jueves y el viernes y el sábado y el domingo y hoy es lunes otra vez, un 20 de mayo que es el día mundial de las abejas, día que dejamos pasar sin celebrar, no sé por qué razón. 

Lo cierto es que todos sabemos que las abejas son fundamentales para garantizar la vida en la tierra, polinizan y hacen posible la reproducción de las plantas, además, según un dato que oí en la radio, sin las abejas cerca del 33% de los alimentos del mundo desaparecerían, ahora que eso sea cierto o no, yo no lo sé, el tal diario no está pensando para hacerse responsable de lo que es cierto, solo sirve para comunicar que eso oí yo. 

A mí me gusta la miel y me gusta saber que aunque viejo todavía no me he encontrado con ninguna persona que se atreva a decirme que la miel le parece fea o no le gusta. Hoy por ejemplo me dijeron que estudiar es un fastidio, que aprender es una mierda, que la constitución es mera mierda, pero ninguno de esos estudiantes me dijo que la miel le desagrade. 

miércoles, 15 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -15 mayo del 2024

Es día del profesor y antes de estar metido en esto de trabajar de profesor me parecía que no existe gremio más sobreactuado y tremendista y autocomplaciente que el de los profesores. Celebran su día compartiendo en redes sociales imágenes con textos melosos de mierda en los que se coronan de héroes imprescindibles de la sociedad y salvadores del futuro y constructores de la transformación de la sociedad, todo eso una pura exageración, una mentira, un moco mal limpiado. Ahora que ya estoy metido en esto, sigo creyendo lo mismo. Mi idea de lo que es ético me obliga a ejercer cualquier labor o actividad con honestidad y dentro de lo que el protocolo o la norma indica, tanto si me dedico a lavar cocheras como si lo que hago es hablarle de Simón Bolívar y de Santander a unos estudiantes que lo único que quieren es estar detrás de un árbol metiéndose mano. Yo no soy ningún héroe, no quiero transformar el mundo ni mejorar el futuro, quiero hacer mi trabajo como se debe, sin robarle un peso a nadie y sin fallarme a mí. Tampoco se trata de pasión, porque lo que menos me genera pasión es el trabajo, con pasión, escribo y leo, pero por eso no me celebran un día, por eso no me dan dos días libres, porque además de andar alardeando patrañas hay dos días libres, no uno, dos, a qué otro profesional del país le regalan dos días por hacer lo que le corresponde hacer, no sé. Tampoco es que esté diciendo que quiero trabajar, ya dije que no me apasiona eso, cualquier día libre es bien recibido, solo digo que hace falta mermarle al relato de mártires, de mal pagos, de víctimas del gobierno. 

Como adenda destaco la actitud de los estudiantes que muy consecuentes, con su único propósito de estar en el colegio, por la comida y el descanso, se negaron a estar deseándoles feliz día a los profesores, aunque acá debo ser más puntual, se negaron a decirme a mí, feliz día del profesor, aparte de un par de niñas el resto de los estudiantes omitió ese detalle y yo los respeto por eso. No me gusta el día del profesor, así como no me gusta cumplir años, ni me gusta el Día de la Madre, en este caso que ese desinterés por todo lo que tenga que ver con el colegio les impidiera desearme un feliz día me hizo Feliz y ellos y yo podemos celebrar esa felicidad con un jueves y un viernes en el que no nos veremos las caras ni nos oiremos las voces ni perderemos el tiempo los unos con los otros.



Diario de campo para un segundo periodo -14 mayo del 2024

Martes 14 de mayo, la única persona que se acuerda de leer estas publicaciones mostró cierta preocupación por la continuidad de este diario, qué como así que solo de lunes a viernes, qué dónde quedaban el sábado y domingo, a ella le dije lo que voy a poner por escrito en este momento, todo por una razón simple, hoy fue un día aburrido, los estudiantes anduvieron con la misma desidia que los caracteriza, el día estuvo lluvioso, hizo frío, me dolió la cintura porque la carretera para llegar al colegio, que es tremendo camino de herradura hace que el carro brinque así como brincan los carros en los caminos de herradura. Está claro, eso sí, que comenzar la semana en martes es mucho mejor que comenzarla en lunes, pero a veces esos fines de semana con puente festivo no resultan como uno los imagina y esa tristeza o esa desilusión de ese fin de semana ido inevitablemente termina haciendo eco en la semana laboral que comienza, pero tampoco voy a hablar de esa otra capa de mi vida que puede resultar más íntima porque este es un diario de colegio. En fin, que lo que le dije a mi lectora fue que como este es justo un diario escrito por un tipo que trabaja de profesor lo lógico es que los días escritos correspondan a los días hábiles de trabajo, porque todos sabemos que los profesores no regalan ni un minuto y mucho menos un día completo, por esa razón no sería un ejercicio apegado a la realidad si me dedicara a escribir los fines de semana y festivos. 


viernes, 10 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -10 mayo del 2024

 

Teniendo en cuenta que es viernes y que pocos quieren hacer algo y que está ahí el puente festivo respirando en la nuca y que varios profesores pidieron permiso para quedarse en Tuluá haciendo sus vueltas personales, terminamos usando un par de horas del día de clases para ver una película. 

Cualquiera creería que los adolescentes les gusta ver películas, o bueno, cualquiera no, eso creía yo porque como a mí siempre me gustó ver películas, pensé que a los otros también. 

Para mi sorpresa deslumbró por acá en medio del monte que a estos pelaos no les gusta ver pelís, que les da igual, que no se sorprenden ni se entusiasman, que no consiguen concentrarse en la trama, que le resulta imposible aguantar hora y media sentados en una silla mirando a una pantalla. No entiendo todavía la relación tan extraña que tienen estos muchachos con la ficción. Por qué la ficción les repele. Qué pasa con la imaginación, por qué les cuesta tanto disfrutar de una película o una novela. 

No sé si ponerme en plan de repartir culpas y decir que es culpa de los creadores de contenidos que se hacen llamar influenciadores o si es culpa de TikTok y su exitoso formato de videos cortos con un algoritmo adictivo. No sé. Tal vez estamos presenciando la muerte de la ficción y para estos muchachos resulten más atractivas diez videos de TikTok en los que una muchacha cuenta como rompió con su novio que sentarse a ver una adaptación de Drácula. 

Una entrada muy aburridora para un viernes, también lo sé yo, nada de esto debería importarme. Con que yo pueda disfrutar todavía de la ficción me basta. 

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...